El hombre que paró al desierto

En sus comienzos en 1974, le tomaban por loco. Campesino burkinés, Yacouba Sawadogo se asignaba entonces la misión de replantar su región, reintroduciendo el Zaï, un método de cultivo tradicional olvidado. Su meta: restaurar la agricultura en unas tierras áridas afectadas por la desertificación. 40 años más tarde, la técnica floreció y fue aplicada en 8 países del Sahel. Más de 3 millones de hectáreas de tierras burkinesas estériles han sido rehabilitadas.