España

La veda de la pesca de merluza beneficia a los erizos, las estrellas de mar y las esponjas

El proyecto se diseñó porque la merluza del Mediterráneo Occidental está sobreexplotada.

Erizos, estrellas de mar y esponjas están proliferando en la zona de Roses (Gerona) donde pescadores y científicos del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC) acordaron poner en marcha hace 6 meses una veda en un caladero situado a una profundidad media de 120 metros, donde también ha crecido el número de merluzas.

Según ha explicado la coordinadora del proyecto, Laura Recasens, de Recursos Marinos Renovables del ICM, “aunque hay que esperar los resultados finales, según el informe de los primeros 6 meses de muestreo, el efecto de la veda en el caladero es positivo”.

Veda de la pesca de merluza

En febrero de 2014, la Cofradía de Pescadores de Roses propuso una zona de veda en uno de los caladeros de plataforma, situado a una profundidad media de 120 a 130 metros.

Desde entonces, se ha dejado de pescar con cualquier tipo de aparejo para proteger los juveniles de merluza (Merluccius merluccius), mientras que la administración ofreció la oportunidad de iniciar un plan piloto de cogestión, que implicara a los pescadores y a los investigadores del ICM-CSIC.

En el proyecto, oficialmente en marcha desde el 1 de marzo de 2015, los científicos hacen muestreos, seguimientos y evalúan los efectos de la veda sobre la población de merluza.

Todos los participantes acordaron que la duración de este plan piloto sería de un año, para tener tiempo suficiente para evaluar los efectos de la veda sobre la biomasa, biodiversidad y la distribución de tallas de la población de merluza.

“Hacemos un muestreo mensual a bordo de una barca de pesca del puerto de Roses. Cada jornada de muestreo consta de 4 pescas de arrastre de una hora de duración, dos dentro del caladero protegido y dos en una zona de pesca cercana, manteniendo las mismas características batimétricas y de morfología del sedimento”, ha explicado Recasens.

Una vez la captura llega a bordo, los biólogos toman medidas de la cantidad, peso y talla de todas las especies comerciales que acompañan la merluza.

Clasificación

Después, los científicos llevan los ejemplares de merluzas a los laboratorios del ICM, donde se separan en las mismas categorías comerciales de venta en lonja y calculan tallas, peso, proporción sexual, madurez y condición de la merluza de dentro y de fuera del caladero protegido, así como el número y peso de todas las especies de la captura y tallas de las especies comerciales.

La fracción de pesca que es descartada (las especies no comerciales), fundamentalmente la fauna bentónica, se lleva también a los laboratorios del ICM para clasificalos por especies, contarlos y pesarlos.

Según la investigadora del ICM-CSIC Ulla Fernández de Arcaya, responsable de los muestreos, es precisamente la fracción de la comunidad bentónica la que se está viendo más beneficiada por la medida de protección.

Erizos, estrellas de mar, esponjas, lirios de mar (crinoideos) y otros organismos que viven asociados al sedimento del fondo marino aparecen en un número mucho más elevado dentro del área vedada.

Joan B. Company, investigador también del ICM, ha recordado: “la experiencia de nuestro centro en proyectos de cogestión se remonta a 2009, cuando comenzamos a discutir con el sector pesquero y con los gobiernos catalán y español, las medidas del Plan de Gestión de la Gamba de Palamós”.

En el caso de la merluza, según Company, “el efecto de la veda en el caladero es positivo y las poblaciones de merluza en las zonas protegidas han crecido; es cierto que tendremos que esperar los resultados finales de todo el año, pero somos optimistas y creemos que la tendencia se podrá mantener”.

Ecoportal.net

EFEverde

http://www.efeverde.com/

Estos artículos también podrían interesarte

Agrega un Comentario

Pulsa aquí para hacer un comentario

Busca en EcoPortal

TU APOYO ES IMPORTANTE!!!

Llamamiento

Posts más compartidos