Fukushima: Comer pescado del Pacífico, pronto será sentencia de muerte

Desde aquel trágico 11 de marzo de 2011 el material radiactivo de la central eléctrica Fukushima se ha estado filtrando al Océano Pacífico, y seguirá expandiéndose.

Entre 300 a 450 toneladas de agua contaminada se liberan por día al Océano Pacífico desde el accidente. Se cree que el agua contiene trazas de yodo radiactivo, cesio y estroncio-89 y 90.

Este podría ser el peor desastre ambiental en la historia de la humanidad, mucho mayor que Chernobyl.

Pese a los esfuerzos del gobierno japonés y científicos, los peces de la región, ya han sido afectados por la radiación de la central eléctrica. Incluso se han detectado altos niveles de radiación en peces capturados en la costa noroeste de los Estados Unidos y en Canadá. Más al sur en Oregon, Estados Unidos, estrellas de mar comenzaron a perder piernas y luego se desintegraron completamente cuando la radiación de Fukushima llegó allí en 2013. No mucho después de Fukushima, los peces de Canadá comenzaron a sangrar por sus branquias, bocas y globos oculares. Esta «enfermedad» ha sido ignorada por el gobierno y ha diezmado poblaciones de peces nativos, incluyendo el arenque del Pacífico Norte.


Si bien algunos científicos aseguran que los niveles de radiación de estos peces no serían venenosos para el ser humano, la situación debe ser monitoreada de cerca. Otros colegas afirman que no existe nivel seguro de radiación para los productos alimenticios y que la contaminación radiactiva puede generar problemas de salud a futuro.

Ecoportal.net

Con información de:

http://conspiraciones1040.blogspot.com/

http://www.resumenlatinoamericano.org/

Agrega un Comentario

Pulsa aquí para hacer un comentario