El arroz en los productos cosméticos y de belleza

Cada vez son más los cosméticos que incorporan arroz en sus fórmulas inspirados en la tradición de belleza japonesa.

Japón es un país que por tradición usa el arroz en sus productos de belleza para cuidar y destacar las pieles blancas y tersas típicas de la raza oriental.

Dentro de los preparados más tradicionales se encuentraban los ungüentos con salvado de arroz y demás ingredientes naturales y como hábito diario, higienizarse el rostro con el agua de la cocción del arroz.

Esta práctica acuño el término nuha bijin, “la belleza del salvado de arroz” para referirse a las mujeres de piel suave y blanca. 

También era habitual usar arroz en Occidente, donde ya los griegos daban a su piel un aspecto marmóreo con polvos que elaboraban a partir del almidón y en el Renacimiento mujeres y hombres se empolvaban con ellos el rostro para lucir una blancura extrema.

En la actualidad la industria cosmética ha puesto sus ojos en ciertas sustancias derivadas del arroz y acerca esta tradición a nuestros neceseres. El arroz se emplea principalmente para formular hidrolizados proteínicos destinados a hidratar y nutrir la piel.

Entre los diferentes subproductos del arroz que se añaden actualmente a los cosméticos encontramos el licor de arroz (ácido kójico), la cáscara de arroz, el aceite de salvado, el almidón de arroz, las proteínas del arroz y el polvo de arroz.

Licor de arroz: ácido Kójico

No es casualidad que algunos de los laboratorios que usan arroz en sus fórmulas sean antiguos productores de sake. Este licor de arroz contiene una sustancia llamada ácido kójico que estimula la síntesis de colágeno natural.

Extraído tras la fermentación del arroz por una levadura, el koji mantiene la piel hidratada. Al aportar vitaminas, aminoácidos y minerales, se integra también en fórmulas destinadas a regenerar la piel.

Este ácido fue descubierto casualmente por un monje japonés tras observar que en las destilerías de sake hasta los trabajadores de mayor edad mantenían joven y blanca la piel de sus manos.

Hoy es una de las sustancias despigmentantes más utilizadas para eliminar las manchas de la piel. Actúa sobre los melanocitos, inhibiendo la acción de las tiroxinas, enzima fundamental en el proceso de formación de la melanina.

Su mayor ventaja radica en la suavidad que aporta a la piel. No causa irritación ni fotosensibilización. El ácido kójico es, además, un agente antimicrobiano y bacteriostático que bloquea la acción de las bacterias responsables de la aparición de acné.

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Cáscara de arroz: excelente exfoliante

La cáscara del arroz es también un buen exfoliante. El ácido fítico que contiene activa la circulación sanguínea y estimula la renovación celular.

Se puede hacer un peeling casero mezclando dos cucharaditas de harina de arroz, una de canela en polvo y treinta gotas de aceite de germen de trigo.

Otra mascarilla facial muy eficaz es la que se prepara diluyendo dos cucharaditas de harina de arroz en cuatro de agua de rosas y se mantiene sobre el rostro al menos durante diez minutos.

Aceite de salvado de arroz para detener el envejecimiento

El aceite de salvado se obtiene como subproducto al descascarillar el arroz blanco. Las japonesas lo usaban antiguamente para mantener su piel suave. Es rico en vitamina E y neutraliza los radicales libres responsables del envejecimiento.

De este aceite se extrae el orizanol, que ayuda a frenar la producción de melanina impidiendo el paso de los rayos ultravioleta. De ahí que algunos protectores solares para la piel y el cabello incorporen este aceite en sus fórmulas.

Almidón de arroz para proteger pieles sensibles

Los cosméticos que integran almidón de arroz suelen indicarse para las pieles más sensibles o expuestas a agresiones externas. Es un talco natural que calma, suaviza y proporciona un tacto agradable.

El polvo de arroz ejerce un maravilloso efecto calmante, suavizante y refrescante. Se añade al agua de la bañera dos cucharadas de este polvo y una cucharadita de miel fluida. La piel queda suave y tersa.

También puede usarse la harina de arroz como desodorante, especialmente útil para los pies. Para desodorar los pies se mezclan 100 gramos de arcilla blanca, otros 100 de harina de arroz y unas gotas de esencia de salvia y se aplican sobre los pies secos después de la ducha.

Ecoportal.net

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