Obesidad

La muy lucrativa, adictiva, engordante y poco nutritiva comida procesada

La industria de los alimentos, tanto los procesados, como los, digamos, “naturales”, está controlada a nivel mundial por un puñado de gigantescas compañías controlan la producción y distribución de lo que comemos y esconden celosamente muchos hechos que mostrarían cuan dañinos son a la salud la mayoría de los productos que prácticamente “fabrican”, como si fueran televisiones o cámaras. El daño tan enorme que ha provocado, y seguirá provocando, la industria alimentaria en todo el mundo con sus industrializadoras y monopolistas prácticas tanto a la economía, como al metabolismo de las plantas y animales que “fabrica” y al medio ambiente también se traduce en un grave daño a la salud, debido a las alteraciones fisiológicas que induce la descontrolada ingesta de carbohidratos y grasas saturadas.

Acción directa contra la Obesidad Infantil. Por una pedagogía alimentaria

La llamada “comida basura” es producto de la mercantilización, industrialización y globalización de los alimentos. La comida se convierte en una mercancía cuya finalidad no es procurar una nutrición saludable a las personas sino generar beneficios económicos. La comida ecológica, además de su cuerpo (los alimentos propiamente dichos), tiene su alma que es una forma de producción respetuosa con la naturaleza, su distribución en circuitos cortos, su consumo racional y mesurado, sus efectos saludables en las personas y sus residuos escasos y reutilizables

McDonalds, Coca-cola y la obesidad infantil

Los alimentos frescos y cocinados en casa se sustituyen, cada vez más, por alimentos industriales, precocinados, con conservantes y aditivos. Saltarse el desayuno, no tomar frutas y verduras a diario, beber refrescos en lugar de agua y comer chucherías y comida basura, perjudica la salud y aumenta la obesidad.