Cambio Climático

¿Seguirá su curso el cambio climático?

Como especie nos hemos reproducido a unos niveles enormes y gastamos muchísimos recursos del planeta, sobre todo en occidente y dentro de unos años, se alcanzará el límite; agua, alimentos, combustibles y energía, empezarán a escasear y con ello, muerte, guerras y destrucción. Puede que empiece la extinción, mucho antes de que el calentamiento global haya alcanzado su techo. Quizás sea cuando, aún con calentamiento el planeta comience a recuperar su equilibrio.

Por Mario Cuellar

Como especie nos hemos reproducido a unos niveles enormes y gastamos muchísimos recursos del planeta, sobre todo en occidente y dentro de unos años, se alcanzará el límite; agua, alimentos, combustibles y energía, empezarán a escasear y con ello, muerte, guerras y destrucción. Puede que empiece la extinción, mucho antes de que el calentamiento global haya alcanzado su techo. Quizás sea cuando, aún con calentamiento el planeta comience a recuperar su equilibrio.


Que la especie humana se acabará extinguiendo algún día es algo que nadie cuestiona. Al igual que durante millones de años, no estuvimos sobre la Tierra por diversas circunstancias, desapareceremos en algún momento. La cuestión está en saber si será antes o después. Ahora mismo, tenemos ya la capacidad de aniquilarnos como especie, bastaría que se emplearan las armas nucleares que muchos países almacenan para que hubiera una extinción humana masiva o que un grupo terrorista fuera capaz de usarlas.

Como segunda amenaza, para la especie a medio plazo está el cambio climático. Los científicos nos están advirtiendo que si continuamos aumentando la emisión de gases invernadero a la atmósfera, el aumento de temperaturas en algunas zonas provocará la desaparición de la vida tal y como la conocemos en muchas zonas de la Tierra.

Hasta ahora, los gobiernos no se están tomando el asunto con la seriedad que debieran, y el “cortoplacismo” impera, las elecciones en los países democráticos son cada cuatro años y están alejados de las escalas de tiempo en las que se mueve el cambio climático.

Los que niegan el cambio climático argumentan que cambios climáticos ha habido y habrá en la historia de la Tierra, eso sí, obviando que durante estos períodos, dichos cambios imposibilitaban el desarrollo de especies como la humana, dados los extremos climáticos que padecían. Es durante, un período de calma climática geológicamente hablando donde el hombre se ha desarrollado y evolucionado. Una vuelta a las condiciones extremas de temperatura, glaciación o calentamiento provocará una extinción humana masiva.

Los negadores del cambio climáticos repiten que en los años 70 los científicos anunciaban una glaciación y ahora nos anuncian un calentamiento global, por lo que no se puede asegurar lo que en realidad va a ocurrir. Primero, hay que decir que los que anunciaban la glaciación eran mas bien pseudocientíficos (también decían que el tabaco no provocaba cáncer) y también hubo científicos como Charles David Keeling (1) que elaboraron en los años 50 las primeras teorías sobre el calentamiento que posteriores estudios han mostrado ciertas. Es lo que ocurre en el debate científico, uno puede decir muchas cosas, pero luego hay que probarlo y lo que está claro, es que tras la revolución industrial y el consumo de combustibles fósiles, la concentración de dióxido de carbono ha pasado de 280 ppm a 380 ppm y como consecuencia el aumento comprobado de la temperatura global en 1 grado centígrado durante en este período.

Los negadores del cambio climático argumentan que el aumento de temperaturas durante el siglo XX no ha sido constante y utilizan algunos períodos a conveniencia. Es cierto que no ha sido constante, pero la tendencia general ha sido hacia el aumento de temperaturas y se hacen la siguiente pregunta-trampa sin citar la fuente de este dato: ¿Por qué disminuyó la temperatura global en el período 1940 1975 que es cuando más dióxido de carbono se emitió? La primera parte de la pregunta no es del todo cierta; según Roger G. Barry y Richard J. Chorley (2) ha habido cuatro períodos de 1831 a 1920, sin tendencia firme, de 1920 a 1940 donde hubo un aumento “calentamiento considerable” de 0,4 grados de media, mediados de los 40 a principios del os 70 donde hubo un “ligero enfriamiento medio en el hemisferio norte y temperatura constante en el hemisferio sur y desde entonces un aumento constante hasta alcanzar en 2005 los valores más altos desde que se tienen registros. (3)

La segunda parte de la pregunta tiene una respuesta sencilla y evidente, hay un tiempo latente o de respuesta entre que se emite el dióxido de carbono, se difunde por la atmósfera o se absorbe en los océanos y potencia el efecto invernadero. Otro argumento recurrente de los negadores del cambio climático es que el vapor de agua es más invernadero que el dióxido de carbono al tener una mayor concentración en la atmósfera y que la contribución del dióxido de carbono al efecto invernadero natural es de sólo el 3%. De nuevo una argumento tramposo porque el vapor de agua mantiene en promedio su concentración en la atmósfera a través del ciclo hidrológico y es clara la correlación entre los gases invernadero, dióxido de carbono y metano con la temperatura global aunque sean gases traza, es decir, con menor concentración que el vapor de agua y además, son los que están aumentando su concentración como consecuencia de las actividades humanas.

Otro argumento casi divertido, si no fuera por el problema con el que estamos tratando es que “si no somos capaces de predecir el tiempo para dentro de quince días como vamos a pronosticar las temperaturas a final de siglo o “los modelos climáticos no predicen el calentamiento ya que los ordenadores se programan para que salga eso” (4). Los modelos meteorológicos están basados en la dinámica atmosférica, movimientos de masas de aire, circulación general y ecuaciones de física de la atmósfera, los modelos climáticos se basan en los forzamientos externos (especialmente la composición de la atmósfera); se intenta modelizar que ocurriría en el caso de que variara la concentración de gases de la atmósfera y eso me lleva al segundo punto, no es cierto que los modelos se programen para que salga un calentamiento.


Hay formas de comprobar que un modelo es bueno y no es otro que mirar al pasado. Tenemos en las burbujas de aire de los casquetes polares y en el registro geológico los datos para comprobar que un modelo es razonablemente bueno (siempre partiendo de la base de que al modelizar cualquier cosa se pierde una parte, al igual que en la estadística uno toma una muestra de la población que facilite hallar las características de dicha población, pero eso no es del todo suficiente, siempre hay un margen de error). Pues bien, para comprobar si un modelo es bueno se le hace retroceder a un momento en el que mediante el registro geológico tengamos la certeza de unas determinadas condiciones climáticas, se simula en potentes ordenadores y si el resultado no se parece en nada a las condiciones que realmente hubo se desecha, si se aproximan bastante luego el modelo se corre hacia el futuro. Y no hay modelo actualmente, que no augure un aumento de las temperaturas en mayor o menor medida. (5)

Tergiversar un documento oficial, en este caso del IPCC (6), ha sido una práctica habitual de los negadores del cambio climático. Por ejemplo, el último informe reconoce que no ha habido aumento de temperatura en la Antártida como la mayor parte de los modelos predecían, pero ha aumentado en el resto de continentes, ¿Qué dato es el que muestran los negadores del cambio climático? El primero. (7).

Ahora bien, el hecho de que no haya aumentado la temperatura en la Antártida no significa que los científicos hayan tirado todo su estudio por la borda. La ciencia trata de explicar cosas que a primera vista nos pueden parecen mágicas como un arco iris o un rayo y en ocasiones se equivocan y en otras, el error anima a la investigación. Ha sido la historia de la ciencia desde sus inicios como la historia humana, ensayo y error, ensayo y error, hasta el final. Debemos confiar en los científicos y en su trabajo, asumiendo que como en cualquier actividad humana puede haber errores. Pero no por un error puntual se debe ocultar la realidad general de lo que ocurre con el calentamiento del planeta.

La realidad es que no sólo es preocupante el aumento de las temperaturas sino los efectos que lleva asociado. Ya se ha comprobado que la temperatura del mar está también aumentado, incrementando la posibilidad de huracanes destructivos, que los glaciares se están derritiendo aumento el nivel medio del nivel del mar, que sequías prolongadas son interrumpidas por lluvias torrenciales y diversos fenómenos cada vez más extremos.

Pero hasta los negacionistas más recalcitrantes ya reconocen que efectivamente se está calentando la atmósfera, aunque las razones de este aumento lo basan en un incremento de la actividad solar o pseudociencia, pero nada que tenga que ver con la intensificación del efecto invernadero. Algunos reconocen que se produce el calentamiento, para luego promover el uso de la energía nuclear e incluso quienes se apuntan a los beneficios del calentamiento, una vez que la Antártida ha perdido su hielo, podremos aprovechar sus riquezas naturales, urbanizarla y seguir consumiendo petróleo. Como ocurre lo mismo en el Polo Norte, crear nuevas rutas comerciales, etc. O por ejemplo, que se podrían plantar cultivos donde ahora no se puede por las bajas temperaturas o incluso que muere por frío más gente que por calor y que por ello disminuirá la mortalidad mundial.

Otros como el FMI y el Banco Mundial que hasta ahora se encontraban entre los escépticos al cambio climático, tras el último informe del IPCC y el informe Sterm, ya muestran su preocupación por “las profundas repercusiones macroeconómicas y fiscales del cambio climático” y se replantearían la función del FMI. (8) Una de cal y muchas de arena. La OMC continúa con su intento de liberalizar el comercio mundial y de hecho, se ha conseguido acordar la liberalización del espacio aéreo entre Europa y Estados Unidos. Mientras que conseguir un acuerdo de mínimos para reducir las emisiones de dióxido de carbono o llegar a la conclusión de que efectivamente se esta calentando el planeta lleva tiempo y mucho trabajo, las medidas en sentido contrario, es decir, las que nos llevan al desastre continúan adelante.

Pero volvamos al principio, ¿Qué pasará si no se toman las medidas para dejar de emitir dióxido de carbono? Es decir, continúan los actuales modelos de crecimiento económico, ¿Debemos sumarnos a los negacionistas y decir que no pasa nada? ¿Celebrar en lugar del día de la Tierra, el día del coche? ¿Quemar más y más combustibles fósiles? ¿Talar todos los bosques, asfaltar y construir millones de casas y campos de golf? Puestos a que no hay ningún problema con el clima, ¿Por qué no crecer y crecer? ¿Por qué no seguir consumiendo todos los recursos del mar y de la tierra? ¿Por qué no seguir aumentando indefinidamente la población humana?

El capitalismo, modelo económico de crecimiento elegido por la mayoría de las naciones durante el siglo XX, lleva en si mismo el germen de la destrucción al necesitar para su desarrollo el consumo incesante de combustibles fósiles, necesita mano de obra, combustibles, energía, materias primas, transporte de las mismas y sus productos terminados, algunos productos terminados necesitan asimismo consumir más energía para seguir funcionando. Algunos sectores del capitalismo se esta dando cuenta de que no puede seguir dependiendo de los combustibles fósiles y comienza a buscar su propia supervivencia, pero va siendo hora de pensar en un modelo alternativo que disminuya nuestro nivel de vida, pero permita la conservación futura de la especie. Las energías renovables podrían ser una solución, pero estamos muy lejos de que estas sean de verdad una alternativa a los combustibles fósiles, para cuando estos hayan podido ser sustituidos quizás sea ya muy tarde para millones de personas.

Como especie nos hemos reproducido a unos niveles enormes y gastamos muchísimos recursos del planeta, sobre todo en occidente y dentro de unos años, se alcanzará el límite; agua, alimentos, combustibles y energía, empezarán a escasear y con ello, muerte, guerras y destrucción. Puede que empiece la extinción, mucho antes de que el calentamiento global haya alcanzado su techo. Quizás sea cuando, aún con calentamiento el planeta comience a recuperar su equilibrio y si ha sobrevivido alguien de nuestra especie sea capaz de desarrollarse respetando su entorno o al menos sabedores de las consecuencias de ciertos actos. En caso de que no sobreviva la especie humana y con ella casi todo lo que conocemos ahora como medio natural, mares, bosques, montañas, comenzaría una nueva evolución. Quizás es nuestro destino, la Tierra seguirá su curso sin humanos como ya hizo antes. www.ecoportal.net


* Globalizate – Abril 2007

Referencias:

(1) http://www.globalizate.org/jor240605.html (2) Atmósfera, tiempo y clima, Roger G. Barry y Richard J. Chorley Ediciones Omega,
(3) Kerry Emmanuel, meteorólogo del MIT, Boston Review
(4) Daniel Rodríguez Herrera, Libertad Digital
(5) Javier Martín Chivelet, Geólogo de la UCM, Conferencia: ¿Qué nos enseñan los climas del pasado sobre el cambio climático actual? 22 de noviembre 2006
(6) IPPC, 2007. Informe para políticos
(7) Instituto Juan de Mariana
(8) Teresa Ter-Minassian, Directora del Departamento de Finanzas Públicas del FMI,
Boletín de marzo 207 del FMI.

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