Contaminación

El Saneamiento del Canal Pescara

El proyecto de saneamiento del canal Pescara es un caso paradigmático de gestión ambiental en la provincia de los últimos años. Constituye un conflicto entre los industriales y los agricultores, entre éstos y el Departamento General de Irrigación, entre el gobierno provincial y el municipal.

Por Prof. Ana Scoones

El proyecto de saneamiento del canal Pescara es un caso paradigmático de gestión ambiental en la provincia de los últimos años. Constituye un conflicto entre los industriales y los agricultores, entre éstos y el Departamento General de Irrigación, entre el gobierno provincial y el municipal.

El tema de este documento se enmarca en el programa Observatorio Regional de Conflictos Ambientales, que lleva adelante Oikos red ambiental desde 2003, a través del cual se pretende promover la reflexión acerca de las políticas ambientales, e incidir en la institucionalidad pública, con la finalidad de contribuir a la solución de los principales problemas y conflictos ambientales de la provincia de Mendoza.
El presente documento se centra en el análisis de un proceso de gestión ambiental, en este caso el proyecto de saneamiento del Colector Pescara, y en la ejecución de una obra pública como parte de la implementación de las políticas ambientales.

Descripción del problema


La provincia de Mendoza se caracteriza por contar con un sistema de distribución de aguas superficiales basado en una red de canales artificiales de tres tipos: de riego, los que reciben los excedentes del riego superficial y los canales pluvionales, de gran importancia para la organización de los diversos usos del agua. En nuestra provincia existen numerosos cauces públicos donde se produce el vuelco de efluentes industriales. Un caso particular es el colector Pescara en Maipú, oasis norte, un canal artificial, abierto y sin revestir, destinado en sus inicios al desagüe superficial de las aguas de riego. El canal tiene 15 Km., a lo largo del cual todos los establecimientos fabriles del denominado Parque Industrial descargan sus efluentes líquidos residuales directa o indirectamente, y que aguas abajo se utiliza con fines de riego. Estos líquidos han provocado la contaminación general del cauce a lo largo de muchos años, un problema que se manifiesta de muchas maneras y que se convirtió en un conflicto ambiental significativo.

El proyecto de saneamiento del canal Pescara es un caso paradigmático de gestión ambiental en la provincia de los últimos años. Constituye un conflicto entre los industriales y los agricultores, entre éstos y el Departamento General de Irrigación, entre el gobierno provincial y el municipal, que lleva hasta el presente una duración de casi 8 años desde que se anunció la obra que le daría solución al problema de la contaminación.

Según los análisis realizados, el agua del Pescara registra contiene microorganismos, algún contenido de sales disueltas (en especial, cloruro de sodio), elevada existencia de sustancias químicas inorgánicas (sodio, cloruro, sulfuro, cromo y cobre), gran cantidad de materia orgánica en suspensión y compuestos orgánicos tóxicos (derivados del petróleo, colorantes, detergentes). Si se tiene en cuenta que las aguas del canal son reutilizadas para riego, se debe considerar que la concentración salina, la presencia de metales pesados y las variaciones de calidad (picos de acidez y alcalinidad) conduce progresivamente a la disminución de rendimientos y calidad de los cultivos, y al deterioro de los suelos con posible afectación de acuíferos. Asimismo la posible presencia de agentes infecciosos en los efluentes significa un riesgo latente para la salud de agricultores y consumidores de los productos de la zona (1). En su área de influencia, el agua subterránea – a profundidades menores a 60m.- presenta alteraciones de tipo orgánico y un elevado contenido de compuestos nitrogenados (2).

El anuncio político: de los dichos a los hechos

La presión social y los reclamos de los regantes, así como la presencia del tema en los medios de comunicación, aceleraron la búsqueda de la solución. La información en los medios gráficos (diarios locales) indican que el proyecto de saneamiento fue anunciado por el gobierno de la provincia en el año 1996, precisamente por el ministro de Ambiente y Obras Públicas, Armando Bertranou, quien afirma: "Con ayuda de Maipú y Guaymallén estamos limpiando la vegetación del costado del canal" (3).

En 1997 el Ministerio de Ambiente y Obras Públicas del Gobierno provincial, anuncia la implementación del Programa de Desarrollo Institucional Ambiental (PRODIA), en conjunto con la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de la Nación. En ese momento, estaba a cargo de la Secretaría la Ingeniera María Julia Alzogaray, cuya gestión fuera recordada por la famosa promesa de los mil días para sanear el río Riachuelo. Para la ejecución del Componente en la Provincia de Mendoza se seleccionó como ámbito geográfico de aplicación al "Colector Pescara y su área de influencia", para implementar un sistema de control de la contaminación producida por las actividades industriales de la zona. La inversión en la provincia de Mendoza fue de 10 millones dólares.

En 1998, durante la gestión del gobernador Arturo Lafalla, se presenta oficialmente el proyecto de saneamiento del canal Pescara. El ministro de Ambiente y Obras Públicas, Eduardo Sancho, declara que la solución definitiva del conflicto Pescara llegará en la segunda mitad de ese año (4).

El proyecto de saneamiento

Este proyecto consiste en separar los desechos que las empresas arrojan al canal mediante la construcción de un colector subterráneo que corre paralelo al actual colector hasta Guaymallén. Estos líquidos industriales serán previamente tratados, para ello se construirán plantas de tratamiento primario de los residuos de cada una de las fábricas, con efluentes no complejos y plantas individuales de tratamiento completo que incluyen el sistema secundario, para aquellas industrias que arrojan residuos más contaminantes. Fuera de las empresas, se construiría la red troncal de cañerías para los desagües industriales. En Guaymallén, estos líquidos se mezclarán con el cauce normal del colector y con el agua proveniente de una batería de perforaciones de agua instaladas al costado del canal, permitiendo llegar a niveles aceptables de regadío.

El proceso de implementación del proyecto

En febrero del 1998 se presenta el Programa de desarrollo Industrial Ambiental a la Legislatura. En marzo de ese año el Ministerio de Ambiente y .Obras Públicas, Sancho, anunció que "se concretó la 1º etapa de saneamiento y control de contaminación industrial." Sin embargo, en setiembre de 1998 aparece en los medios el titular que anuncia la apertura de los sobres del concurso de precios para la limpieza – desmalezado y desbanque- de dos sectores del cauce. El Jefe del Area de Residuos Sólidos y Peligrosos de la Dirección de Saneamiento y Control Ambiental, Oscar Rubio admitió que el canal Pescara sigue tan sucio como hace 30 años. Indicó: "sólo se han cumplido algunas tareas" de la ansiada limpieza y control de la contaminación industrial, pero aseguró que esperan concluir antes de fin de año el cronograma de trabajo. Rubio reconoció además que hubo "dejadez" por parte de otras autoridades que años antes debieron dar solución al viejo problema de contaminación del Pescara.

La encargada de llevar adelante las obras, Ing. Susana Fagot (quien fuera posteriormente Subsecretaria de Medio Ambiente en la gestión del gobernador Iglesias) sostuvo que están "sumamente avanzados" los trabajos para concretar el proyecto del Gobierno provincial que permitirá el uso de las aguas de este cauce para riego agrícola, y que"la obra comenzará en diciembre y demorará nueve meses". Para cuando esta etapa se comenzara, las 62 empresas que tiran sus desechos al colector deberán tener instalada su planta de tratamiento individual de depuración, para poder conectarse al futuro conducto cerrado (5).

También en setiembre de 1998 el ministro Sancho asegura "que esta vez va en serio: limpiarán el canal y eliminarán la pestilencia". "Si no me cree, esperemos seis meses y hablamos"(6). El ministro, en la zona del canal declara que antes se hablaba de proyectos y esa vez, ellos contaban con la plata y llamaban a licitación. Asegura que la obra comenzaría en diciembre y se inauguraría en 6 meses. El ministro Eduardo Sancho agregó en ese momento:"vamos a parquizar las orillas (del canal abierto) y tal vez hagamos una ciclovía"(7).


(Diario Uno, 17/02/2000)

En octubre de 1999, el gobernador Arturo Lafalla inaugura oficialmente la construcción del conducto subterráneo que recolectaría los desechos industriales que se vuelcan al canal. La obra, demandaría 9 meses de trabajo(8).

Año 2000 y una nueva promesa, en este caso de la Subsecretaria de Ambiente de la gestión del Ing. Roberto Iglesias, Ing. Laura Fagot, quien afirma que "los plazos previstos se están cumpliendo satisfactoriamente"(9) y que el Pescara estaría realmente limpio en siete meses. Se anuncia que en setiembre de ese año se terminaría la obra de saneamiento definitivo. Se informó que un buen número de empresas tenía listo todo para comenzar a utilizar el Pescara, sin embargo otras no habían comenzado a realizar modificaciones en sus plantas.

En marzo del año 2000 el Superintendente de Irrigación, Carlos Abihaggle anunció que para la vendimia de 2001 las aguas estarían saneadas(10). Los empresarios firmaron un acta compromiso que estipulaba los plazos que deberían cumplir para invertir en sus plantas y conectarse a la obra.

Las obras se detuvieron a principios de 2002, según explican los responsables, debido a la crisis económica que atravesaba el país. Hasta el año 2003 la situación del Pescara siguió prácticamente igual, ya que el entubado no se concluyó y el resto de la obra tampoco.

Recién en febrero del 2003 el Pescara es nuevamente noticia en los medios locales, ya que una fuere tormenta (como lo son en verano en nuestra provincia) había socavado las márgenes y provocado inundaciones en terrenos aledaños. A pesar de los anuncios y de las etapas supuestamente cumplidas del proyecto, estaba claro que el canal no estaba preparado para funcionar como colector pluvial y soportar un mayor caudal de agua generado por una tormenta inusual. En aquél momento el Director de Hidráulica, Mario Silvestrini, aseguró "que se iba a limpiar las orillas y proteger las márgenes con gaviones, pero la obra comenzaría en abril, en un plazo de 5 meses"(11)… La fragilidad -inestabilidad de las márgenes del canal, deben ser reforzadas pero esta solución no estaba contemplada dentro del proyecto de saneamiento global. En ese momento el entubado aún estaba sin concluir. Aún quedaba un 10% de la obra, pero los recursos económicos no aparecían.

Tras dos años de parálisis en agosto del 2003 la empresa adjudicataria de las obras, firma con el gobierno del Ing. Iglesias la renegociación y en octubre de ese año, se retoma las obras de saneamiento para este grave problema ambiental. El Ministro de Obras Públicas de esa gestión, Diego Grau (12) anunció que en 3 meses más quedaría el sistema en funcionamiento. Se repararían los daños producidos en las obras y se continuaría con la construcción de la batería de pozos. Hoy la obra no se ha concluido y no está en funcionamiento.

La situación actual

Según el último informe de la Dirección de administración de contratos y obras públicas del Ministerio de Ambiente y Obras Públicas de la provincia, los trabajos técnicos faltantes son: reparación de daños por vandalismos, reinstalación de electrobombas, instalación de equipo computacional en la casa de control maestro, completar la capacitación de operadores. El plazo estimado de finalización de la obra era 16-2-04, lo cual no ha ocurrido.

Aspectos económicos del proyecto

Los informes producidos por el PRODIA incorpora elementos acerca de la selección y evaluación de los mecanismos de presión e incentivos para la reducción de la contaminación ambiental, que podrían ser aplicados para el sistema del Colector Pescara. La Provincia de Mendoza aplica una serie de mecanismos de este tipo a los industriales. Sin embargo, el análisis cuestiona la efectividad de estos mecanismos aplicados hasta el momento, y evalúa instrumentos económicos de carácter fiscal y no fiscal para el control de la contaminación. Estas opciones conllevan ventajas y desventajas, poniendo énfasis en la necesidad de mejorar los mecanismos de control sobre las emisiones de las empresas.

En general, se detecta que los industriales no tienen motivos para buscar una solución a sus problemas de contaminación. En ese momento, la probabilidad de ser multados por una infracción era nula y los montos que debían abonar en concepto de canon estaba más relacionados con el volumen de sus vertidos que con la contaminación que provocaban. Por lo tanto, mientras no se ejerza una mayor presión de la autoridad de contralor para que el canon a pagar sea lo suficientemente elevado como para ser realmente un incentivo económico a evitar la contaminación, la ejecución con éxito de la solución a los problemas de contaminación será muy difícil(13).

La problemática legal

Las palabras de los anuncios, ya sea de funcionarios o de técnicos participantes en el proyecto de saneamiento, se las puede llevar el viento…pero no las leyes, reglamentaciones, ordenanzas y demás legislación existente en la provincia, que determinan claramente quiénes tienen la responsabilidad de hacer cumplir las normas vigentes. Este proyecto de saneamiento dio origen a nuevas reglamentaciones y normas, ordenanzas municipales y decretos, sin embargo, la utilidad de estos instrumentos concretos, se pone en tela de juicio al analizar la realidad.

Hubo un gobierno provincial que consideró el caso del Colector Pescara como un objetivo primordial dentro de las metas fijadas en su Política Ambiental. Efectivamente, en el Decreto n° 1.939/96, emitido durante la gobernación del Dr. Arturo Lafalla, denominado "Decreto Verde", en su art. 14 textualmente dice: "Colector Pescara: En un plazo de noventa (90) días el Ministerio de Ambiente y Obras Públicas, en el marco del Programa de Desarrollo Institucional Ambiental y en coordinación con el Comité Interinstitucional del Colector Pescara, creado por Acta de Intención del 05 de junio de 1.996 e integrado por los Municipios de Guaymallén, Maipú, Lavalle y Godoy Cruz y el Departamento General de Irrigación, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento y los Ministerios de Economía y Finanzas y Desarrollo Social y Salud, concluirá el proyecto de saneamiento integral, estableciendo el cronograma de su ejecución, que tendrá un plazo máximo de tres (3) años.(14)"

Como el proceso que hemos descripto lo afirma, este decreto, donde se establecen plazos para la finalización de la obra, no se hizo cumplir. Están incluidas en este caso numerosas leyes, además de la Constitución Nacional, en su artículo 41 de acuerdo a la Reforma de 1.994; ellas son la Ley General de Aguas de Mendoza de 1.886; Ley Provincial n° 5.961 de preservación, conservación, defensa y mejoramiento del Ambiente y muchas otras.

Análisis de los resultados obtenidos para el caso Pescara

Tal vez no exista la posibilidad, en los alcances de este documento, de analizar técnicamente los resultados de la implementación de la estrategia global para el saneamiento del colector Pescara, porque el canal no está saneado ni se ha podido implementar el sistema. Por lo tanto, a la luz de lo realizado desde la finalización del Prodia, analizar los resultados logrados significa mirar la situación hoy, en su complejidad, con los avances y los fracasos.


Uno de los resultados esperados de esta experiencia, el "fortalecimiento de las relaciones institucionales y de cooperación con los organismos territoriales y sectoriales"(15) , no ha sido constatado. Se percibe poca comunicación entre los organismos comprometidos y diferencias en la gestión, ya que existe un generalizado descreimiento hacia todas las promesas de cualquiera de los organismos y desconfianza mutua entre sector público -sector privado.

Por otro lado, no existe una adecuada jerarquización de la gestión ambiental a nivel de Municipios, con dificultades por la falta de personal y de presupuesto, lo cual profundiza una desconexión entre lo ambiental y el resto de la gestión municipal.

En este sentido, es importante clarificar quiénes son los actores que están involucrados en el problema y qué papel le cabe a cada uno, ya que "la cantidad de normas y organismos de control en materia de protección del ambiente y los recursos naturales genera superposiciones e indefiniciones sobre la coordinación de las acciones ejecutadas por distintos responsables, a la par que produce en los actores cierta incertidumbre respecto de quién y bajo qué condiciones se debe obedecer"(16).

Conclusiones

El análisis del conflicto Pescara es muy complejo desde el punto de vista ambiental, ya que se entrelazan los intereses de los sectores industriales, agrícolas, los residentes cercanos a las márgenes, además se evidencia la capacidad de gestión y coordinación de diferentes entidades gubernamentales y autónomas, además de la actividad privada. Todos estos intereses están cruzados por los intereses de la comunidad y el "derecho a un ambiente sano y equilibrado" como lo garantiza la Constitución Nacional.

Los instrumentos económicos de la política ambiental pueden ser de distinto carácter. Según la teoría estas tasas o impuestos que inducen a los potenciales contaminadores a reducir sus efluentes o a evitarlos por completo, no han cumplido su función en forma efectiva ya que han dejado de ser un incentivo. La realidad muestra que muchos industriales prefieren pagarla y no invertir en tecnología o mejoras que reduzcan la contaminación. Por otro lado no se considera a estas tasas como una fuente de ingresos importante, ya que una recaudación fuerte significaría que la tasa aplicada no constituye un adecuado incentivo para los industriales.

El problema de contaminación por actividades industriales no es un tema restringido a los usuarios del colector, es un problema que afecta al ambiente en forma global, por lo tanto a la calidad de vida de todos los mendocinos. El agua, el suelo, el aire, la flora y la fauna son bienes naturales que tenemos el derecho de disfrutar todos los habitantes de esta tierra. El paisaje propio de nuestro oasis, con un sistema de riego organizado que asegura la distribución del agua a todos los regantes, es un bien cultural, construido a partir del trabajo de muchas generaciones. ¿Es lícito dejar que se deteriore, se pierda su valor, por el avance industrial indiscriminado, sin control, la falta de planificación urbana y gestión ambiental? Una multiplicidad de causas concurren en la situación planteada, muchas preguntas sin respuesta quedan pendientes frente a la desidia y a la ineficiencia de la gestión pública ambiental de la provincia. Muchas deudas con los usuarios aguas abajo, con los habitantes de las zonas circundantes, con la sociedad.

La existencia de normativas, leyes, ordenanzas, etc., demuestra que no es legislación lo que falta para el cumplimiento de la política ambiental, sino operativizar el cumplimiento de estas normas y responder a las necesidades del conjunto social y no a los intereses de pequeños grupos corporativos. Es necesario generar nuevos instrumentos más eficaces y utilizar aquellos instrumentos de acción directa existentes que permiten intervenir cuando son violados los límites cualitativos y cuantitativos en la emisión de efluentes.

Finalmente hay una tarea que es compromiso del Estado, que aparece en la Ley Provincial del Ambiente Nº 5961, que es incorporar la dimensión ambiental a todas las decisiones políticas. El saneamiento del canal fue objeto de numerosos anuncios políticos, titulares de artículos de diarios, palabras en documentos públicos – el ya mencionado Decreto 1939/96 -, promesas incumplidas, mientras la contaminación continúa por años. Y el tema se diluye en el tiempo. En el año 1998, el entonces gobernador de Mendoza, Dr. Arturo Lafalla (1995-1999) expresaba: "el día que limpiemos el Pescara vamos a ser de verdad la primera provincia ambiental"(17). Una promesa más…

* Prof. Ana Scoones
Organización Oikos Red ambiental

BIBLIOGRAFIA
Aportes para el Estado y la administración gubernamental. Año 5. Número 12. Asociación de Administradores Gubernamentales. 1998.

Diario Los Andes. Archivos 1996-2004.

Diario Uno. Archivos 1996-2004.

Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable de la Nación. Programa de Desarrollo Institucional Ambiental, Sub-Programa B, Programa Demostrativo para la Prevención y Control del Deterioro Ambiental, Componente C "Control de Contaminación Industrial". Informes finales. 1995-1999. (versión en CD-Rom).

INFORME AMBIENTAL 1997, Ministerio de Ambiente y Obras Publicas, Gobierno de Mendoza, Mendoza, 1997.

Gerencia Ambiental, Mendoza una Provincia Natural, Mendoza, Thibaud, Levis y Asociados, 1998.
Entrevistas personales elaboradas por personal de Oikos red ambiental.

Junio 2004.

REFERENCIAS:
1 Unidad Subejecutora Mendoza (PRODIA), informe del Componente, SRNyDS, 1994-1999. p.4.
2 Ministerio de Ambiente y Obras Públicas, Gobierno de Mendoza. Informe Ambiental 1997. p24.
3 Los Andes, 22/9/96.
4 Diario Los Andes, 12-01-98.
5 Idem, p.30.
6 Diaro Uno, 28-9-98. p.10.
7 Idem, p.10.
8 Los Andes, 13 de octubre de 1999.
9 Diario Uno, 17-2-2000,p.7.
10 Diaro Uno, 6-3-2000. p.8.
11 Los Andes, 14-2-2003. p.13.
12 Los Andes, 18-10-03. p.18.
13 Idem, p.38.
14 Hernández, Guillermo. Marco jurídico y administrativo vinculado a la estrategia global de descontaminación del colector Pescara. Informe final, p.
15 Idem, p.10.
16 Idem, p.8.
17 El colector Pescara, en: Gerencia Ambiental, Mendoza una provincia natural, 1998. p. 44.

Estos artículos también podrían interesarte

Agrega un Comentario

Pulsa aquí para hacer un comentario

Busca en EcoPortal

TU APOYO ES IMPORTANTE!!!

Llamamiento

Posts más compartidos