Derechos Humanos

Las Mujeres Resisten Contra el “PROCEDE”

"Somos un grupo que empezó por el problema del programa PROCEDE. Con este programa el gobierno promovió la regularización de las tierras. Nosotros éramos de tierras comunales y cuando PROCEDE entró en las comunidades, empezaron los problemas y las divisiones con los compañeros"

Por Gustavo Castro Soto

"Somos un grupo que empezó por el problema del programa PROCEDE. Con este programa el gobierno promovió la regularización de las tierras. Nosotros éramos de tierras comunales y cuando PROCEDE entró en las comunidades, empezaron los problemas y las divisiones con los compañeros"

No se puede hablar de la historia de Chiapas sin las mujeres. En las comunidades indígenas y campesinas son quienes han detenido el avance de los militares. Pero también son quienes sustentan el mayor trabajo. De ellas depende que haya leña en la casa; el abastecimiento del agua para la familia; el cuidado de los niños y las niñas; la elaboración de las tortillas y demás alimentos así como el cuidado de los pollos y otros animales domésticos. Es sobre sus espaldas que descansa la riqueza de las maquiladoras enriquecidas gracias a la explotación de su mano de obra. Ellas son las víctimas también de la violencia doméstica como en todos los rincones del mundo, y soportan la pesada carga del alcoholismo familiar. Cuando el marido y los hijos se van al norte en búsqueda de trabajo, son ellas las que se quedan solas y sin tierras, sin protección y muchas veces ya no ven al marido de regreso. Pero aún, son las víctimas de los peores crímenes y feminicidios desde Chiapas hasta Tijuana. Pese a todo ello, son ellas quienes también resisten y buscan alternativas al neoliberalismo. A continuación le dejamos la palabra a Cecilia para que nos cuente su historia, una mujer campesina del municipio de Comitán, Chiapas.


Pero antes queremos aclarar algunos elementos par entender esta experiencia. El Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Solares Urbanos (PROCEDE) es el mecanismo por el que las tierras campesinas e indígenas ya sean ejidales o comunales, pero también los solares urbanos, pasan a ser propiedades privadas. Con ello el impuesto predial aumenta para los pobres; se les elimina de su propiedad los cerros y montañas que pasan a propiedad federal; se les aleja de las fuentes de agua o se les obliga a pagar más impuestos por tener un río; y se les aleja del "territorio" confinando a la población a un pedazo de tierra y sin acceso incluso a la leña y al medio regional que les da sustento. Tener el certificado del Procede es ahora el requisito para muchos trámites o solicitudes de crédito. Este mecanismo de privatización de la tierra le permite a las corporaciones rentar o comprar tierras indígenas que sustentan grandes riquezas biológicas, hidrocarburos u otros minerales, agua o para la siembra de grandes extensiones de monocultivos social y ecológicamente insustentables y confines de agro exportación como la palma africana y el eucalipto o las plantaciones de soya transgénica.

Por otro lado, para amortiguar la pobreza que causan estas políticas neoliberales, el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) financian el programa populista llamado "Oportunidades", antes "Progresa". Este programa también se usa para fines electorales y políticos; los pobres reciben las migajas de la banca multilateral a cambio de esterilizar mujeres indígenas; se condiciona la entrega de alimentos, el apoyo a la educación o a la salud, e incluso si barren la comunidad. Sin embargo, más dinero ponen los migrantes pobres que lograron pasar a los Estados Unidos con el fin de combatir la pobreza de sus mismas familias que la propia banca multilateral.

Bueno, pero dejémosle la palabra a Cecilia: "Somos un grupo que empezó por el problema del programa PROCEDE. Con este programa el gobierno promovió la regularización de las tierras. Nosotros éramos de tierras comunales y cuando PROCEDE entró en las comunidades, empezaron los problemas y las divisiones con los compañeros. Les propusieron que a cada quien les iban a darles su certificado agrario, que iban a darles su parte a cada quien, para que pudieran parcelar sus partes de tierra que les tocaban. Eso vino a impactar, el programa vino a desbaratar acuerdos. Porque si antes no se podía vender, pues ahora sí. Porque en eso consiste el PROCEDE, que puedes vender con el que quieras. Había manipulaciones de los delegados de reforma agraria, y un licenciado quería mucho dinero. Solamente 12 compañeros no entraron al programa y se quedaron en resistencia, buscando la forma de organizarse. Pero los que entraron en el programa PROCEDE eran más y se declararon en contra de los que hicieron la resistencia, y dijeron que les iban a quitar sus tierras y a meter a la cárcel y fregarlos porque no entraron al programa PROCEDE. Así que para poder resistir se afiliaron a una organización independiente.

"A partir de este programa ha habido mucha división en la comunidad, ya no hay acuerdos comunales con las tierras. Ahora las autoridades ya no nos toman en cuenta, y la autoridad es para ellos nomás, para nosotros no. Ahora cada uno va en sus intereses propios, pues ya se dividieron en dos grupos. Todo esto es a causa del PROCEDE. Este proceso no lo hemos podido solucionar. No se ha movido ni por parte de los que estamos en resistencia, ni por parte de ellos como PROCEDE. Este programa entró a esta comunidad hace cuatro años, pero en los últimos dos años es cuando más bajó la relación entre nosotros, tanto en las asambleas, como en los trabajos comunales. Lo que da tristeza es que antes nadie podía vender las tierras y ahora ya las han vendido con la ciudad. Los 12 que resisten han tratado de buscar la reconciliación y la unidad, pero los otros no quieren dialogar o unificar. Con este programa del gobierno se ve muy difícil unir. Se ha llegado a terminar hasta la relación con la familia tanto propia como de la comunidad.

"Desde que el Presidente Salinas de Gortari cambió el Articulo 27 Constitucional, vino este proyecto, y desde entonces cambió todo lo agrario. Se vino directo desde la Secretaría Agraria y desde la Procuraduría la presión para los ejidos y comunidades de que necesitaban su escrituración para que pudieran recibir ayuda para proyectos, o para que puedan rentar o vender y que tengan facilidad con esa política. Unos dijeron, "Sí, le entramos." Otros dijeron "¡No! Porque es mejor la relación comunal." Los 12 fueron los que resistieron. Por eso a ellos los quieren desalojar de la comunidad. Pero ellos dijeron, "¡Vamos a luchar porque es nuestra comunidad!" Actualmente se terminaron las asambleas comunales y los 12 que quedaron están desanimados.

"En la agricultura ahora se acostumbran los agroquímicos y nosotros estamos trabajando la pastoral de la tierra, pues hemos visto que todo lo que viene es de las grandes empresas que vienen barriendo a las comunidades. Aquí han entrado ingenieros, técnicos que vienen a promocionar el fertilizante y vienen a sembrar tierras para hacer parcela demostrativa, de cómo la milpa va a funcionar muy bien con los fertilizantes de ellos ( agroquímicos de la corporación Monsanto). Pero en realidad afecta los cultivos del maíz y también a la tierra. Nosotros debemos de conservar la semilla y no ponerle químicos. Los que tienen plaga ahora ya le quieren poner fumigada. Nosotros tenemos como una cultura de cómo combatirla, porque con esos pesticidas esterilizan la tierra, y con lo que hacen, no sólo afectan a nuestros cultivos de semilla criolla, nos afecta a todos y hasta el medio ambiente, al agua y a todo. El agua está toda contaminada con los plásticos, los containeres. Antes nosotros tomábamos el agua y ahora viene mucha basura y no podemos tomarla. En las milpas se ven los envases tirados de los líquidos y todo eso se los lleva el agua. Antes no había fertilizantes, ni químicos. Lo que hacíamos es que en el verano que no llueve, íbamos al cerro a juntar abono de animal, de arrieras para abonar la tierra. Primero lo juntábamos y le poníamos un puño por cada posito, así se hacia. Pero después, cuando empezó el abono del fertilizante y cuando vinieron los líquidos para fumigar la tierra que, según para que produzcan más y que daba resultados, y se acostumbra uno porque lo ven mas fácil. Pero ahora vemos como nos afecta.

"En aquel entonces no existían las plagas, porque todo era tratado naturalmente. Pero ahora se tratan con esos fertilizantes e insecticidas. Entre más usan agroquímicos, más vienen las plagas. Hay formas para preparar abonos, pero nos acostumbran a esos agroquímicos para ir perdiendo la agricultura tradicional. Cuando yo era chiquita, los campesinos hacían su pocito en la milpa y cuando levantaban la cosecha, le prendían los cuetes, ofrecían flores etc., para agradecer la cosecha a la madre tierra. Pero empezó a ver ese cambio en la gente, y ahora se acabó la pizca y se fue, y no agradeció a quien nos dio el frijol. En la pastoral nos dicen que nosotros tenemos que rescatar lo que se esta perdiendo, que hay formas en que la agricultura la rescatemos para que no se pierdan las costumbres. Se ve difícil porque casi la mayoría usa agroquímico en la milpa y se siente el sabor en la cosecha. Pero para ir desintoxicando la tierra es más difícil. Es por lo mismo que las grandes empresas siguen viniendo.

"En un principio tratamos de organizarnos las mujeres a nivel religioso y tuvimos las inquietudes de sembrar soya colectivamente. Los últimos dos años nos resultó muy bien cuando estaba la soya muy grande, y seguimos el trabajo de la soya puras mujeres. Trabajábamos colectivamente, unas arrancaban monte, otras buscábamos donde venderla, y estaba funcionando muy bien, porque lo entregábamos en otras parroquias. Pero lástima que ya no se pudo. El trabajo de la milpa es duro y empezaron los desánimos y muy pocas quedamos trabajando y nos dijimos y ahora que vamos a hacer si somos muy pocas y ya no podremos trabajar la milpa en la soya. Al quedarnos tan pocas, pues lo dejamos. Somos cinco mujeres trabajando en el grupo. Los domingos tenemos reflexión en el templo y llegan más mujeres. Hemos platicado que a pesar de que somos pocas, dios nos ha dado mucha fortaleza en los trabajos que hemos tenido. Porque cuando se vino lo de PROCEDE, nos unimos las mujeres con los jóvenes para ver qué íbamos a hacer para no entrarle a ese programa, porque la mayoría estaba convencida de entrarle. Pero nosotros veíamos que íbamos a estar mal si le entrábamos a eso y comentamos lo del PROCEDE, en diferentes reuniones y espacios, y nos dieron palabras de aliento, de fuerza y de ideas y veníamos a aplicarlas en la comunidad, pero no tuvimos mucho eco. Pero cuando menos logramos rescatar al grupo que quedó de los 12. A ellos también les faltaba poco para que firmaran, pero logramos rescatar a nuestros esposos y papás. Logramos rescatar los bienes comunales y los tenemos guardados los papeles de bienes comunales.

"Hemos visto otras cosas que nos han venido afectando como el alcoholismo. La comunidad es chica, pero intentaron vendernos alcohol y el grupo de mujeres con apoyo de los jóvenes nos unimos. Últimamente hay una persona que siempre ha sido el más rebelde de la comunidad y el intentó venderlo. Se nos hacía difícil, porque es más duro que sea alguien de aquí en la comunidad. Pero dijimos, nos vamos a reunir hombres y mujeres para ver qué pasos podemos dar, para que eso no se de en la comunidad. En las otras comunidades toman mucho y nos afecta bastante y los hombres nos dijeron ustedes den el primer paso como mujeres, "si nosotros los enfrentamos nos van a agredir, porque hombres con hombres se pegan". Así que ustedes enfrenten ese problema, nos dijeron los hombres. Y salieron comisiones de tres mujeres que iban a llevar la palabra diciéndole que si no entendía le iba a ir peor. Eran tres comisionadas y las demás las acompañamos. Al principio nos trató mal, pero llegamos a hablar de buena voluntad. Gracias a Dios nos entendió y lo dejó de vender. Hemos visto que a pesar de ser pocas, vamos sacando los problemas con el apoyo de los jóvenes. Vamos dando los pasos y haciendo las luchas.

"Como mujeres nosotras no recibimos el programa del gobierno de OPORTUNIDADES. A través de la iglesia, hemos platicado que eso nomás tratan de engañarnos, porque por una parte si dan los dineros, pero por la otra nos tienen bien presionadas, pues tienen que estar puntuales a las pláticas de las clínicas ( de salud) y obligadamente tienen que irse a consultar a la clínica aunque no estén enfermos. Y si no van, las multan con quitarles la mitad de lo que les dan de ese programa de OPORTUNIDADES. Están muy presionadas porque tienen que estar bajo el mando de lo que esas personas les digan. Y hay que pensar en las consecuencias de eso, por eso nosotros hemos resistido. Dicen, que ahí les dan vacunas a los niños, que a las señoras les hacen el papanicolau y como reciben eso, pues ya están dominadas por ellos. Nosotros tenemos juntas y se ve en la iglesia que es lo que vamos a tratar y ellas ya no llegan o ya no participan porque tienen que ir a donde les citen con ese programa y las dominan.

"El día que hay reflexión de las mujeres es cuando citan a las juntas de OPORTUNIDADES ( el gobierno, para que las mujeres no asistan a la reunión de mujeres) y como les quitan dinero si no asisten allá, pues tienen que ir para que no se los quiten. Con ese programa no puedes tener TV, refrigerador, estufa, tienes que ser una persona sin ingresos ( pobre). Ahora están censando a los más pobres y les dan balones y canchas deportivas para que estén en las pláticas; ésas son las metas del gobierno para los jóvenes. La semana pasada unas señoras de una comunidad que nos ayudaban a sembrar nos dijeron que no podían venir a reunirse porque iban a censar en los domicilios y que no podían sembrar porque tienen que estar a la hora que ellos les digan que estén ahí, o que vayan a determinado lugar, y con todo eso pues dividen a la comunidad.

"Había necesidad de transporte en la comunidad, de un tractor, pero no se pudieron organizar. Se nos ha venido haciendo difícil tanto a las mujeres como a los hombres. Faltan los principios de la conciencia colectiva. Por eso, en nuestra comunidad se ha venido impulsándole el trabajo colectivo. Los candidatos políticos hacen mucha promoción de apoyos. Nos dicen que nos van a dar 20 o 25 pollos, pero nosotros como organización de mujeres, podemos poner los pollos y hacerlos producir. Ellos nos quieren venir a decir qué tenemos que hacer, pero nosotras ya lo sabemos. "Que si una granjita de pollos y vender los huevos de rancho, para ya no comprar en la ciudad." Ese es el trabajo común entre nosotros y no queremos dejarlo. Tenemos el agua potable para todos; ahí se volvió a unir la comunidad con la asamblea de agua potable. En asambleas y representación o en trabajos de iglesia también nos apoyan. En la promoción agrícola, las compañeras invitan a la comunidad. Se ve que unos cuantos no quieren perder la colectividad. Por eso nosotros queremos rescatarlo, donde se vea la posibilidad para reforzar la organización.

Realmente los esposos nos tenían acostumbradas a que no participáramos, y cuando fuimos conociendo el trabajo, nosotras dijimos "tenemos libertad de participar, también somos llamadas por dios para trabajar en las asambleas o reuniones," y fuimos rescatando nuestro valor que tenemos como mujer. En eso como que no les fue pareciendo a los esposos y en lo personal me costo muchísimo. Yo tenía que pedirle permiso 15 días antes a mi esposo y ni me decía que sí, ni que no. Pero a la hora de salir, aun cuando me decía ¡andate! empezaba remoliendo con mis hijos, como diciendo "ya no vallas!" Pero no le hice caso y me rescaté mi valor como mujer y fui a encuentros en México, Veracruz, Tuxtla, en San Cristóbal y hasta fui a un congreso de mujeres en la frontera.


"Como que ahora tenemos más libertad de salir tres días de la casa, pero nos tocó hacer conciencia con el esposo también. En las asambleas con los comuneros, las mujeres no éramos valoradas. Decían que no era valida su palabra, y el esposo tenía que pagar multa si su mujer hablaba porque les decían que la mujer no tenia que hacer nada en las juntas. Pero con el problema de PROCEDE nosotras de mujeres lo enfrentamos y recuperamos nuestro lugar. Ellos vieron que la mujer si era útil en las asambleas y ya dábamos la palabra y sugerencia y los enfrentamos y ya vieron que teníamos valor las mujeres. Ahí se vio la entrada del valor de la mujer en la comunidad. Los hombres entonces decían "vamos a presentar a toda la familia como comuneros, como lo que somos, como esposo e hijas; todos vamos a participar en la asamblea". De ahí rescataron la comunidad y empezaron a llevar la esposa e hijos y rescataron el valor como mujer y como comuneros.

"Los jóvenes dicen: "se ve que hay un cambio tal en la comunidad que ya no podemos trabajar. Tenemos que emigrar de la comunidad para buscar un trabajo. Los padres ya no pueden mantenernos, ya no podemos hacer lo que hacíamos antes y entra el individualismo. Nuestros abuelos nos decían que la milpa y la agricultura la hacían con intercambio y ayuda mutua. El terreno lo hacíamos colectivo. Nadie trabajaba solo su terreno, porque había unidad. Pero empezó el desarrollo con sus formas para trabajar y empezó el individualismo. El que tenía más ya no quería ayudar al otro. Antes había que ayudarse en la limpia de la tierra, en los trabajos y si funcionaba. Lo que vino a dividirnos son los programas del gobierno. Ese es el mismo problema que vivimos. Esto es lo que ha venido a romper nuestra relación comunal. Porque en nuestro grupo si hay una necesidad lo hacemos entre todos y el otro grupo ya no va a venir a ayudarnos y pues eso es lo que ya se rompió. Entonces un objetivo de la comunidad es recuperar esta vida común en la tierra con los animales.

"Cuando empezamos el área de jóvenes, antes se juntaban muchos jóvenes. Yo era casi una niña, pero iba con mi hermana. Casi todos los jóvenes de la comunidad nos reuníamos y convivíamos muy bien, nos turnábamos en cada casa y se hacían grupos y reflexionábamos en la palabra de dios. Había juegos, dinámicas y cantos. Pero desde que entró el programa PROCEDE, hubo contradicciones entre papás e hijos y poco a poco se fueron apartando y luego casi ya no se juntaban. Todo vino afectar cuando entró el PROCEDE, porque empezó a haber divisiones, y como los que nos juntábamos éramos los hijos de los comuneros. Los demás se apartaron porque les evitaron el convivió entre los jóvenes de comuneros y los jóvenes del otro grupo. Desde ahí empezó la división de jóvenes y empezó a bajar la cantidad de los que asistían, aunque los invitaran. Ya no asistían a las reuniones. Y nos quedamos muy pocos como compañeros los que nos reunimos, pero si nos vino a afectar mucho a los jóvenes que nos reuníamos también. y hasta ahora esta deshabilitado porque casi ya no nos reunimos. Esperamos que lo logremos reiniciar otra vez.

Mi sueño más anhelado es volver a reunir a los compañeros de la comunidad. En aquellos meses nos reuníamos y hacíamos visitas a los enfermos cada sábado con los compañeros. Esa es la ilusión y sueño de volver a reunirnos los que nos juntábamos, y mi deseo es hacer un coro e integrar más compañeros a la comunidad. Nos gustaría ser más organizados para tener nuevas ideas y nuevos trabajos en común, pero tenemos que trabajar mucho también. Para mi el sueño, ante todo lo que se ha golpeado en la comunidad, es de ser jóvenes desde la reflexión y la conciencia, de tomar acciones; de ser una juventud comprometida, responsable, donde denuncie y actué como jóvenes en la comunidad y rechazar el proyecto de muerte. Donde se pueda ver la unidad, no dejar solos a los papás o mamás de que queremos trabajar; que sean respetados nuestros derechos y palabras y desde ahí empezar a accionar. Desde ahí nació, desde la reflexión, el querer organizarse el estar en grupo haciendo un análisis más real desde la sociedad. Debemos de unirnos para manifestarnos ante esto que nos está dañando, ante las injusticias a nuestra comunidad. Hacer acciones y conciencia de lo que estamos viviendo, de un problema que nos vienen a meter en nuestras comunidades. Hablamos de la autoestima, sexualidad, derechos humanos, de relacionar todo, ante todo el impacto de los jóvenes. La emigración, los que estamos aquí, podemos hacer un proyecto como jóvenes. Unas dos gallinitas y desde ahí empezar a trabajar. Un sueño de poder unir el grupo para poder trabajar en comunidad.

"Tenemos un Área de jóvenes que organiza joven en una comunidad colectiva haciendo trabajos en común o acompañando a las diferentes áreas de trabajo. El área de derechos humanos es una comisión que trabaja capacitándose para apoyar las comunidades de la zona en sus problemas. El Área de salud alternativa y medicina natural alternativa es donde yo trabajo. Estamos coordinados con San Cristóbal, con Margaritas, Comalapa, Chicomuselo, Salto de Agua y más municipios. De las mismas áreas, están también las acciones económicas que llevan la coordinación de los colectivos que hay en la zona. Se ven más los intereses y necesidades de las comunidades. Se impulsa en los colectivos la producción orgánica y hay un responsable por cada colectivo para formar una comisión de promotores agrícolas que se están capacitando. Los jóvenes tienen un colectivo de fotografía, porque a veces iban fotógrafos de sindicatos y cobraban más de lo que es.

"Empezamos también con alternativas de la agricultura. Ahí se empezaron los primeros pasos con esta región sobre lo que es la agricultura–de abonos, insecticidas como formar la tierra, cómo hacer el control de las plagas, de la semilla, la curación de los granos etc. Tenemos dos años que la cosecha de frijol ya no la curamos con polvos, sino con yerbas, y en el caso de las plagas ya no se le puso químicos. Somos cuatro los que recibimos la asesoría y estamos viendo lo de malezas, arrancar el monte y limpia, lo que se hace. Estamos tratando de asesorar a las comunidades de la zona e impartirles a las comunidades también no solo en el colectivo; y estamos con otros municipios con Independencia, Comalapa. En la comunidad viven 60 familias y son como de tres a cinco integrantes por familia. En la comunidad el colectivo tiene una tienda cooperativa de puercos, gallinas y conejos. Las mujeres son las que están a cargo de la cooperativa a cargo y los hombres de los animales. En otra comunidad el colectivo es de un molino, de puercos etc. En otra hay un colectivo de cooperativa de abarrotes y otra tiene un colectivo de transporte y de borregos. Estas pertenecen a la misma zona. De esos colectivos se promovió el abono orgánico y salió uno de cada colectivo para formar esa comisión. Lo mismo para la fotografía. Se le llama "El Colectivo", porque el dinero es en común. Se va reuniendo en una caja de ahorro del mismo grupo para apoyo de las necesidades del colectivo o de los socios o de la gente de las comunidades. Es algo que es en común de todos y que desde las necesidades, puede salir algo. No es ganancia individual sino colectiva en trabajos. También le toca un turno a cada uno. Se rolan para ir a vender, lo mismo se rolan para atender los animales un día por semana, los puercos, otra las gallinas etc.

"En la organización que funciona con Registro de Cooperativas, no se le ha dado mucha función a la educación. Hay un nombramiento de educación, pero no lo están llevando. La escuela en la comunidad es nada más una aula. Antes iban a la primaria al Rosario, pero ahora ya tienen un aula. En el mismo salón están todos los grados y es una fila por cada año. Un maestro viene a darles las clases. En el colectivo de fotografía platicaron cómo poder entrar en un proyecto de tortillería con maíz orgánico de la región. ¿Cómo empezar? Y lo vimos muy lejano. Somos ocho socios y dijimos se requiere de un buen recurso y plantearse el objetivo porque lo queremos hacer y dijimos no la hacemos. Pero si era nuestra visión, porque ahora el que produce maíz lo lleva al mercado y compra tortilla en la tienda de Maseca. Era un sueño del colectivo, hacer algo alternativo, producir el maíz orgánico y la tortillería, pero nos desanimamos. No tenemos donde trabajar, no es suficiente el dinero que tenemos, y cambiamos el proyecto por otro. Compramos equipos para elaborar folletos para las áreas computadora, una copiadora y una ampliadora para fotografías de blanco y negro.

"Desde nuestra comunidad lo que podemos decir es que la política ha sido desde querernos manejar con los proyectos que mandan a las comunidades y el control, las divisiones que eso causa. Manejan y compran la dignidad. El derecho de decir una palabra, te da un proyecto a cambio de que hagas algo o no digas nada. Hay una violación a la libertad de expresión, porque si hablo me votan. El proyecto de Fox agarra a nuestro país como si fuera su empresa de la Coca Cola; piensa en sus recursos económicos pero no en los humanos. En las reuniones de presidentes de países sus intereses son sacar las riquezas que tenemos: agua, tierra, y los mismos humanos, y eso nos afecta porque extermina nuestra vida social y humana, y ante esa política en nuestros municipios hay muchos problemas. Hay cinco candidatos por cada partido y parten a la gente en pedacitos. El mismo sistema nos controla y nos domina, lo que ellos quieran, porque hay mucha confusión ante esto. Pero hay falta de vivienda, luz, habitación, comida y nos hacen entrar a ese programa. Los partidos de eso se van agarrando. Los Zapatistas son gentes pobres como nosotros. Ellos han sabido resistir y valorar sus derechos como pobres y no se han dejado manipular por los gobiernos. Tienen comunidades autónomas, donde nombran sus autoridades de ellos mismos y hacen trabajos comunes de sus comunidades, pero para ellos mismos no para otros pueblos. Son ejemplo para nosotros los campesinos. Ellos si supieron defenderse y organizarse. Son pocos los que han sabido resistir y muchos los que se han dejado manipular por los regalos de los gobiernos que dan. Como en el caso de los candidatos y que ofrecen muchas cosas cuando no están sentados, pero después, ni caso hacen de la gente pobre. Muchos candidatos están bajando a las comunidades pero te dan algo a cambio de que les des tu firma y eso lo tenemos que pensar como pobres campesinos que somos.

"Por la misma necesidad que tenemos, nos llama la necesidad de trabajar en colectivo. Luego, porque hemos tenido reflexiones de la palabra de dios para trabajar unidos y colectivos trabajamos juntas y tenemos convivencias juntas y formamos el colectivo. Sembramos juntas. Somos poquitos los que estamos resistiendo. La mayoría agarra lo del gobierno y somos pocos los que rechazamos. A veces se desaniman y dicen mejor recibimos y ya, pues solamente estamos luchando. Pero dijimos no, hay mucha gente que esta resistiendo y la misma necesidad nos ha hecho organizar. Los Zapatistas no han vendido su dignidad a pesar de que son pobres. No tienen lo que a lo mejor tenemos nosotros: maíz y fríjol. No tienen ni vivienda, pero dicen que no se van a ir y están trabajando con lo que han logrado y convivido. Las mujeres y niños van aprendiendo de lo que van haciendo ellos. Estamos más cerca de la ciudad y perdemos lo que ven las comunidades más adentro. Nos pasamos a lo urbano y perdemos muchas costumbres y vamos perdiendo la identidad. El mismo sistema nos muestra una ciudad y te inmersas en la misma. Allá en las comunidades es difícil la comunicación y también en la ciudad. Los Zapatistas guardan muchas cosas valiosas muy bien organizados, no esperan que llegue de fueras. Ellos mismos, su forma de recibir una persona, un trabajo y la decisión la toman ellos colectivamente y a notros nos acostumbraron que las decisiones vienen de fuera, del gobierno, y nos dicen van a ver lo que digan los demás porque ya votaste. Y con los Zapatistas no, porque ellos en una asamblea participan niños, mujeres, y hombres. En un enfrentamiento desde 1994 las mujeres y niños eran los que defendían su derecho de vida. Por ello promueven la autonomía, porque es su propia decisión y forma de vida. No quieren depender de un gobierno, sino que ellos mismos deciden su forma de vida y eso debemos de aprender de ellos.

Nosotros queremos hacer un colectivo de pollos porque los hombres quieren trabajar de agricultura, y lo pueden hacer. Lo importante es ver la realidad que estamos viviendo, y la convivencia que alimenta la comunidad para nosotros es muy importante."

Hasta aquí la narración de Cecilia. No cabe duda que otro mundo es posible.

* Gustavo Castro Soto
CIEPAC, A.C.
Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria
Página Web: http://www.ciepac.org/

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