Desarrollo Sustentable

“Coalición Puente de Monterrey”, instrumento empresarial de saqueo

A raíz de la desastrosa Cumbre de Monterrey sobre "financiamiento para el desarrollo", se concibe la Coalición Puente de Monterrey (CPM) como vínculo hacia la Cumbre de Johannesburgo. Según se autodefine, "…es una iniciativa de alto nivel centrada en el fomento de estrategias de política e implementación que reduzcan el hambre y la pobreza y ofrezcan una forma de administrar la frágil biodiversidad de la Tierra.

Por Gian Carlo Delgado Ramos

A raíz de la desastrosa Cumbre de Monterrey sobre "financiamiento para el desarrollo", se concibe la Coalición Puente de Monterrey (CPM) como vínculo hacia la Cumbre de Johannesburgo. Según se autodefine, "…es una iniciativa de alto nivel centrada en el fomento de estrategias de política e implementación que reduzcan el hambre y la pobreza y ofrezcan una forma de administrar la frágil biodiversidad de la Tierra.


A raíz de la desastrosa Cumbre de Monterrey sobre "financiamiento para el desarrollo", se concibe la Coalición Puente de Monterrey (CPM) como vínculo hacia la Cumbre de Johannesburgo. Fue establecida por la Fundación Future Harvest, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

Según se autodefine, "…es una iniciativa de alto nivel centrada en el fomento de estrategias de política e implementación que reduzcan el hambre y la pobreza y ofrezcan una forma de administrar la frágil biodiversidad de la Tierra.(1)" En octubre de 2002, indica Future Harvest, el Instituto de la Tierra de la Universidad de Columbia (EUA) organizó el encuentro para decidir el futuro y la estrategia de la CPM. Jeffrey Sachs, director del Instituto y "consejero especial" del secretario de la ONU, Kofi Annan, señaló que, "…necesitamos una verdadera alianza…eso significa que Estados Unidos y otros países líderes no deben alejarse de esta agenda, sino abrazarla y ayudar a su desarrollo por el bien de todos. (2)" Ello no extraña ya que entre lo que se considera hacer, está triplicar el financiamiento de los Grupos Consultivos de Investigación Internacional Agrícola (CGIAR) -incluido el CIMMYT de México-, pasando de 350 millones de dólares a un millardo de dólares anuales. Con esta propuesta, los CGIAR, financiados por el Banco Mundial y otros actores, quedan abiertamente expuestos a una filtración masiva de intereses privados, haciendo imprescindible su privatización, intentonas que ya han causado gran revuelo a nivel mundial.

Con la Fundación de las Naciones Unidas en la Coalición, el Banco Mundial y el Global Environmental Facility encuentran otro espacio de sinergia en el que se propone: la formulación de estrategias y planes de implementación específicos que promuevan medidas concretas para alcanzar las Metas de Desarrollo del Milenio (propuestas por la ONU en Johannesburgo), velar por que la agricultura sea sostenible, movilizar alianzas y recursos del sector público y privado, ofrecer información fidedigna y verosímil a las instancias decisorias, etc.

Lo anterior no deja muy claro realmente lo que persigue la CPM, aunque una revisión de los actores involucrados permite dar cuenta lo que de fondo está en juego.

Además de la FAO, el Pnud y el PNUMA, la Iniciativa Ecuador de la ONU suma sus "esfuerzos". Trabaja en cuestiones de agua, energía, salud, agricultura y biodiversidad. Entre sus finalidades está la "iniciativa para reconocer, apoyar y promover el aprendizaje de las innovaciones no-reconocidas" o tradicionales. En tal empresa, por demás lucrativa para el sector industrial biotecnológico, opera junto a la Iniciativa, la IUCN y The Nature Conservancy, ONG estrechamente vinculadas y/o financiadas por el Banco Mundial, "cooperación internacional" como la Usaid, e importantes corporaciones multinacionales.

Future Harves, secretaría de la Coalición, igualmente es financiada por el sector empresarial, al tiempo que se "enorgullece" del apoyo que recibe de "figuras públicas influyentes" como el ex-presidente de EUA, Jimmy Carter; o el ex-ejecutivo de la Ford y expresidente del Banco Mundial, Robert McNamara. Este último principal responsable de la promoción de la revolución verde desde el Banco y su consecuente depredación ambiental.

Otros actores son el Centro de Derecho Ambiental y de uso de la Tierra de la Facultad de Derecho de la Universidad de Nueva York, la Facultad de Silvicultura de la Universidad de Oxford, la School of Field Studies, y la Winrock Internacional (entidad estadounidense que ha trabajado históricamente en simbiosis con el sector agroindustrial desde sus tres componentes -fusionados desde 1985-: la Winrock Internacional Livestock Research and Training, el Agricultural Development Council -fundado por Rockerfeller-, y el Internacional Agricultural Development Service).

Destaca la "membresía" a la CPM del Departamento de Agricultura de EUA (USDA), involucrada íntimamente en el desarrollo de la biotecnología, con varias patentes de semillas genéticamente modificadas, y lógicamente en función de los intereses de la cúpula empresarial agrícola de ese país.

La contraparte mexicana de la CPM es muy llamativa. Avalando el proceso desde la cúpula gubernamental se coloca la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural y Pesca (Sagarpa). Otros actores -que generalmente fungen como supuestos "avales sociales"- son la Fundación Mexicana para el Desarrollo Rural (financiada por el BID, Nestlé, DuPont, Procter & Gamble, J. P. morgan, etc) y Pronatura (vinculada a la Conabio y las mencionadas IUCN y The Nature Conservancy, y financiada por múltiples multinacionales).

Por el lado de la cúpula empresarial, ésta hábilmente se enlaza desde la ONG Centro Mexicano para la Filantropía, nada más y nada menos que fundada y dirigida por Manuel Arango Arias de Grupo CIFRA, asociado con Wal Mart. Ahí se encuentra el quien es quien de la elite empresarial mexicana: no solamente los Arango, sino también los Sada Zambrano y los Aramburuzabala. Entre los intereses que representa ese Centro están: la ONG estadounidense Conservation Internacional que cuando menos ha facilitado el saqueo de recursos en el sureste del país y es identificada como solicitante formal del desalojo de Montes Azules ; la farmacéutica Merck, Sharp & Dohme de EUA y el American British Cowdray Medical Center; Coca Cola; Uniliver; J. P. Morgan; Shell; Asociación Mexicana de Alimentos, Hérdez; Sabritas, Purina, Grupo Alfa, Bimbo, etcétera.

Tal visible vinculación de las elites de poder norteñas y nacionales llama la atención de frente, no sólo a la agudización de la crisis del campo y del saqueo de recursos naturales, sino además a la insistencia de implementar el Plan Puebla Panamá y el Área de Libre Comercio de las Américas. Los beneficiarios en y fuera del país son y serían más que claros. La CPM apunta a ser más bien una coalición para el saqueo que, lejos de "reducir el hambre y la pobreza", efectivamente si buscará perfeccionar la "administración" de la biodiversidad y otras riquezas, tanto naturales como sociales.


La avasallante ingerencia de EUA y de sus cambiantes y selectos "aliados" en el país y otras regiones del Sur donde pretende operar la CPM, se consolida con la actuación del Banco Mundial, un organismo fundado para estimular el comercio y la inversión de los empresarios bajo principios empresariales, e impulsor de esquemas que abren las puertas al saqueo de recursos naturales, como el Corredor Biológico Mesoaméricano.

La reunión de la CPM que se tiene programada para el 2 y 3 de junio de 2003 en la ciudad de México, deja claro que actores son los que mueven los hilos. Para la inauguración están representantes del Banco Mundial, la Semarnat y el Cimmyt. El orden jerárquico es por demás evidente, independientemente del turno que le toque a uno u otro orador, aunque es de esperarse que el centro de atención será el señor Robert Thompson, director de la división de desarrollo rural del Banco Mundial, ex-asistente de la USDA y ex-director ejecutivo del Winrock Internacional Institute. Al parecer será un evento que codificará lingüísticamente el cómo avanzar más en el facilitamiento y "legalización" de la explotación privada de la biodiversidad y su conocimiento (de ahí que participe, como se mencionó, el Centro de Derecho Ambiental de la Universidad de Nueva York). Asimismo, seguramente indagará en las opciones que permitan consolidar a la agroindustria.

Mientras seguramente figurarán como puntos ausentes la verdadera conservación del medio ambiente, los derechos de los indígenas, y la investigación y desarrollo de alternativas a la ingeniería genética (como la agroecología); la CPM, de no haber ninguna acción por parte de la sociedad civil, se perfilará como claro instrumento de clase útil para el saqueo del país.

Notas
(1) Future Harvest. "La Coalición Puente de Monterrey: Misión". Disponible en www.futureharvest.org
(2) Wurst, Jim. "Sustainable Developtment: ‘Monterrey Bridge’ Coalition Launched." UNWire. Julio de 2002. Disponible en www.unfoundation.org/unwire

* Gian Carlo Delgado Ramos
Investigador del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias (CEIICH) de la UNAM. Autor de La Amenaza Biológica: mitos y falsas promesas de la biotecnología. ¡

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