Energías

Instamos a la Unión Europea a renunciar a objetivos de utilización de biocarburantes

Queremos manifestar nuestra profunda preocupación por las propuestas de la Comisión Europea para adoptar objetivos obligatorios de utilización de “bio” combustibles en el sector del transporte. Dichos objetivos fomentarán cultivos con un balance negativo de emisiones de gases de efecto invernadero, provocando procesos de deforestación y de destrucción de la biodiversidad y exacerbando conflictos locales por la utilización de la tierra.

Queremos manifestar nuestra profunda preocupación por las propuestas de la Comisión Europea para adoptar objetivos obligatorios de utilización de “bio” combustibles en el sector del transporte. Dichos objetivos fomentarán cultivos con un balance negativo de emisiones de gases de efecto invernadero, provocando procesos de deforestación y de destrucción de la biodiversidad y exacerbando conflictos locales por la utilización de la tierra.

Queremos manifestar nuestra profunda preocupación por las propuestas de la Comisión Europea para adoptar objetivos obligatorios de utilización de “bio”combustibles en el sector del transporte. Como exponemos a continuación, dichos objetivos fomentarán cultivos con un balance negativo de emisiones de gases de efecto invernadero, provocando procesos de deforestación y de destrucción de la biodiversidad y exacerbando, entre otras cosas, los conflictos locales por la utilización de la tierra. Por tanto, la aplicación de estas medidas implicaría el riesgo de que la Unión Europea (UE) incumpla sus compromisos internacionales de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de proteger la biodiversidad y los derechos humanos.

Los objetivos de utilización de “bio”carburantes son contraproducentes sin un mayor compromiso para reducir el consumo


La adopción de objetivos en política energética debe priorizar la reducción del consumo y la mejora de la eficiencia energética. Sin embargo, en vez de adoptar medidas para moderar el consumo excesivo en Europa, la Comisión propone un objetivo de utilización de “bio”carburantes basado en un porcentaje del consumo de carburantes de la UE, que está aumentando aceleradamente, sin que hasta la fecha se hayan fijado límites para dicho consumo.[1] Este enfoque debe ser rechazado por contraproducente. El hecho de que el “Paquete Energético” [2] de la Comisión Europea proponga objetivos únicamente para los “bio”combustibles en el sector del transporte, y no para otras energías alternativas, indica un enfoque equivocado de las políticas para abordar la problemática de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Estos objetivos tendrán un impacto muy negativo en los países del Sur

La UE sugiere que gran parte de los cultivos destinados a “bio”carburantes tendrán que producirse en países del Sur y exportarse a Europa.[3] Aunque esto se presenta como una oportunidad para las economías del Sur, la realidad ha demostrado que los monocultivos para “bio”carburantes, como la palmera de aceite, la soja, la caña de azúcar y el maíz, conducen a una mayor destrucción de la biodiversidad y del sustento de la población rural, minando aún más la seguridad alimentaria y provocando graves impactos sobre las aguas, los suelos y el clima regional.[4] Diversas organizaciones sociales de países del Sur han expresado ya su honda preocupación por las propuestas de la UE sobre “bio”combustibles, instando a las instituciones europeas a rechazarlas.[5]

Riesgos de aumento del impacto sobre el cambio climático

Los “bio”carburantes son la energía alternativa para la cual posiblemente sea menos deseable que la UE adopte objetivos. La energía eólica, la solar y la biomasa sólida son más eficaces que el uso de “bio”combustibles para transporte. Los cultivos para “bio”carburantes utilizan recursos escasos, como el agua [6] y las tierras agrícolas [7], siendo marginal en el mejor de los casos la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para la mayoría de los cultivos utilizados actualmente, en comparación con los combustibles fósiles. Para garantizar que su utilización reducirá realmente las emisiones de gases de efecto invernadero, es fundamental disponer de un conocimiento riguroso de las emisiones de todo el proceso productivo de los “bio”carburantes, desde la roturación de tierras para su cultivo hasta el proceso de producción, refinado y utilización. La deforestación originada por la expansión de estos cultivos es una importante fuente de emisiones de CO2, pero además la destrucción de turberas para el cultivo de la palma de aceite para “bio”diesel en el Sudeste Asiático (origen actualmente de la mayor parte de este aceite) se calcula que puede provocar un volumen de emisiones de CO2 entre 2 y 8 veces superiores a las del gasóleo mineral que sustituye (esta estimación es muy moderada, y se basa en los informes científicos más recientes).[8] Estas emisiones reducen la probabilidad de que la UE pueda cumplir sus compromisos para conseguir un incremento máximo de 2ºC de las temperaturas medias globales.[9] Por otra parte, algunos de los estudios realizados indican que el balance de carbono de algunos cultivos para “bio”carburantes puede ser negativo si se tiene en cuenta todo el ciclo productivo.[10] Es necesario por tanto estudiar más a fondo esta cuestión antes de establecer objetivos de utilización de “bio”carburantes.

Los “bio”carburantes incrementarán las presiones sobre el suministro mundial de alimentos y erosionarán más aún la soberanía alimentaria

El aumento de precio de algunos de los cultivos básicos para la alimentación humana a raíz de su utilización para “bio”carburantes no sólo agravará la deforestación sino que pondrá en peligro la seguridad alimentaria mundial.[11] Puesto que los objetivos propuestos potenciarían la producción de biomasa en países del Sur, la UE sería responsable de la reducción de la superficie agrícola dedicada a la producción de alimentos, socavando la soberanía y la seguridad alimentaria local e internacional y provocando escasez de alimentos. Al igual que los europeos, los objetivos de producción de “bio”carburantes de EEUU han sido criticados por requerir una proporción excesiva de la cosecha de maíz.[12] La demanda industrial adicional de productos agrícolas que constituyen alimentos básicos para la Humanidad por parte de estas dos potencias económicas amenaza con incrementar de forma alarmante los precios en los países más pobres. Los requerimientos de maíz para producción de etanol en EEUU han aumentado ya el actual déficit mundial de granos, provocando una subida considerable de los precios de este cereal.[13] Según la FAO, en 2006 se registró además un mínimo histórico en la relación reservas mundiales y consumo de cereales así como niveles record de demanda (superando la producción mundial) de los cultivos oleaginosos debido a la producción de “bio”carburantes. Las reservas mundiales de cereal también han descendido a su nivel más bajo en más de dos décadas.[14]

Mas violaciones de derechos humanos debido a la expansión de los monocultivos

Se han registrado graves atentados contra los derechos humanos en plantaciones de caña de azúcar, palmera de aceite y soja en Brasil, Argentina, Paraguay, Colombia y Sudeste Asiático, dándose casos de esclavitud, salarios de miseria, condiciones de trabajo denigrantes, conflictos violentos por la tierra, muertes y graves problemas de salud debido a la utilización de agroquímicos y a la deforestación.[15]

Los objetivos europeos impulsarán la expansión de los organismos modificados genéticamente (OMG)

El sector de ingeniería genética de la industria biotecnológica está promoviendo los “bio”carburantes para acceder así a un nuevo mercado. Existe un fuerte rechazo, sobre todo en Europa, a la utilización alimentaria de variedades de OMG de varios cultivos utilizados actualmente para la producción de “bio”carburantes (p.e. maíz, soja y colza). La industria confía que la promoción de estos cultivos para “bio”carburantes conseguirá su aceptación. Sin embargo, los problemas asociados a los cultivos transgénicos, incluida la contaminación, no serían tenidos en cuenta en este caso. La introducción de cultivos de OMG en los países del Sur ha tenido un impacto negativo tremendo en los métodos de producción, así como sobre los derechos humanos y el medio ambiente.[16] La adopción de objetivos para “bio”carburantes en la UE favorecería una mayor expansión de la industria de los OMG. La industria tiene previsto asimismo utilizar ingeniería genética para transformar, descomponer u obtener celulosa y lignina de las plantas para facilitar e incrementar los rendimientos de los “bio”combustibles [17], con consecuencias imprevisibles.

Subvenciones e incentivos


La adopción de subvenciones y de incentivos para “bio”carburantes por la UE agravaría los problemas que prevemos tendrían los objetivos, distorsionando los mercados y socavando la producción mundial de alimentos. No debería por tanto establecerse este tipo de apoyos mientras continúe existiendo una gran discrepancia en cuanto se refiere a balance energético y contribución real de los “bio”carburantes a la mitigación del cambio climático. Por último, los incentivos para “bio”carburantes contravienen las estrategias a favor de las personas empobrecidas de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y no tienen en cuenta la meta de conservación acordada en la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible de Johannesburgo para 2010, suponiendo un factor adicional muy grave de pérdida de biodiversidad.

No existe actualmente ningún proceso de certificación creíble

Se está proponiendo establecer sistemas de certificación de sostenibilidad como fórmula para resolver muchos de los problemas citados. Sin embargo, en las propuestas de la Comisión Europea sobre energía no está claro qué sistema de certificación para “bio”carburantes se piensa introducir y si dicho sistema tendría carácter voluntario o de obligado cumplimiento. Las iniciativas existentes indican que la certificación por sí sola no puede resolver la mayor parte de los problemas ambientales y sociales, especialmente en países donde el historial de respeto a los derechos humanos deja mucho que desear ó donde es deficiente la aplicación de legislación ambiental y laboral. La Mesa Redonda sobre la Soja Responsable (MRSR), un proceso de certificación voluntaria promovido por grandes ONG’s y la industria, ha suscitado una gran controversia en el seno de organizaciones sociales y movimientos campesinos de América Latina y es percibida por una mayoría como una iniciativa que va en contra de sus intereses. La Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sustentable todavía no se ha puesto de acuerdo sobre el procedimiento para verificar el cumplimiento de los estándares establecidos, mientras que algunas de las empresas que participan en la MRSR siguen destruyendo grandes zonas de selva húmeda y están pujando abiertamente por concesiones que contravienen los principios de la MRSR, como la de Wilmar Internationals en la Isla de Bugala (Uganda) o los planes de expansión de cultivos de palma de PT SMART en Indonesia o FEDEPALMA de Colombia. No existe actualmente ningún proceso de certificación creíble, con participación plena de los grupos afectados en los países productores, que haya conducido a unas normas rigurosas y obligatorias. Establecer objetivos para “bio”carburantes sin abordar en profundidad los problemas que pueden provocar debe ser rechazado de forma contundente.

Instamos por tanto a los Estados Miembros a rechazar la adopción de objetivos de “bio”combustibles para transporte y a paralizar cualquier incentivo a su producción susceptible de fomentar una utilización de estos productos que provoque los problemas descritos. Por el contrario, los esfuerzos deberían centrarse en una reducción drástica del consumo energético y en el apoyo a energías renovables verdaderamente sostenibles. www.ecoportal.net


Carta Abierta al Consejo de la Unión Europea, A la Comisión Europea, al Parlamento Europeo y a todos los ciudadanos y ciudadanas. Para ver lista de firmantes ház click aquí… http://www.biofuelwatch.org.uk/2007Jan31-signatures.html


Notas:

[1] Annual emissions from EU transport are expected to grow by 77 million tonnes CO2eq between 2005 and 2020 – three times as much as from any other sector of the EU economy.

[2] COMMUNICATION FROM THE COMMISSION: An energy policy for Europe COM(2007)1 http://ec.europa.eu

[3] An EU strategy for biofuels, COM(2006) 34 sets out that “both domestic producers and importers should benefit from a growing EU market for biofuels”.

[4] See among others: Polluting effects of Brazil’s sugar-ethanol industry by Luiz Antonio Martinelli1 and Solange Filoso. Nature 445, 364 (25 January 2007); Kamerun: Biodiesel als Export-Schlager. Menschen und Wälder müssen Ölpalmen weichen, http://www.afrika.info ; World Rainforest Movement Bulletin 112, November 2006. www.wrm.org.uy ; COLOMBIA: Biodiesel Push Blamed for Violations of Rights by Helda Martínez. http://www.ipsnews.net/news.asp?idnews=35722

[5] (1) We want Food Sovereignty Not Biofuels, signed by Alert Against the Green Desert Network, Latin American Network against Monoculture Tree Plantations, Network for a GM free Latin America, OilWatch South America and World Rainforest Movement, January 2007. www.wrm.org.uy/subjects/biofuels/EU_declaration.html (2) Statement from SawitWatch. (3) Statement by the UN Climate Convention negotiations in Nairobi, November 2006, demanding “ the Parties to the Framework Convention on Climate Change to immediately suspend all subsidies and other forms of inequitable support for the import and export of biofuels.” http://www.wrm.org.uy

[6] Food, biofuels could worsen water shortages-report. http://today.reuters.com

[7] See 20; also the EC Well To Wheels Study 2006 notes: "expansion of arable area onto other land, notably pasture and forest, would be likely to release large amounts of carbon from the soil, negating any benefit of the energy crops for decades to come." – p.76, download at http://ies.jrc.cec.eu.int/wtw.html

[8] www.wetlands.org

[9] www.biofuelwatch.org.uk/peatfiresbackground.pdf

[10] COMMUNICATION FROM THE COMMISSION: An energy policy for Europe COM(2007)1 http://ec.europa.eu

[11] A Culinary and Cultural Staple in Crisis, Washington Post, January 26, 2007: http://www.washingtonpost.com

[12] In 2000, 6 percent of the U.S. corn crop was used for ethanol production. In 2006 the figure had risen to 20 percent, and the ethanol plants under construction would double capacity by 2010. The Washington Post: Blindness on Biofuels by Robert J. Samuelson Wednesday, January 24, 2007; Page A23

[13] “Higher prices for corn (which is fed to poultry, hogs and cattle) raise retail meat prices. Ironically, fuel subsidies may boost food costs” The Washington Post: Blindness on Biofuels by Robert J. Samuelson Wednesday, January 24, 2007; Page A23

[14] USDA. Grain: World Markets and Trade. Circular Series FG 11-06. November 2006. FAO Food Outlook Nº. 2. Global Market Analysis. December 2006.

[15] http://tech.groups.yahoo.com
http://www.grr.org.ar/

[16] April 2005: Report “Argentina: A Case Study on the Impact of Genetically Engineered Soya – How producing RR soya is destroying the food security and sovereignty of Argentina” EcoNexus (UK) and Grupo de Reflexion Rural (Argentina).

[17] For example: Plant genetic engineering to improve biomass characteristics for biofuels by Mariam Sticklen www.sciencedirect.com Current Opinion in Biotechnology 2006, 17:315-319

Estos artículos también podrían interesarte

Agrega un Comentario

Pulsa aquí para hacer un comentario

Busca en EcoPortal

Te invito

TU APOYO ES IMPORTANTE!!!