Energías

Proyectos de Expansión de Gas de Bolivia

En la lucha por su dominación en el mercado, los gigantes de energía como Petrobras de Brasil están ignorando la oposición de comunidades indígenas y de pequeños campesinos que viven donde se está desarrollando el proyecto.

Por Janet Lloyd

En la lucha por su dominación en el mercado, los gigantes de energía como Petrobras de Brasil están ignorando la oposición de comunidades indígenas y de pequeños campesinos que viven donde se está desarrollando el proyecto.
 

La red de transportación de gas de Bolivia se está expandiendo rápidamente después del descubrimiento reciente de grandes yacimientos de gas, lo cual ha puesto a Bolivia arriba de la lista de reservas de gas del continente.

En los últimos cuatro años, las reservas de Bolivia aumentaron unos 1.5 trillones de metros cuadrados. Para exportar estimadamente un 75% de este gas, se ha estado planeando expandir el sistema de gaseoductos a través del corazón de los bosques y territorios indígenas mundialmente reconocidos de Bolivia.

La competencia por las ganancias en la bonanza de gas de Bolivia está llevando a que la industria de gas embarque una expansión imposible de proyectos con un mínimo proceso de razonamiento sobre las comunidades forestales quienes sufrirán el costo social y ambiental. En la lucha por su dominación en el mercado, los gigantes de energía como Petrobras de Brasil están ignorando la oposición de comunidades indígenas y de pequeños campesinos que viven donde se está desarrollando el proyecto.

Desesperadas por encontrar compradores para este exceso de gas, las compañías están tratando de forzar la apertura de los mercados de energía. Después de la crisis de energía en Brasil, el gobierno boliviano a promocionado gas en Brasil agresivamente, donde se planea desarrollar un número de plantas nuevas de energía para aumentar la demanda.

Sin embargo, al competir por las ganancias, las compañías parecen estar exagerando la habilidad de Brasil de expandir rápidamente la red de suministro de gas para absolver grandes cantidades de importaciones de gas de Bolivia ignorando la resolución debilitante de adoptar un sistema de generación de energía de gas. Además, Brasil tiene sus propios planes para aumentar la producción de gas nacional y expandir masivamente la salida hidroeléctrica, lo cual también reduciría la demanda de importación de gas.

El gas boliviano podría ser exportado a los mercados de la Costa Oeste de los Estados Unidos. Existen una serie de planes para transportar gas a Baja California en el norte de México y desde ahí por medio de nuevos gaseoductos a California. Sin embargo, Perú también se encuentra interesado en el mercado de energía de California como comprador de su gran reserva de gas del Amazonas y Royal Dutch / Shell está planeando recibir gas asiático desde un terminal nuevo en Baja California para exportar al norte. Dado el riesgo de la saturación del mercado, la competencia para exportar gas boliviano parece ser mal fundada.

Aunque no hayan suficientes compradores de gas boliviano, comunidades forestales y ecosistemas bolivianos ya se encuentran pagando las consecuencias ecológicas y sociales de los nuevos proyectos de gaseoductos delineados abajo. Eventualmente, las consecuencias de una expansión masiva se sentirán en los Estados Unidos. El exceso de gas pudiera inundar el mercado de California con energía barata lo cual afectaría la transición de California a recursos de energía renovable por generaciones.

Proyecto de Expansión Yabog y Proyecto del Gaseoducto Gasyrg

El proyecto de expansión Yabog y el proyecto del gaseoducto Gasyrg están relacionados por sus impactos ambientales y sociales. Los dos gaseoductos pasan por la misma ruta de los yacimientos de gas de San Alberto y San Antonio cerca de Yacuiba en la región Tarija a Río Grande, donde se conectan con el gaseoducto Bolivia-Brasil.

El Proyecto de Expansión Yabog

El proyecto de expansión Yabog aumentará la capacidad del gaseoducto Yabog de 30 años, propiedad de la compañía boliviana de transportación de hidrocarburos Transredes. El proyecto se realizará por etapas durante los próximos siete años de acuerdo a la demanda del mercado. La capacidad del gaseoducto Yabog de 61 cm aumentará inicialmente de 8.2 millones a 14 millones de metros cúbicos diarios (mcd), aunque una expansión más grande podría seguir.

La primera fase de la expansión de 6 millones de (mcd) recibió una licencia ambiental a fines del 2001 y ya está en progreso. Se está instalando un nuevo gaseoducto a lo largo del gaseoducto actual conectado por 76 cm de ‘loops’ paralelos. La expansión inicial será completada en Octubre 2002 y se espera que cueste unos US $40 millones. Más planes de expansión durante los próximos siete años y otros mejoramientos podrían costar sobre los US $434 millones.

Transredes ha pedido unos US $250 millones aproximadamente a bancos de desarrollo multilateral. El Banco Inter-Americano de Desarrollo (IDB) se encuentra actualmente revisando una propuesta para un préstamo de US $125 millones para financiar el Proyecto de Expansión Yabog y el mejoramiento de la infraestructura de transportación de gas de Transredes. La Compañía de Desarrollo Andino (CAF) también está considerando financiar los mismos proyectos a través de un préstamo para Transredes. El financiamiento podría ser interrumpido debido a la caída financiera de Enron, co-propietario de (25%) de Transredes.

La aprobación al préstamo para Transredes de IDB intensificaría la conexión del banco con Enron en un momento cuando otros bancos multilaterales como OPIC están cancelando sus acuerdos de préstamos con Enron. Además, una comisión del gobierno boliviano se encuentra investigando unas ciertas irregularidades en los contratos sobre la creación de Transredes, los cuales fueron firmados por Enron y la compañía estatal de gas y petróleo boliviana YPFB.

Añadiendo, la expansión de Yabog también depende de acuerdos entre Transredes y el consorcio Transierra involucrados en el proyecto Gasyrg para arreglar asuntos de suministro y tarifas de gas. Además, se tiene que solicitar otra licencia ambiental.

El Proyecto del Gaseoducto Gasyrg

El proyecto del gaseoducto Gasyrg involucra la construcción de un nuevo gaseoducto de 451 km y 91 cm del Consorcio Transierra compuesto por Petrobras, Total y Andina. La capacidad total del gaseoducto será de 50 millones mcd. Un nuevo derecho de vía para el gaseoducto será desarrollado cortando a través del bosque por varios kilómetros desde el gaseoducto Yabog.

La licencia ambiental para el proyecto del gaseoducto Gasyrg fue finalmente otorgado en diciembre del 2001. El inicio de la construcción fue anunciado en febrero del 2002 y se planifica que el gaseoducto esté en marcha en enero del 2003. Unos US $120 millones ya han sido invertidos en los gaseoductos y los materiales y se estima que la inversión total será de unos US $300 millones, pero todavía tiene que clarificar los recursos financieros.

Yabog y Gasyrg – Impactos Ambientales

Los gaseoductos Yabog y Gasyrg atraviesan por un número de áreas pobladas, semi-pobladas y territorios indígenas. A lo largo de la ruta hay llanos, bosques montañosos y de medio nivel. 97% de los bosques a lo largo de la ruta son bosques secos Chaco 3% son bosques húmedos. Los bosques secos de Bolivia se encuentran entre los más ricos del mundo y son clasificados como "extraordinarios mundialmente" en la evaluación de conservación de ecoregiones del WWF / Banco Mundial. El biota de la región tiene afinidades con el Amazonas y contiene muchas especies endémicas.

La preocupación sobre los impactos ambientales del proyecto de Transredes se agrava debido al record ambiental pobre de la compañía. En el 2000, el derrame de 29,000 barriles de petróleo del oleoducto Sica Sica-Arica en el río Desaguadero tuvo como resultado daños ambientales mayores. El derrame causó daños económicos y afectó a 18 municipalidades con un total de US $2.2 millones.
Yabog y Gasyrg – Impactos sobre Pueblos Indígenas
Los proyectos de los gaseoductos Yabog y Gasyrg atraviesan por grandes secciones de las tierras ancestrales indígenas Guaraní y Weenhayek incluyendo 6 territorios comunales indígenas reconocidos legalmente, los cuales contienen 13 comunidades Guaraní y 3 comunidades Weenhayek.

Los pueblos Guaraní y Weenhayek presentaron quejas oficiales como respuesta a la evaluación de impactos ambientales de Transierra. El pueblo Weenhayek y su organización ORCAWETA oponen el gaseoducto, ya que este corta sus tierras en dos.

También temen amenazas a su forma de vida, suministros de alimentos y agua, su integridad cultural y bienestar psicológico.
La Asociación del Pueblo Guaraní ha expresado su oposición a las operaciones de extracción de combustible en territorio Guaraní debido a impactos dañinos ambientales, sociales y culturales. Los Guaraní se oponen a los dos proyectos de gas y demandan que todos los planes de desarrollo en sus territorios sean basados en su propio Plan Indígena de Desarrollo sostenible ecológicamente y socialmente.

Estos pueblos reportan que después de 30 años de actividad en el gaseoducto Yabog, los animales de caza han huido del área y las comunidades han sido forzadas a viajar largas distancias para cazar. Ellos temen que la nueva actividad de construcción empeorará este problema. Los Weenhayek dependen principalmente de la pesca para subsistirse. Transredes reconoce la posibilidad de que ocurran derrames y los dos proyectos corren el riesgo de contaminar los suministros de agua de las comunidades locales, reducir el suministro de pesca y la pérdida de trabajo en la industria de pesca local.

El nuevo gaseoducto Gasyrg abrirá un nuevo acceso al bosque y resultará en el aumento de la colonización en áreas no pobladas y territorios indígenas. Existe la posibilidad que ocurra conflictos en cuanto a tierras y recursos naturales. Una base reducida de recursos naturales resultará en malnutrición y problemas de salud en las comunidades. La necesidad de adquirir recursos alternativos de alimentación aumentará la dependencia en la labor pagada y la participación explotadora en la economía del mercado.

Los dos proyectos de gas traerán trabajadores que traerán varios problemas sociales – el acosamiento sexual de mujeres locales, crimen, prostitución y un problema para los servicios locales y la base de recursos naturales. Solo el proyecto de expansión Yabog requerirá unos 2,200 trabajadores.

El Proyecto de Gas de Pacific LNG

El consorcio Pacific LNG planea exportar gas a los Estados Unidos por medio de un gaseoducto de Bolivia a un puerto costeño en Chile o Perú. El gas vendría desde el Yacimiento Margarita que contiene un exceso de 368 metros cúbicos en reservas de gas.

El consorcio Pacific LNG está formado por tres compañías – Repsol YPF (37.5%), BG (37.5%) y Pan-American Energy (25%). Repsol YPF está actuando como el administrador del proyecto durante la etapa preliminar de desarrollo.

Además del gaseoducto boliviano, el proyecto se encarga de la construcción de una planta de gas nueva en la costa pacífica, un terminal de gas en Baja California, México, y un gaseoducto de 64 Km. de Baja California a California.

Estimadamente unos 22.7 millones de metros cuadrados diarios de gas desde Bolivia eventualmente servirán a plantas de energía nuevas y actuales en Baja California y el sur de California. Las compañías Sempra Energy y CMS Energy están desarrollando el terminal de gas de México en conjunto.

Se ha establecido que se inicie la operación del terminal de gas de Baja California a fines del 2005 o 2006 con el suministro de gas de Bolivia destinado a que llegue después de esto. Para respetar esta fecha, se debe escoger un puerto chileno o peruano y alcanzar acuerdos entre las compañías y gobiernos para el verano del 2002. El costo total del proyecto está estimado en unos US $5 mil millones.

El proyecto de Pacific LNG ha tomado parte de una controversia política sobre la selección de un puerto del cual transportar gas y por la competencia con Royal Dutch/Shell quienes están tratando de conseguir el mercado de California por medio de un proyecto Asiático de importación de gas que también depende de un nuevo terminal de gas en Baja California y un gaseoducto interfronterizo.

El Proyecto de Expansión del Gaseoducto Bolivia-Brasil

El gaseoducto Bolivia-Brasil de 3,000 Km., completado en 1999, se conecta a los yacimientos de gas de Santa Cruz en Bolivia con los de Puerto Alegre en el sur de Brasil. Secciones del gaseoducto pasan por varios ecosistemas frágiles e importantes: los Pantanos, los más grandes del mundo que cubren Bolivia y Brasil; el bosque Chaco de Bolivia, un área principalmente de bosques tropicales; y el bosque húmedo Mata Atlántica en Brasil, el cual se encuentra amenazado.

La compañía Gas TransBoliviano SA, el consorcio de transportación de gas propietario de la sección de Bolivia del gaseoducto Bolivia-Brasil, (siendo co-propietarios principales Enron, Shell, Petrobras y British Gas) planean expandir su capacidad por medio de un nuevo gaseoducto ‘looped’ a lo largo de la ruta actual y la construcción de cuatro estaciones compresoras a turbinas de gas sobre la porción boliviana de 500 Km.

Los impactos cumulativos de este gaseoducto altamente en conflicto continúan destruyendo bosques y pueblos del bosque a lo largo de su ruta. Las comunidades de los bosques llanos de Bolivia viven con los impactos ambientales y sociales persistentes y amenazantes causados por el gaseoducto. El nuevo proyecto de expansión no solo agravará los impactos secundarios existentes, sino también introducirá impactos primarios a causa de la contaminación de ruidos, los campamentos de trabajadores, la reducción de suministro de caza y pesca, y la degradación ambiental. Las organizaciones indígenas de Santa Cruz también han expresado sus preocupaciones sobre la falla de GTB en informar y consultar adecuadamente con estas sobre la expansión propuesta y las tácticas divisivas que se están usando para subestimar a autoridades indígenas establecidas.

El Export-Import Bank de los Estados Unidos se encuentra actualmente revisando una propuesta para financiar el proyecto de expansión. Cualquier inversión de los impuestos monetarios de los EEUU en la transportación de Gas boliviana sería particularmente controversial ya que el mercado se encuentra en un estado inestable y existen preocupaciones de las comunidades indígenas que ya han sido impactadas por el gaseoducto Bolivia-Brasil. Ex-Im estaría financiando efectivamente la estimulación de la intensificación rápida de exploración y producción de gas en Bolivia, lo cual podría impedir la conversión a alternativas de energía sostenible renovable en los Estados Unidos por décadas.

Fuentes Incluyen

– Estudio de Impactos Ambientales para el Proyecto de Expansión Yabog, Transredes.

– Evaluación de WWF/Banco Mundial sobre la conservación de Ecoregiones en Latino America y el Caribe, WWF/Banco Mundial.
– Ficha de Impacto Ambiental y Social, Inte-American Development Bank.

– Proyecto Abstracto, Inter-American Development Bank.

– Oposición a la solicitud de concesión administrativa presentada por la sociedad "Transierra S.A." para la construcción y operación de gaseoducto denominado "Gasyrg", La Asamblea Guaraní.

– All That Bolivian Gas, With Nowhere to Go, World Gas Intelligence, Wednesday, April 3, 2002.

– Enron-backed Bolivian Gas Pipeline in Line For Loan from IDB, Bloomberg News, March 29, 2002.

   
  * Por Janet Lloyd, Ph.D.
ONG Amazon Watch
www.amazonwatch.org

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