Política

Callejón con salida a la dominicana

Todo este asunto de clientelismo político, oportunismo político y de irrelevancia política por desgracia sigue manteniendo al pueblo en el medio de toda la crisis económica existente.

Por P. Luis Barrios

Todo este asunto de clientelismo político, oportunismo político y de irrelevancia política por desgracia sigue manteniendo al pueblo en el medio de toda la crisis económica existente.

"No es una ilusión la utopía, sino el creer que los ideales se realizan sin esfuerzos y sin sacrificio. Hay que trabajar. Nuestro ideal no será la obra de una, dos o tres personas de genio, sino de la cooperación sostenida, llena de fe, de muchas, de innumerables personas modestas" Pedro Henríquez Ureña.

Estuve de visita por dos semanas en mi segunda patria- la República Dominicana- el pabellón nacional de Mamá Tingó y de Liborio. Desde antes de llegar ya me estaban dando de desayuno, almuerzo y comida el gatuperio del Banco Baninter. Aunque hay que reconocer que hay millones de razones para rascarse aunque no haya sarna. Imagínese usted, nada más y nada menos que se desaparecieron unos 55 mil millones de pesos del banco y esto sin contar los millones en dólares que están escondiendo en los Bancos de las Bermudas. Elaboremos este bochinche de gente rica. A mi no me queda la menor duda que este Banco fue creado única y exclusivamente con el propósito de robar.

A este disparate dizque le llaman crimen de cuello blanco, crimen corporativo o lavado de dinero. ¿Qué quiere decir esto? La gente rica roba, no devuelven el dinero, ni mucho menos va a la cárcel. Si no me cree échele un vistazo a las poblaciones penales y descubra quienes son las personas que están encarceladas. En nuestro sistema capitalista las cárceles son instituciones que promueven la exclusión social y a través de mecanismos represivos almacenan gente pobre como una plusvalía para darle la bendición a las Corporaciones Carcelarias.

Cuando digo que este Banco fue creado por unas personas ricas para robar me remonto a su proceso histórico cuando surge en el año 1989 y en donde en los pasados 14 años el pillaje se mantuvo invisible. Acomódelo de esta manera. Este pillaje se creó bajo el gobierno de Joaquín Balaguer, luego se ocultó bajo el gobierno de Leonel Fernández y ahora se está silenciando bajo el gobierno de Hipólito Mejía. Estas tres personas recibieron dinero de esta suciedad y en la actualidad dos de ellos, Leonel e Hipólito, quieren volver a ser presidentes de la República.

Ya me lo decía mi abuelita doña Bárbara: la agonía es larga, pero la muerte es segura. Por desgracia el pueblo está buscando la explicación de esta ratería en lo que puede ser considerado como el buscar la fiebre en la sábana. Sin embargo, aquí hay unos tentáculos muchos mas largos. Son tres diferentes gobiernos haciendo lo mismo; robarse el patrimonio nacional. Las acusaciones entre los líderes políticos es un reflejo de la chabacanería de una política de callejón en donde solo se acusan de "ingobernabilidad", "crisis económica", "que el pueblo no aguanta más", "que esto tiene que cambiar" y otras realidades que en parte son verdad.

En medio de todo este circo político Leonel e Hipólito están en una guerra oportunista. Estos dos personajes, quienes todavía no han sido electos en unas primarias democráticas de sus partidos como los candidatos a la presidencia, prácticamente se han autoproclamados mandando los procesos democráticos al coñazo. En esa estrategia re-eleccionaria se atacan uno al otro pero cuidándose cautelosamente de no decir algo depravado sobre el Partido Reformista.

Esto dizque por si acaso en una segunda vuelta necesitan negociar la silla presidencial. Esta cofradía de gente corrupta demuestra una vez más que no existe diferencia entre estos tres partidos. Son solo tres opciones inservibles de un mismo partido. Vaya democracia. Por esta vulgaridad política es que realidades como el vil asesinato del Dr. Narciso González y el pillaje del Coronel Pepe Goico no van a ser resueltas. Que no se nos olvide que este último, a quien se le sigue investigando por el robo en la Lotería Nacional, se le involucró en un defalco presidencial con tarjetas de crédito bajo el gobierno del Presidente Mejía- esto sin tomar en cuenta el uso de aviones y helicópteros para transportar Dios sabe que cosas, pero yo se que arroz y habichuelas no eran- y ahí lo tiene usted, en la calle lo mas tranquilito.

Ya me lo decía mi abuela: cuando la gente es de teflón no se le pegan ni los huevos. No tengo la menor duda de que Hipólito ocultó los crímenes de Pepe Goico, eso lo sabe hasta Juancito el hijo de Moncho mata puercos en Villa Mella. Pero por más que Leonel Fernández brinque y salte la energía no le alcanza como para atreverse por un momento a acusar a Don Pepe porque este señor es intocable, o sea, sabe mucho; demasiado de corrupción. Don Pepe Goico sabe quienes son la gente que robó y sigue robando en la República Dominicana y si abre la boca se lleva a muchas vacas y toros sagradas/os al matadero, incluyendo a ambos, Leonel e Hipólito.

Todo este asunto de clientelismo político, oportunismo político y de irrelevancia política por desgracia sigue manteniendo al pueblo en el medio de toda la crisis económica existente. O sea, el pueblo está en un tremendo hoyo político y esto se agudizó con Baninter. A esto se suma también la maléfica administración del gobierno del Presidente Mejía, las alternativas diabólica de la dolarización, la continua usurpación inmoral del Fondo Monetario Internacional en la economía dominicana, la falta de programas políticos y económicos por parte de los/as funestos/as candidatos/as a la presidencia, la falta de una justicia restaurativa que le devuelva la fe al pueblo en sus instituciones judiciales, un liderato religioso también embarrado en el robo del patrimonio nacional y la crisis global del sistema capitalista.

A esto súmele también la crisis de un movimiento de izquierda que sufre de miopía política porque se percibe como la opción mientras el pueblo ni lo entiende ni lo cree de esa manera. Por supuesto, yo sigo creyendo en la necesidad de rescatar nuestra utopía realizable, esa que como Pedro Enrique Ureña nos dice que se logra trabajando, con sacrificio, en cooperación y sin perder la fe. O sea, que hay esperanza para construir la verdadera alternativa dominicana y lograr la paz con justicia.

"When I give bread to the poor, they call me a saint; but when I ask why people are poor, they call me a communist." "Cuando di de comer a la gente pobre, me llamaron santo; pero cuando pregunté por qué la gente es pobre, me llamaron comunista".
(Obispo Helder Camara; Brazil)

* P. Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York
Lbarrios@jjay.cuny.edu
12 de junio de 2003

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