Política

Las masas de AMLO y La Otra Campaña

México se ve inmerso en un descontento social generalizado, extendido por todo el país, en el que saltan a la palestra las demandas de siempre: Justicia, Libertad, Democracia. Debemos ser conscientes que el país se encuentra en un momento histórico. La profunda decepción con que termina el "Gobierno del Cambio" de Vicente Fox es caldo de cultivo para muchas protestas.

Por Pedro Pineda i Coloch

México se ve inmerso en un descontento social generalizado, extendido por todo el país, en el que saltan a la palestra las demandas de siempre: Justicia, Libertad, Democracia. Debemos ser conscientes que el país se encuentra en un momento histórico. La profunda decepción con que termina el "Gobierno del Cambio" de Vicente Fox es caldo de cultivo para muchas protestas.

Introducción:

México se ve inmerso en un descontento social generalizado, extendido por todo el país, en el que saltan a la palestra las demandas de siempre: Justicia, Libertad, Democracia. Tan sencillo como esto y tan complejo como el entramado social de resistencias que se da en el país. Uno de los movimientos en auge es la protesta masiva contra el fraude, que dirige Andrés Manuel López Obrador. Si llegase a salirse del control partidista del ex candidato y de la Coalición Por el Bien de Todos, este movimiento podría llevar a un proceso interesante. Mientras tanto, analicemos con sentido crítico y respetando todas las susceptibilidades el momento histórico que atravesamos.


En anteriores boletines hemos mostrado nuestra opinión sobre el fraude, y seguimos convencidos que el legítimo vencedor de las elecciones presidenciales del 2 de julio fue López Obrador. En estos casi tres meses desde la cita en las urnas, y unas semanas después de confirmarse el engaño oficial al electorado mexicano, nos encontramos con un movimiento social ciertamente histórico, el cual creemos necesario analizar y criticar. Mostraremos también una mirada crítica a la posición de La Otra Campaña en la Ciudad de México respecto al movimiento contra el fraude, por la vital importancia que creemos tiene esta iniciativa zapatista, y para evitar así ciertos prejuicios por parte de los partidarios de Andrés Manuel ante las críticas que podamos realizarle.

Este texto, pues, es un intento de lanzar una mirada crítica a ambos procesos, desde el más profundo respeto, sin pretender dar lecciones a nadie y tratando simplemente de mostrar una reflexión desde abajo y a la izquierda.

El movimiento masivo contra el fraude. Una ojeada a su liderazgo.

Después de varias décadas de partido de Estado, de elecciones claramente manipuladas, de presidentes puestos a dedo, era difícil de esperar una reacción en protesta contra el fraude de la magnitud de la actual. Las movilizaciones promovidas por Andrés Manuel López Obrador (AMLO) han roto todas las estadísticas, ya desde la lucha contra el desafuero (recordemos que el Gobierno Federal trató de impedirle ser candidato). En los últimos meses, muchos sectores han convergido sus esfuerzos en un mismo sentido: el respeto al voto, que, según muchísimos creemos, dio la victoria a AMLO.

Obrador ha actuado con habilidad política, canalizando este descontento en su beneficio. Ha sabido como pocos ganarse el cariño de la gente y movilizar masivamente, una y otra vez, a sus partidarios, de un modo que no se había visto antes en este país. Y, si bien es cierto que la gente que le apoya es mayoritariamente de base, y que su demanda principal -el sufragio efectivo- es de obligado cumplimiento para una sociedad que pretende ser democrática, hay ciertos aspectos que debemos tener en cuenta respecto a la estrategia del ex candidato a la Presidencia de la República.

Uno de estos aspectos, que ha provocado molestia o cuando menos sorpresa en determinados sectores populares, es la manera en la que Obrador se ha apropiado del lenguaje zapatista, simplificando profundamente su sentido. Así, bautizar un mitin con el nombre de "asamblea informativa", por ejemplo, puede resultar extraño, e incluso cómico si se mira desde la óptica de aquellos movimientos sociales que se rigen más o menos de forma asamblearia. Más sorprendente resulta, si vamos a la raíz de las palabras, la manera en que se bautizó una de las últimas congregaciones en el Zócalo de la capital. Sabiendo lo que iba a ser y, finalmente, viendo lo que fue, a ciertos sectores les huele a broma -respecto a los valores democráticos y de participación ciudadana- que a la jornada de movilización social del sábado 16 de septiembre se la llamara Convención Nacional Democrática (CND), a imitación de la iniciativa zapatista de 1994, en que el EZLN convocó a la sociedad civil para encontrarse, conocerse, construir alianzas, y en la que se proponía un verdadero trabajo de base, de elaboración de propuestas por parte de la sociedad civil y un modo democrático en la toma de decisiones.(1)

En cambio, como era previsible, la CND convocada para este 16 de septiembre fue una convención en la que faltaron las mesas de debate, en la que prácticamente no se tuvieron en cuenta las propuestas ciudadanas, surgidas de iniciativas honrosas como la Convención Democrática Universitaria, que trataban de tomarse en serio el camino hacia la CND. Fue una convención en la que faltó cualquier atisbo de reflexión común, cualquier proceso serio de toma de decisiones, de elaboración de propuestas. Así, de las menos de tres horas que duró este evento, que contó con cientos de miles, quizás un millón de asistentes -llamados "delegados"-, se dedicaron tan solo dos minutos a leer las resoluciones de algunas mesas de trabajo, y en cambio se destinó casi una hora a la lectura de diversas "ponencias", más otra media hora a votar -a mano alzada en un Zócalo a reventar junto con sus calles aledañas- una serie de puntos propuestos por los organizadores del evento. La mayoría de puntos fueron aprobados unánimemente por la multitud de "delegados" allí congregados, pero no se hizo esperar la puesta en evidencia del circo democrático que representa esta CND cuando, por ejemplo, hubo alguna votación reñida y no se detuvo el guión prefijado para afirmar "ha ganado por mayoría la opción-".(2)

Observamos, por supuesto, muchas señales positivas en estas movilizaciones, señales que pensamos que van a fortalecer la salud democrática de este país. Lo último que pretenden estas críticas es desmerecer el extendido movimiento contra el fraude, así como a los millones de mexicanos que, como nosotros, están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias por defender sus derechos y exigir el respeto al voto. Pero, antes de pasar a analizar estos otros aspectos, echemos un vistazo al equipo de colaboradores de López Obrador.

Las malas compañías. ¿Refundar la República?

Nos resulta altamente preocupante la composición del grupo de dirigentes de este movimiento. Más allá de las buenas palabras y la habilidad política que pueda tener Andrés Manuel López Obrador, salta a la vista el perfil de sus colaboradores. Sin pretender mostrar una biografía de cada uno de ellos, se pueden destacar a modo de muestra algunas "joyas" dentro de las tres comisiones de la CND, "recién aprobadas en asamblea soberana" (comisión política, de resistencia civil y para la organización del plebiscito y el constituyente), comisiones que han de guiar -eso dicen- al movimiento social hacia la construcción de una nueva República.

Entre estos líderes que han de refundar la Nación, figuran numerosos ex diputados, ex senadores y hasta ex gobernadores priístas, como Socorro Díaz y Layda Sansores (quien más tarde se unió a la campaña de Vicente Fox en el año 2000). Otros, además de haber ocupado estos cargos, han participado en los Gobiernos de Ernesto Zedillo y Carlos Salinas de Gortari, como Juan Ramiro Robledo, Enrique González Pedrero y Arturo Núñez. Estos dos últimos, por su parte, fueron los principales operadores del fraude electoral de 1988, en el que Salinas fue impuesto vencedor ante Cuauhtémoc Cárdenas, fundador precisamente del PRD. Enrique González, quien quizás lucha por llevarse la palma en esta muestra de "joyas", fue también jefe de campaña de Salinas.(3) El viejo priísmo, algunos restos del naufragado partido de estado, resucitan entorno al ex candidato presidencial perredista.

También hay varios casos de escándalo y corrupción entre aquellos que pretenden dirigir el movimiento por "la salvación de México". Por ejemplo, Julio Scherer Ibarra, director del Consorcio Azucarero Escorpión (Caze), parece ser que inventó exportaciones simuladas para recibir fondos y garantías gubernamentales. Por su parte, Ricardo Monreal, ex gobernador del Estado de Zacatecas por el PRD, entre otros cargos, retuvo durante dos años dinero público de su administración, obsequiándose por lo visto los intereses bancarios (unos 480 millones de pesos).(4) Carlos Imaz fue condenado y posteriormente rescatado por las autoridades del DF (quienes consiguieron su absolución) por uso ilícito de fondos públicos -recordemos los vídeos que escandalizaron al país-.

Este es el perfil de los colaboradores de AMLO,(5) sin olvidar que los mismos que hoy claman por el cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, son aquellos que votaron a favor de la Ley Indígena del Presidente Fox, que desconocía estos acuerdos.(6) Ante esta larga lista de dirigentes con pasados incómodos y sospechosos, las esperanzas de que este movimiento social -que tiene toda la legitimidad por responder a un burdo fraude- nos conduzca a un verdadero cambio, pasan por el deslinde o por el desbordamiento de estos supuestos líderes, que integran las comisiones de la Convención Nacional Democrática. De hecho, numerosos "delegados" protestaron ante la presencia de ciertos personajes en estas comisiones, pero estaba claro que no había espacio para la construcción común del camino a seguir.

Es indudable que el país necesita un cambio. Y es igual de seguro que la impunidad electoral es el peor síntoma para la salud de los derechos de los ciudadanos, para la mejora de las condiciones laborales y el respeto a los Derechos Humanos. Pero, ¿es este el camino para, según López Obrador, luchar contra la corrupción, las redes de privilegios? E incluso, viendo la credibilidad y transparencia del equipo que ha escogido para acompañarle en la dirección de esta CND, ¿está él mismo legitimado para criticar el salinismo, como lo hace en sus discursos? ¿Qué credibilidad puede tener quien guardó silencio sobre la terrible represión en Atenco, uno de los casos de violencia e impunidad institucional más descarados de los últimos años, durante el debate presidencial del pasado mes de junio? Debemos buscar, pues, nuestros propios caminos para luchar por la democracia, más allá de liderazgos más que sospechosos.

Algunas señales positivas. El despertar de las conciencias.

Más allá del seguidismo a unos líderes que, como hemos visto, no son dignos de la confianza que se requiere, queremos destacar ciertos síntomas de buena salud en este movimiento. Síntomas que saltan a la vista y que, por tanto, no pensamos que sea necesario profundizar en ellos, pero sí resaltarlos.


Nos referimos a la participación de muchos ciudadanos que nunca antes habían formado parte de un movimiento político-social. Pensamos que es vital para este país el despertar de las conciencias que se viene produciendo de unos meses para acá. Y es que, cada vez más ciudadanos y ciudadanas mexicanas van descubriendo los sucios quehaceres del duopolio comunicativo, Televisa-TV Azteca, y sus vínculos con ciertos sectores del poder político, financiero y empresarial. La participación directa en un movimiento permite a los ciudadanos destapar fácilmente las mañas informativas de este duopolio, al comprobar qué tan dispar es la información que presentan los noticieros con la realidad que estos ciudadanos están viviendo, dejando así en evidencia la inercia manipulativa con que pretenden mantener secuestrada la conciencia nacional.

Otro aspecto que observamos con ilusión es la creciente alusión que, desde el movimiento contra el fraude, se hace a las grandes empresas transnacionales. Tradicionalmente, solo desde algunos sectores determinados se tenía puesta la vista sobre estas grandes corporaciones. Los "nuevos activistas", como podríamos llamar a quienes participan por primera vez en un movimiento social, ya se han cansado de la pérdida de soberanía que sufre la Nación. El descarado papel que han jugado estos gigantes económicos en la contienda electoral, financiando las campañas de ciertos partidos y financiando también campañas de miedo respecto a la candidatura de López Obrador, ha colmado la paciencia de la ciudadanía, que tan solo pretende vivir en paz y que se respeten sus derechos más obvios. Desde amplios sectores, se está empezando a señalar con fuerza a las transnacionales como cómplices del fraude electoral, y se han iniciado algunos boicots contra determinadas empresas. Desde CIEPAC impulsamos iniciativas como estas, así como hacemos seguimiento y denuncia del poder e influencia de estas empresas, uno de los elementos comunes más destacados del neoliberalismo y de los planes de libre comercio (PPP, ALCA, etc.).(7)

En un país en que los grandes medios de comunicación marcan la línea a seguir a las autoridades políticas, que a su vez están estrechamente vinculadas a los intereses de las grandes empresas transnacionales, la necesidad de señalar y denunciar a estos actores es apremiante. Toda iniciativa política que quiera limpiar a fondo este país, devolviendo a su gente las riendas de su destino, deberá luchar contra estos gigantes económicos y financieros. Es una lucha sin cuartel contra un enemigo que está devastando los recursos naturales en toda América Latina, que destruye los logros sociales y laborales incluso en las sociedades más ricas, y que mantiene en la miseria y subyugados a una dramática existencia a millones y millones de ciudadanos en todo el mundo. No esperemos, pues, que este movimiento vaya a refundar la Nación tan fácilmente, como pregonan sus dirigentes, pero recibamos con esperanza estas señales que nos llegan de una sociedad que quiere sanear su democracia.

El conflicto: la lucha contra el fraude y La Otra Campaña. ¿Incompatibilidades?

Por otra parte, es bien conocida la postura de los zapatistas y de La Otra Campaña respecto a los partidos políticos y, particularmente, hacia Andrés Manuel López Obrador. Se ha escrito mucho al respecto, y se ha caído en muchos tópicos. Cualquier crítica hacia López Obrador ha sido automáticamente descalificada. A su vez, los ataques más duros hacia los zapatistas han llegado, precisamente, desde los seguidores de AMLO, quienes los han acusado de hacerle el juego a la derecha. Cabe recordar la posición del EZLN ante el intento de desafuero, en que denunció enérgicamente el golpe de estado parlamentario que supondría impedir al candidato del PRD participar en la contienda electoral. Llamó a movilizarse contra el desafuero, e incluso anunció que participaría en las protestas, reafirmando sus críticas al entonces precandidato.(8) Los zapatistas advirtieron el grave mensaje que, de confirmarse la exclusión de AMLO de la contienda electoral, se estaría enviando a los mexicanos: se cerraban todos los caminos posibles para acceder al poder por la vía pacífica. Lo denunciaron firmemente, de la misma manera en que han denunciado las trampas que se produjeron antes, durante y después de las elecciones presidenciales del 2 de julio.(9)

Ya desde el inicio de La Otra Campaña, mientras se daban las reuniones preparatorias de la VI Declaración de la Selva Lacandona, en agosto y septiembre de 2005, se lanzaron furiosos ataques contra los zapatistas, y en especial contra su vocero y jefe militar, el Subcomandante Insurgente Marcos. Se les acusaba de una supuesta complicidad con la derecha, al criticar abiertamente a AMLO y recordar las traiciones que sufrieron de parte del partido del sol azteca.(10) Las críticas de los zapatistas salpicaban duramente a los tres grandes partidos,(11) y a pesar de todo, se les llegó a acusar de alianzas con el PRI y el PAN. Cabe señalar que las críticas que lanzaron al PRD fueron más numerosas, pues está claro que tanto el PRI como el PAN no necesitan de grandes críticas. El lenguaje fascista y retrógrado de estos partidos, así como su sucio pasado –conocido por todos – y su nefasta experiencia como partidos de Gobierno, hace que no precisen de ingeniosas críticas. En cambio, era necesario marcar el cambio de posición del EZLN frente al PRD, antiguo aliado, señalando las traiciones y motivos que provocaban esta nueva postura.(12)

Por su parte, La Otra Campaña se deslindó del proceso electoral, precisamente, para desmarcarse de unos y otros, y mostrar claramente que su lucha sigue por otro camino. No se llamó a la abstención (aunque diversos grupos adherentes sí lo hicieron, al respetarse la autonomía de todos los integrantes de la otra), pero se hacía un llamado a luchar desde fuera del sistema, sin caer en las trampas o las limosnas que pudieran ofrecer unos u otros. No obstante, se han producido algunas tensiones en este sentido, llegándose a dar muestras de intransigencia por parte de algunos adherentes. Ante el fraude electoral, hubo quienes sintieron que había que luchar por el respeto al voto (incluso desde sectores abiertamente abstencionistas), sin hacerle el juego a Andrés Manuel López Obrador, y siguiendo fiel a La Otra Campaña.

Y, si bien es cierto que ha habido oportunistas que iniciaron el recorrido de La Otra Campaña, para después subirse al barco de AMLO, también es cierto que muchos activistas se han mantenido muy críticos con Obrador, pero apoyando el movimiento contra el fraude, creyendo sinceramente que este movimiento se podía desbordar. Tanto la postura de mantenerse al margen de este movimiento -ante la creencia de que solo beneficiaba a una cúpula de políticos con oscuro pasado-, como la de apoyarlo a la espera de que acabe rebasando a estos falsos dirigentes, son válidas y legítimas, pero queremos señalar que ambas posturas se han mostrado, demasiado a menudo, encontradas y contrapuestas.

Desde algunos sectores de La Otra Campaña de la Ciudad de México, se ha criticado con dureza a quienes se han integrado a la lucha contra el fraude, no ayudando en mucho a la propia dinámica de construir alianzas y difundir la intención de construir "otra cosa" desde abajo y a la izquierda. El propio Subcomandante Insurgente Marcos criticó, en su discurso en San Salvador Atenco del 15 de septiembre, a quienes han estado manipulando desde el interior de La Otra, para después salirse e integrarse al movimiento contra el fraude. En este sentido, no hay que olvidar que muchos activistas simpatizan con ambos movimientos, con razones para creer en ellos, sin incongruencias, y que estos activistas han de ser respetados. De la misma manera en que, ante el previsible descontento que pueda darse entre los sectores críticos con Obrador, ante el camino que vaya a seguir la Convención Nacional Democrática, muchos de los "nuevos activistas" pueden encontrar su espacio en La Otra Campaña, y no será fácil que se acerquen a esta si la posición que reciben de ella es excluyente y cerrada al diálogo.

La hora de construir, juntos, rumbo al destino que queremos.

Debemos ser conscientes que el país se encuentra en un momento histórico. La profunda decepción con que termina el "Gobierno del Cambio" de Vicente Fox es caldo de cultivo para muchas protestas. La represión está siendo contestada en numerosos lugares, como en Michoacán, Estado gobernado por el PRD, donde los mineros de Lázaro Cárdenas han librado una larga lucha regada con sangre. La Otra Campaña está contestando la oleada de represión gubernamental con acciones pacíficas y continuando su camino organizativo, incluso en aquellos Estados por los que aún no ha pasado el Delegado Zero, y ya ha logrado algunas victorias, como La Otra Jovel, en San Cristóbal de las Casas, con la liberación, bajo fianza, de dos detenidos políticos que iban a correr la misma suerte de ilegalidad en el proceso judicial que tantos presos en todo el país. En Oaxaca, el movimiento popular y magisterial mantiene firme su pulso con el Gobierno Federal por la destitución del gobernador Ulises Ruiz. Y la lista sigue…

Es hora de construir "otra cosa", cada cual según su modo. Aquello que debe unirnos en tan diversos caminos es la honestidad y, como dijo el Delegado Zero en el Caracol de La Garrucha en septiembre del año pasado, la lealtad entre compañeros. Los errores podrán ser corregidos, y los tropiezos nos indicaran por donde debemos continuar; siempre y cuando no permitamos que, desde arriba, nos marquen el camino y, mucho menos, nos conviertan en enemigos. Es hora, quizás, de construir la Historia. Debemos estar a la altura de los ciudadanos libres que somos, y también de aquellos que pagarán por nuestras disputas internas. El futuro pasa rápido y pasarán muchos años hasta que se nos presente una oportunidad como esta a nivel nacional. Seamos, pues, consecuentes con nuestro destino. www.ecoportal.net

Notas:

(1)Comunicado del EZLN convocando a la Convención Nacional Democrática en junio de 1994: www.ezln.org/documentos/1994/19940610.es.htm
(2)En la misma línea se pronunció el célebre y por todos respetado Adolfo Gilly poco antes de la celebración de la CND www.jornada.unam.mx/2006/09/15/016a1pol.php
(3)Un buen artículo sobre los métodos y ambientes priístas que rodean a AMLO, del prestigioso diario oaxaqueño NOTICIAS en www.noticias-oax.com.mx/articulos.php?id_sec=6&id_art=38196
(4)Léase al respecto: www.eluniversal.com.mx/notas/318268.html
(5)Además, respecto a la Coalición Por el Bien de Todos, liderada por AMLO, nos parece interesante recordar algunos datos. En los hechos de Atenco y Texcoco, concretamente en este último municipio, la Presidencia Municipal, en manos del PRD precisamente, faltó a su palabra dada al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, impidiéndoles realizar su trabajo en la venta de flores y llevando a cabo, junto a las fuerzas del Estado de México, una brutal y desproporcionada represión, que fue la antesala de los sucesos del 4 de mayo en Atenco. Así mismo, y por poner un último y gráfico ejemplo de los pasados turbios de los amigos de AMLO, el candidato a Gobernador del Estado de Chiapas de la Coalición Por el Bien de Todos, Juan Sabines, quien se proclamó vencedor en las elecciones estatales del pasado 20 de agosto, fue Presidente Municipal de Tuxtla por el PRI hasta comienzos de este mismo año, dejando sin acabar su mandato para promoverse a Gobernador. Un raro cambio de opinión, aunque ya no tan raro en las filas perredistas.
(6)Durante varios meses, la COCOPA (Comisión de Concordia y Pacificación), integrada por representantes de todos los partidos políticos, mantuvo una mesa de diálogo con la Comandancia General del EZLN en materia de Derechos de los Pueblos Indios. Los acuerdos a los que se llegaron en esta primera mesa, firmados el 16 de febrero de 1996 por los zapatistas y por los representantes gubernamentales, se recogen en la llamada Iniciativa de Ley COCOPA, que debía integrarse a la Constitución Mexicana. La negativa del Gobierno de Fox, con la complicidad de los grandes partidos políticos, a respetar estos acuerdos -aprobando en su lugar la Ley Indígena en el 2001-, llevaron al EZLN a aplicarlos unilateralmente en su territorio, con el nacimiento de los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno, en agosto de 2003.
(7)Para más información en esta misma página, puede leer sobre el boicot a la Coca-Cola y diversos materiales sobre el Plan Puebla Panamá, el ALCA y otras iniciativas neoliberales.
(8)Véase la información del EZLN sobre el desafuero contra López Obrador:
www.noticias-oax.com.mx/articulos.php?id_sec=7&id_art=28266
(9)Véase la tercera parte del reciente comunicado del EZLN, en que expone claramente su visión del fraude y de la victoria de AMLO en las elecciones: enlacezapatista.ezln.org.mx/la-otra-campana/463/
(10)Véase nuestro boletín sobre los mitos de La Otra Campaña: www.ciepac.org/boletines/chiapasaldia.php?id=504
(11)Véase el comunicado del EZLN "La (imposible) ¿Geometría? del Poder en México": www.ezln.org/documentos/2005/geometria0506xx.es.htm
(12)1éase la carta del Subcomandante Marcos en que explica por qué critica al PRD. Entre otras, recuerda la agresión sufrida por parte de paramilitares afiliados al PRD, quienes atacaron con armas de fuego a zapatistas desarmados en Zinacantán. Estos mismos personajes hoy apoyan estrechamente a AMLO en Chiapas. Marcos también recuerda la traición con la firma de la Ley Indígena, así como otros motivos que explican el cambio de postura del EZLN ante el PRD. www.jornada.unam.mx/2005/08/10/012n1pol.php

Ciepac- San Cristóbal de las Casas, Chiapas, Mexico
http://www.laneta.apc.org/ciepac/

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