Defensa de los Pueblos Indígenas Aislados en Bolivia. Una aproximación desde la historia: el genocidio sin fin

El mito racista y positivista del indio como estorbo del progreso justificó la necesidad del genocidio ocurrido en la Amazonía como la plataforma sobre la cual se cimentó la economía cauchera; el proceso no ha sido estudiado como se merece, siendo evidente la carencia de fuentes, ante todo porque no hubo interés en dejar pruebas de tan siniestra y poco gloriosa tarea.

Ecuador: La lógica del desarrollo choca con los movimientos

Pese a proclamarse socialista y defender el "buen vivir", el presidente Rafael Correa impulsa la gran minería a cielo abierto, que en toda la región viene provocando graves daños ambientales y sociales. Ecuador nunca había sido un país minero. En toda la región andina la minería ha provocado la contaminación de las fuentes de agua que amenaza la sobrevivencia de miles de comunidades, hecho que está en la base del nacimiento de una nueva generación de movimientos sociales.

Indígenas de Panamá Defienden a la Naturaleza contra la Agresión Violenta de los Especuladores

Para la pequeña comunidad de indígenas naso en Panamá, el telón de 2009 se abrió a una desconsoladora escena de conflicto en torno a la prolongada demanda del pueblo nativo de que se respeten su territorio y sus recursos naturales. Al ver que la maquinaria pesada demolía sus casas y desgarraba su tierra, los habitantes de San San Druy en la provincia de Bocas del Toro al norte del país blandieron machetes, arcos y flechas, lanzas y cocteles molotov para repeler a los intrusos.

A las mujeres sabias y resistentes al petróleo y al cambio climático

Las mujeres de Sarayacu se organizaron y dijeron que si los hombres decidían dejar entrar a las empresas petroleras, estos debían empezar a buscarse otras mujeres… pero en otro territorio. Las madres, hermanas, abuelas hicieron saber al Ecuador y al mundo que no permitirán que los hijos y jóvenes de Sarayacu se conviertan en peones y esclavos de las grandes empresas petroleras. Es una decisión no negociable que nació de las mujeres kichwas amazónicas.

Geopiratería y proyecto México Indígena

El saqueo de los saberes tradicionales zapotecas sobre sus tierras y territorio (geopiratería), realizado a través del proyecto México Indígena en comunidades de la Sierra Juárez , ha desatado una polémica internacional sobre la ética de los investigadores sociales al intervenir en comunidades indígenas. Debe ser desde los pueblos indígenas donde se definan las investigaciones o prospecciones que se tengan, o no se tengan que hacer en sus tierras y territorios y también quién las realiza y las metodologías que se tengan que emplear, para no seguir siendo objeto de estudio de investigadores arrogantes que en un afán aparente de hacer investigación científica "pura", se han dedicado a saquear información de las comunidades indígenas para utilizarla con fines diferentes a los de las comunidades y pueblos.

¿Realmente “otro mundo es posible”? El Foro Social Mundial: una mirada desde la juventud

La prensa brasileña lo llamó “el espacio de mayor resistencia del mundo”, y allí se conjugó un sinnúmero de luchas y proclamas, abarcando todo tipo de temáticas, con manifestaciones contra los transgénicos, el Banco Mundial, el FMI, la OMC, las bases militares, el trabajo de esclavos, la agresión de Israel a Palestina, la contaminación del medio ambiente, el consumo de la carne animal, la Coca Cola, el racismo, la discriminación, la xenofobia, el IIRSA, entre otras.

La agricultura: sus saberes y cuidados

Uno de los elementos más perversos de la propiedad intelectual es que dice “proteger” plantas, animales y conocimiento, haciendo en realidad justamente lo contrario. Plantas, animales, conocimiento y saberes humanos son y siempre han sido un producto social y colectivo, en evolución permanente. La propiedad intelectual intenta privatizar lo que es por esencia obra colectiva, congela lo que debe estar en cambio permanente e impide el fundamento mismo del saber: compartir, debatir y decidir soberanamente. Se protege ciertamente la propiedad, pero en el camino se destruye diversidad, cultivos y conocimiento.

El maíz y la vida en la siembra, testimonios indígenas del maíz y la autonomía en México

Defender el maíz es defender la vida y la cosmovisión campesina-indígena. Y viceversa. En ese camino, la gente de las ciudades tiene un papel que apenas comienza a reconocer. Este proceso de resistencia ante las agroindustrias y las instancias de planificación mundiales culmina reforzando la visión con horizonte que los pueblos estrenan apenas hace pocos años. En el campo, pero inescapablemente también en las ciudades. Mientras, pese a la violencia y la criminalización, pese a todos los ataques a los pueblos indígenas y campesinos, la esperanza y el maíz siguen vivos.

Un balance en torno a los conflictos de carácter ecológico en Panamá

En Panamá en los últimos meses ha escalado a nivel de los movimientos sociales la movilización de campesinos e indígenas amenazados con proyectos energéticos, mineros, y de turismo de mercado unidos a iniciativas territoriales. Urge ademas la necesidad de regular el crecimiento descontrolado en la metrópolis donde a diario sufren desde la salud del transeúnte hasta la seguridad de los animales , en donde no existe un ordenamiento que vele bajo un solo régimen de operación el suministro de agua y sus deficiencias, el problema el tratamiento de la basura y un proceso ordenado de reciclaje, el tráfico masivo de autos y el mal estado de las vías.

Cambio climático: Salvemos al planeta del capitalismo

La competencia y la sed de ganancia sin límites del sistema capitalista están destrozando el planeta. Para el capitalismo no somos seres humanos sino consumidores. Para el capitalismo no existe la madre tierra sino las materias primas. En manos del capitalismo todo se convierte en mercancía: el agua, la tierra, el genoma humano, las culturas ancestrales, la justicia, la ética, la muerte… la vida misma. Todo, absolutamente todo, se vende y se compra en el capitalismo. Y hasta el propio “cambio climático” se ha convertido en un negocio.

La Invasión de las Empresas Petroleras en la Selva Amazónica del Perú

En los lugares de la selva donde intervienen las Empresas Petroleras se escucharían los mismos floros: Somos una empresa con responsabilidad social empresarial y sustentable. Respetamos el medio ambiente. Queremos contribuir al progreso de sus Comunidades. Y otras similares. Pero la Amazonía está siendo violentamente golpeada por los procesos hidrocarburíferos y se han evidenciado situaciones de genocidios por contaminación contra indígenas.

Colombia: Un pueblo armado tan sólo con la fuerza de la palabra

Colombia es más que esa “sonrisita” despreocupada que se propaga insistentemente por CNN, es llanto, alegría, dolor, impotencia… es miedo, miseria y muerte, pero por sobre todo sigue siendo ESPERANZA. No es ningún pueblo derrotado ni mucho menos, tiene cicatrices y con cuero de lucha. Sería un error enmarcarlo dentro de un símbolo que no lo representa realmente. Colombia es indígena, negra, mestiza, campesina, poblador urbano, estudiante, desempleado, desplazado, víctima de violencia, es explotado…

Oaxaca sigue sumergida en su peor crisis

La clase política, o una buena parte de ella, no quiere retomar el tema oaxaqueño para no reconocer la serie de violaciones graves de los derechos humanos producidas en nuestro Estado en 2006 y 2007. La mayoría de las mismas investigadas por instituciones reconocidas como Amnistía Internacional.

Cercados por la soja

“Nosotros no queremos ser ‘jefes de hogares’ que tienen que salir a cortar la ruta para que les den subsidios. Nosotros tenemos nuestro lugar, nuestra tierra, nuestro monte. Nosotros queremos seguir viviendo acá, como vivieron nuestros padres y nuestros abuelos. Acá somos felices y de acá no nos queremos ir, ” dice Ramón, que es integrante de una de las 15 familias que viven en la comunidad wichí de El Escrito, a unos 100 kilómetros de Tartagal, en medio de lo que fue un monte tupido, lleno de corzuelas –entre otros animales– y frutos silvestres que nutrían la mesa de los antiguos dueños de la tierra, de las flechas, de la vida en contacto con la naturaleza más salvaje y acogedora: la del chaco salteño.