Salud

Cuba en Post de la Seguridad Biológica

El objetivo de este primer artículo, es exponer de forma breve el desarrollo de la bioseguridad en Cuba, que obviamente no pretende abarcar todo lo relativo a esta actividad, sobre todo porque cada vez más se ha ido convirtiendo en una disciplina que atraviesa horizontalmente casi todas las actividades que involucran el uso de agentes biológicos.

Por MSc. Juan Acosta Giraldo

El objetivo de este primer artículo, es exponer de forma breve el desarrollo de la bioseguridad en Cuba, que obviamente no pretende abarcar todo lo relativo a esta actividad, sobre todo porque cada vez más se ha ido convirtiendo en una disciplina que atraviesa horizontalmente casi todas las actividades que involucran el uso de agentes biológicos.

La Bioseguridad es una disciplina que esta en Cuba hace mucho tiempo quizás no como la concebimos hoy día, y no con el nombre de bioseguridad, pero siempre ha estado presente en las practicas de laboratorio donde se manipulan agentes biológicos con el nombre de buenas practicas de laboratorio.

Cuando oímos hablar de Bioseguridad, enseguida pensamos en niveles de contención, Instalaciones de alto riesgo y máxima seguridad o en algo muy peligroso de origen biológico que se debe controlar, y no estamos muy lejos de la realidad. Conceptualmente Bioseguridad se define en el Decreto Ley 190 de la Seguridad Biológica como:
"Conjunto de medidas científico – organizativas, entre las cuales se encuentran las humanas, y técnico – ingenieras que incluyen las físicas, destinadas a proteger al trabajador de la instalación, a la comunidad y al medio ambiente de los riesgos que entrañan el trabajo con agentes biológicos a la liberación de organismos al medio ambiente ya sean estos modificados genéticamente o exóticos; disminuir al mínimo los efectos que se puedan presentar y eliminar rápidamente sus posibles consecuencias en caso de contaminación, efectos adversos, escapes o perdidas"…

El objetivo de este primer artículo, es exponer de forma breve el desarrollo de la bioseguridad en Cuba, que obviamente no pretende abarcar todo lo relativo a esta actividad, sobre todo porque cada vez más se ha ido convirtiendo en una disciplina que atraviesa horizontalmente casi todas las actividades que involucran el uso de agentes biológicos. En artículos sucesivos, hablaremos de cada una de las actividades que realiza el Centro Nacional de Seguridad Biológica, de las temáticas que imparte para la formación profesional de especialistas que a diario enfrentan el riesgo biológico, en la investigación, el diagnóstico, la producción y la liberación a campo.

En los inicios

En nuestro país las actividades relacionadas con la Bioseguridad, comienzan a partir de 1984 con la creación por la entonces Academia de Ciencias de Cuba, de una Comisión de Bioseguridad. Los trabajos organizativos en esta esfera cobran fortaleza en 1992, después de la cumbre de Río de Janeiro; y adquieren carácter institucional en 1993, al designarse a la ya hoy extinta Comisión Nacional de Protección del Medio Ambiente y del Uso Racional de los Recursos Naturales ( COMARNA), como entidad encargada de proponer al Estado y al Gobierno la política a seguir en esta materia.

El desarrollo científico técnico, el avance necesario de la biotecnología, la ingeniería genética, la producción de medicamentos, vacunas, y otros productos, donde participan bacterias, levaduras y células animales y vegetales en cultivo, cuyo metabolismo y capacidad de biosíntesis están orientados hacia la fabricación de sustancias especificas, y que hoy día constituye uno de los principios en los que se sustenta la bioseguridad, los resultados obtenidos en las transformaciones a nivel de genes en la Agroindustria, la acuicultura, en animales y productos para uso humano, comienzan a preocupar, a la comunidad científica internacional, que ve la necesidad de regular el avance, a pasos agigantados de la biotecnología moderna.

Aparece a finales de la década de los años noventa, el fenómeno de la clonación, el llamado proyecto del genoma humano, en muchos laboratorios del mundo desarrollado se habla de crear al hombre del futuro, y una serie de teorías e hipótesis, que podrían cambiar el curso natural de la vida. Todo esto puede o no ser posible pero de forma controlada, con regulaciones estrictas y con esto no estamos negando el desarrollo de las investigaciones futuras.

Cuba en este sentido se manifiesta en el año 1996 con la creación, del Centro Nacional de Seguridad Biológica (CNSB), por parte del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, y comienzan a dar los primeros pasos legislativos en materia de Bioseguridad, respondiendo a criterios estatales basados en los principios de la cultura de seguridad que ya veníamos acumulando, los cuales establecen un carácter integral y su estrecha relación con las restantes disciplinas que atienden la seguridad tanto en las instalaciones que manipulan agentes biológicos como en las áreas de liberaciones de organismos al medio ambiente.

Necesidad de un aparato legislativo fuerte, para enfrentar el reto.

La biotecnología comienza a desarrollarse en Cuba a finales de los años setenta, cobrando fuerza a partir del año 1982 con la creación del Centro de Investigaciones Biológicas (CIB), institución que acometió la producción de interferones humanos Alfa y Ganma por la llamada vía convencional. Al mismo tiempo, en este Instituto se logró el clonaje y la producción de estos elementos por vía recombinante.

Ante los éxitos obtenidos y la necesidad de lograr una diversificación mayor de las temáticas de trabajo, surge en 1986 el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), como un coloso de la investigación, diez años más tarde surge como ya hemos dicho el Centro Nacional de Seguridad Biológica, esta diferencia en años entre el surgimiento de los centros de investigación y desarrollo biotecnológico y la creación del centro regulador, hace que el CNSB, tenga que enfrentar en sus inicios, una Bioseguridad, caracterizada por su dispersión legislativa y práctica, vista de manera diferente por cada uno de nuestros centros de investigación, diagnóstico y producción, hasta finales de la década de los años ’90 su manifestación jurídica concreta solo alcanzaba los niveles de reglamentos internos en algunas instalaciones que se pronunciaban sobre este particular. Desde el punto de vista práctico o funcional existían inspectores de bioseguridad y en ocasiones se conformaban comisiones en aquellos centros que, por la complejidad de su labor así lo ameritaban, de manera que se hacia necesario preparar los documentos legislativos, para fortalecer la actividad y enfrentar el desarrollo de la biotecnología en Cuba y la creación de nuevos Centros de Investigación y Desarrollo.

Así, en el año 1999 se pública en la Gaceta Oficial el Decreto Ley 190 de la Seguridad Biológica, que establece los preceptos generales que regulan en el territorio nacional el uso; la investigación; el ensayo; la producción; la importación; la exportación de agentes biológicos y sus productos, organismos y fragmentos de estos con información genética y las liberaciones de estos al medio ambiente; además de las acciones encaminadas a garantizar el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por Cuba en materia de seguridad biológica; y la prevención de accidentes y medidas para proteger el medio ambiente; la población y otros. Este documento constituye la herramienta legislativa más importante con la que cuenta el órgano regulador nacional de la seguridad biológica para hacer valer sus funciones.

Hoy día además del decreto ley 190, contamos con resoluciones que vienen a fortalecer el trabajo del CNSB, desde el punto de vista de organización; ya contamos con un especialista en bioseguridad por cada provincia, cada especialista provincial prepara y entrena a los especialistas en cada uno de sus municipios en materia de Bioseguridad.

Como parte de la Capacitación necesaria, se imparten dos cursos nacionales y uno internacional en bioseguridad, se oferta una maestría en bioseguridad, y se pueden impartir cursos de Capacitación dirigidos a determinados sectores según las necesidades.

¿Como se concibe la Bioseguridad en Cuba?

La Bioseguridad, se concibe como un sistema nacional que se estructura desde el gobierno hasta el trabajador, cada uno de ellos con objetivos propios y funciones especificas.

El CNSB, como centro regulador nacional tiene entre sus objetivos de trabajo,

  • Organizar, dirigir, ejecutar, supervisar y controlar el sistema nacional de seguridad biológica.
  • Organizar, dirigir y controlar las medidas para dar cumplimiento a las obligaciones contraídas en instrumentos jurídicos internacionales sobre bioseguridad.

Dentro de sus atribuciones y funciones tiene:

  • Realizar evaluaciones de riesgo para la salud humana y el medio ambiente de aquellas actividades que impliquen riesgo biológico.
  • Organizar y dirigir inspecciones a las instalaciones biomédicas y biotecnológicas y áreas de liberación de organismos al medio ambiente.
  • Otorgar licencias para las transferencias, las investigaciones y la liberación de organismos al medio ambiente.

¿Como esta constituido el Centro Nacional de Seguridad Biológica?

El CNSB de acuerdo al tipo de trabajo que realiza, cuenta con un grupo heterogéneo de especialistas, con una basta experiencia; formados en Microbiología, Biología, Epidemiología, Bioquímica, Ingeniería Química e Ingeniería Industrial, Medicina Veterinaria, Especialistas en Sanidad Vegetal, Derecho y Especialistas en Sistemas Automatizados, que dan respuesta a las necesidades del Centro, relativo a legislación, análisis y evaluación del riesgo, revisión y evaluación de expedientes técnicos, otorgar autorizaciones y la realización de inspecciones, además de dar cumplimiento a los acuerdos internacionales de los que Cuba es parte.

Funcionalmente esta diseñado de la siguiente manera:

Es premisa fundamental el trabajo en equipo y el flujo de información tanto vertical como horizontal. Aunque cada grupo de trabajo realiza funciones especifica, todos tienen puntos de dependencia unos con otros y sumados le dan autenticidad y fuerza al trabajo del CNSB, esto es vital para obtener buenos resultados.

Hoy con cinco años de trabajo como órgano regulador de la bioseguridad en Cuba, el CNSB ya puede brindar resultados alentadores, sobre todo en cuanto a materiales legislativos creados como ya hemos dicho para fortalecer el trabajo, contamos ya con un Decreto Ley 190 de la Seguridad Biológica, la Resolución 76, que organiza la bioseguridad en Cuba, la Resolución 42, que agrupa a los agentes biológicos en grupos de riesgo, y la Resolución 8, ya se están elaborando una serie de reglamentos para que sirvan de guía a las instalaciones que manipulen agentes biológicos o toxinas.

Otro aspecto importante a tener en cuenta en estos cinco años es que se han identificado aproximadamente 1400 instalaciones con riesgo biológico en el país, se han realizado a nivel nacional un promedio de 1387 inspecciones a instalaciones de riesgo y áreas de liberación, se han otorgado aproximadamente 93 autorizaciones de seguridad biológica, de un total de 137 solicitudes hechas, se han denegado 4, y se han emitido 54 dictámenes.

Evidentemente el Centro Nacional ha ganado en experiencia, en estos años y a logrado vincular su trabajo con los Organismos de la Administración Central del Estado que poseen instalaciones donde se manipulan agentes Biológico.

* Licenciado en Microbiología, Licenciado en Bioquímica, Master en Administración en Salud, Master en Bacteriología – Micología.

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