Salud

Los Medicamentos Genéricos

Un completo informe, con el objeto de ayudar a conocer qué son los medicamentos genéricos, y qué dicen las normas de nuestro país sobre ellos.

Por Lic. Mabel B. Santoro

Un completo informe, con el objeto de ayudar a conocer qué son los medicamentos genéricos, y qué dicen las normas de nuestro país sobre ellos.

En estos momentos se está debatiendo acerca de los medicamentos genéricos en los niveles gubernamentales, lo cual se plantea como una solución al problema de costos que presentan los medicamentos originales. En el debate, desde luego, se han incorporado representantes de los laboratorios que poseen patentes sobre especialidades medicinales, las asociaciones de consumidores y usuarios de medicamentos, las obras sociales, los médicos, las farmacias. 

Al consumidor, (o sea a todos nosotros), nos llegan a través de los medios versiones muy distorsionadas sobre los beneficios y las desventajas de la utilización de estos medicamentos, dado que cada actor del debate vierte sus apreciaciones sobre el tema influenciado por sus intereses. Y en esto juega un papel muy importante la desinformación que existe sobre el tema. Es por eso que ofrecemos este informe, con el objeto de ayudar a conocer qué son los medicamentos genéricos, y qué dicen las normas de nuestro país sobre ellos. 

Las especialidades farmacéuticas se clasifican en la actualidad en cuatro grandes grupos: 

1) Medicamentos originales: Son fármacos registrados y comercializados por un laboratorio innovador que realizó, en su momento, los esfuerzos de investigación y desarrollo (I+D) necesarios para el descubrimiento de una determinada molécula para su posterior utilización en el diagnóstico o tratamiento de enfermedades. En la actualidad, existe la posibilidad de acogerse a una patente que compensa el esfuerzo económico desarrollado por el laboratorio innovador; de manera que, durante el tiempo en el que persisten estos derechos, dicho laboratorio goza de total monopolio en su comercialización.

2) Licencias: Se trata de aquellos medicamentos originales fabricados por laboratorios distintos de los que poseen los derechos de patente, pero que lo hacen acogiéndose a una licencia de éstos.

3) Copias: Son medicamentos originales fabricados y comercializados por laboratorios distintos de los que descubrieron y comercializaron inicialmente la molécula original, pero que lo hacen cuando no existe o está caducada la patente correspondiente. Por lo tanto, son nuevas marcas de medicamentos, que pueden tener la misma composición, dosis, forma de presentación, etc. que la del medicamento del cual son copia. En España, hasta 1992 no era posible patentar un producto como tal, sino que había que patentar el procedimiento para obtener el producto (patente de procedimiento). Como consecuencia de ello se han comercializado numerosos productos que son copias de productos originales, pero obtenidos por procedimientos diferentes al del laboratorio original.

Cuando estos productos copia se comercializan usando como marca el nombre del principio activo seguido por el nombre del laboratorio se está ante lo que se conoce como falso genérico. Esta denominación indica que tales productos no han demostrado bioequivalencia con el original a diferencia de las EFG que sí lo han hecho.

4) Especialidades farmacéuticas genéricas: Una especialidad farmacéutica genérica (EFG) o medicamento genérico, es la especialidad con la misma forma farmacéutica e igual composición cualitativa y cuantitativa en sustancias medicinales que otra especialidad de referencia, cuyo perfil de eficacia y seguridad está suficientemente establecido por su continuado uso clínico. La especialidad farmacéutica genérica debe demostrar equivalencia terapéutica con la especialidad de referencia mediante los correspondientes estudios de bioequivalencia.

Características de las EFG

Las EFG son esencialmente similares a las especialidades de referencia al existir igualdad de principio activo, dosis, forma farmacéutica, eficacia, seguridad, calidad y bioequivalencia.

La prescripción de una EFG permite conocer la composición del medicamento en sustancias activas. Esta condición aporta numerosas ventajas. Entre ellas se pueden destacar las siguientes:

Facilita la identificación de grupo químico del medicamento y da una idea de su actividad farmacológica.

Reduce la confusión de la oferta al considerar el nombre del principio activo en lugar de diversas marcas comerciales.

El paciente se acostumbra a usar un medicamento que siempre tiene el mismo nombre, pudiendo asociar fácilmente problemas anteriores (alergias, resistencias…)

Los nombres de los genéricos son prácticamente iguales en todo el mundo.

Además, habiendo demostrado una bioequivalencia con los productos de referencia, su precio es inferior al del producto original.

En países como Alemania, Estados Unidos, Canadá o Reino Unido, los medicamentos genéricos tienen una notable importancia en el mercado farmacéutico, siendo países donde existen grandes líneas de investigación y desarrollo en la Industria Farmacéutica.

Modo de aprobación de un EFG[1]

El medicamento original, en ocasiones también denominado innovador, obtiene la patente de producto mediante un proceso de investigación que incluye síntesis química, desarrollo preclínico, galénico y clínico. Para que un principio activo sea patentable debe tener una estructura química característica y acompañarse de la descripción de algunas de sus propiedades farmacológicas o terapéuticas. La patente de un fármaco se solicita tempranamente durante su desarrollo. Ésta facilita la exclusividad de fabricación y comercialización de la sustancia durante al menos 20 años. Dentro de la etapa de desarrollo clínico, se procede al estudio de sus características farmacocinéticas, su biodisponibilidad y la bioequivalencia entre distintas formulaciones, sus propiedades farmacodinámicas, su eficacia terapéutica y su seguridad. Tras su comercialización se sumarán nuevos datos sobre su efectividad y efectos indeseables.

A diferencia del medicamento original, el medicamento genérico no dispone de patente propia, en tanto en cuanto aparece precisamente con posterioridad a la caducidad de la patente del fármaco innovador. Este tipo de fármaco, independientemente de seguir el correspondiente desarrollo galénico particular, está sometido sólo a un desarrollo clínico simplificado, ya que se le puede aplicar la experiencia correspondiente al fármaco innovador. Esto es así porque de hecho ambos contienen el mismo principio activo en cantidades idénticas. Debido a que entre ambos pueden existir diferencias en los excipientes (tipo y cantidades) y en el proceso de manufactura, es obligatorio que demuestren ser bioequivalentes en un estudio específico en humanos. Como resultado de ello se obtiene un producto que es considerado como un equivalente terapéutico, y que, por tanto, puede ser intercambiable con el innovador y podrá ser comercializado a un precio competitivo al poseer un coste de investigación mucho más reducido. Vale la pena recordar que, en ocasiones, los mismos fabricantes de productos innovadores producen también fármacos genéricos y, por ello, puede darse la circunstancia de que sean idénticos en todas sus características.

Los estudios de biodisponibilidad serán los que determinen y demuestren la posible bioequivalencia entre el fármaco genérico y el innovador de referencia.

El concepto de biodisponibilidad se refiere a la velocidad y magnitud en que un principio activo o fracción terapéutica se absorbe a partir de una forma farmacéutica y queda disponible en el lugar de acción. Debido a las dificultades de obtención de muestras en el lugar de acción de gran parte de los fármacos, piénsese por ejemplo en algunas áreas cerebrales u otros tejidos, se aceptan las concentraciones sanguíneas como representativas.

Cuando se estudia la biodisponibilidad de un fármaco se comparan determinados parámetros de magnitud y velocidad referentes a la presencia del fármaco en la sangre. En el primer caso es fundamental el estudio del área bajo la curva (AUC) de las concentraciones plasmáticas respecto al tiempo, mientras que en lo referente a la velocidad tiene especial interés la determinación de la concentración plasmática máxima (Cmax) y el tiempo en el que se alcanza ésta (tmax).

En conjunto, se considera que dos medicamentos son bioequivalentes si son equivalentes farmacéuticos (es decir, si contienen la misma cantidad del mismo principio activo en la misma forma de dosificación) y si su biodisponibilidad (en magnitud y velocidad) después de su administración a dosis iguales (molares) son similares en tal grado que, sus efectos, en términos de eficacia y seguridad, se supone serán esencialmente los mismos. Se asume, por tanto, que si se cumplen estos requisitos las dos especialidades farmacéuticas son intercambiables, es decir, una de ellas puede sustituir a la otra en el tratamiento de una enfermedad o síntoma en un paciente concreto.

El hecho de que un medicamento genérico contenga exactamente el mismo principio activo que un producto innovador no asegura a priori su intercambiabilidad. Existen diferencias muchas veces conocidas, ya que ambos pueden haberse obtenido a partir de una materia prima diferente, vehiculizarse con distintos excipientes, presentarse con otra formulación galénica o seguir un proceso de fabricación distinto. Por todo ello, pueden presentar una diferente biodisponibilidad o pueden provocar distintos efectos o reacciones adversas motivadas por los diferentes excipientes o por la presencia de impurezas.

Sin embargo, cabe suponer la existencia de una estrecha relación entre la farmacocinética, el efecto farmacológico y la eficacia terapéutica de un principio activo o fármaco. Si dos preparados farmacéuticos presentan una biodisponibilidad muy similar, concediendo un cierto margen de variabilidad y sin pretender la total identidad entre ambos, se supone que los efectos terapéuticos serán similares. Concretamente, la variabilidad aceptada depende del tipo de fármaco del que se trate; así, en general, los valores de AUC (magnitud) pueden diferir entre sí hasta un ± 20 %. Para los parámetros indicativos de velocidad, la Cmax y el tmax pueden hacerlo entre un ± 20 y un ± 30 %. De todas formas, los márgenes de variabilidad aceptados no aseguran que exista una bioequivalencia cuando se trata de ciertos fármacos con un estrecho margen terapéutico, tales como los antiepilépticos, la digoxina o la amitriptilina, por lo que en estos casos no se aconseja su intercambiabilidad.

La discusión actual sobre medicamentos genéricos a nivel mundial

Los medicamentos genéricos han generado una gran discusión en torno a su competencia con los medicamentos originales. La ventaja de su bajo costo ha motivado fuertes ataques a su difusión. Debido a la situación de los países pobres frente a los graves problemas de costo que representa el manejo de su salud pública (sida, otras epidemias, etc), hoy se está planteando la supremacía del derecho a la salud por sobre los intereses particulares. A continuación se ofrecen dos comentarios sobre el tema:

1 – La postura de la Organización Mundial de Comercio frente a la salud pública

En Noviembre de 2001, se realizó una reunión de la Organización Mundial de Comercio en Doha, Qatar, durante la cual la India, asociada a Brasil y a un gran número de países africanos, reclamó que se inscriba en una eventual ronda de negociaciones comerciales la posibilidad de que los países en vías de desarrollo puedan producir medicamentos genéricos, como medida de salud pública, a pesar de la existencia de patentes farmacéuticas aún en vigor.

Concretamente, el texto propuesto por ese grupo de países dice textualmente en una de sus partes: "nada en el acuerdo ADPIC impedirá a los países miembros (de la OMC) tomar medidas para proteger la salud pública".

En este sentido, cabe remarcar dos párrafos de la declaración final de la OMC del 14-11-2001, relativa al ADPIC (Acuerdo sobre los aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio) y la Salud Pública:

Punto 4. "Convenimos en que el acuerdo sobre los ADPIC no impide ni deberá impedir que los Miembros -países- adopten medidas para proteger la salud pública. En consecuencia, (…) afirmamos que dicho Acuerdo puede y deberá ser interpretado y aplicado de una manera que apoye el derecho de los miembros de la OMC de proteger la salud pública y, en particular, de promover el acceso de los medicamentos para todos. A este respecto, reafirmamos el derecho de los miembros de la OMC de utilizar, al máximo, las disposiciones del Acuerdo sobre los ADPIC, que prevén flexibilidad en este aspecto."

Punto 5 b) "Cada miembro tiene el derecho de conceder licencias obligatorias y la libertad de determinar las bases sobre las cuales se conceden tales licencias. c) "Cada miembro tiene el derecho de determinar lo que constituye una emergencia nacional (…), quedando entendido que las crisis de salud pública, incluidas las relacionadas con el SIDA, la tuberculosis, el paludismo y otras epidemias, pueden representar una emergencia nacional…" 

La IV Conferencia Ministerial de la OMC en Doha ha marcado un cambio de rumbo, un aparente equilibrio entre las necesidades de los países emergentes y los intereses de los países desarrollados, que deberá plasmarse en el levantamiento de las formidables barreras y la eliminación de los subsidios que impiden el acceso y distorsionan los precios de la producción de los países en desarrollo, así como en limitar el acuerdo de propiedad intelectual sobre patentes cuando de la salud pública se trate. Será imperioso, de ahora en más y hasta el final de las negociaciones previstas en el 2004, seguir de cerca y observar si las promesas y las palabras del texto acordado se concretan, en cuyo caso habrá un avance decisivo hacia un mundo más justo, con una distribución más equitativa de la riqueza. Nuestro país será uno de los beneficiados de ese esperado cambio de actitud.[2]

2 – El enfrentamiento entre EEUU y Brasil por medicamentos para el VIH:

Durante algún tiempo, los Estados Unidos han estado amenazando con tomar acción en contra de las leyes de patente brasileñas, que permiten la producción costeable de medicamentos para el VIH así como para otras enfermedades y su entrega gratuita a las comunidades afectadas. Los activistas comunitarios en Brasil han respondido solicitando al gobierno de los Estados Unidos desistir de cualquier queja de este tipo, así como también de acciones de amenaza contra Argentina. Sin embargo, los Estados Unidos han declarado su intención de presentar su queja ante la OMC a partir del 1° de febrero de 2001. La queja, "BRAZIL – MEASURES AFFECTING PATENT PROTECTION," pide a la OMC establecer un órgano especial para solucionar las diferencias, sobre la base de que la ley brasileña de propiedad industrial es inconsecuente con el Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC). El ADPIC -que se obtuvo como parte de décadas de negociaciones sobre la reducción de barreras comerciales- obliga a los países establecer normas seguras para protección de la propiedad intelectual. 

La ley Internacional con respecto a la protección de patentes es confusa por sus ambigüedades. Lo que sí es seguro es que el ADPIC y todos los otros instrumentos legales internacionales dan a los países un considerable campo de acción para cambiar o restringir la exclusividad de las patentes en condiciones de urgencia. Las emergencias de salud pública -una de las cuales es indiscutiblemente el SIDA- claramente constituyen una situación urgente. 

De cualquier modo, la reivindicación en este caso no es la antigüedad legal de las patentes, sino las necesidades de la vida humana. La industria de drogas genéricas de Brasil ha sido capaz de proveer drogas a bajo costo a las personas que las necesitaran. No obstante las terapias baratas establecen una amenaza al lucro de los fabricantes de fármacos con base en los Estados Unidos. 

La ley brasileña de propiedad industrial de 1996 (Ley n° 9.279 del 14 de mayo de 1996), junto con otras medidas pertinentes, establece el requerimiento de "trabajo local" para que las compañías puedan gozar de derechos exclusivos sobre las patentes. Si un producto particular no es "elaborado" en el territorio del Brasil, la ley da a Brasil el derecho de licenciar el producto a otro productor quien lo fabricará en forma doméstica. La ley ha permitido la expansión de un conjunto de industrias brasileñas, pero particularmente la industria de drogas genéricas. 

Brasil ha iniciado su propia producción de drogas antirretrovirales, con el objetivo de proveer atención gratuita y universal a tantos pacientes como sea posible. El éxito ha sido tal que, según se estima, desde 1997 146.000 pacientes han evitado la hospitalización, en parte gracias a la disponibilidad de siete medicamentos producidos localmente. Consiguientemente, el número de muertes ocasionado por el SIDA ha disminuido un 50% desde 1996. [3]

La legislación sobre prescripción de medicamentos por su nombre genérico en nuestro país.

La profunda crisis económica desatada sobre el final de 2001, que derivó entre otras cosas en la devaluación, el aumento del precio del dólar y la rotura de la cadena de pagos, produjo un fuerte impacto sobre la industria farmacéutica, lo que resultó en desabastecimiento de productos y fuertes aumentos en los precios. 

Como ya sabemos, existen en el mercado una variación importante en los precios de medicamentos entre distintas marcas que poseen el mismo principio activo, es decir que tienen el mismo nombre genérico. Frente a esta situación, se han dictado normas que, entre otras cosas, promueven la prescripción de medicamentos por su nombre genérico, procurando la libertad de elección. Distinguimos a continuación lo normado por el Estado Nacional y por la Ciudad de Buenos Aires:

a) Normativa nacional: 

El Estado dictó en Enero de 2002 el Decreto de Necesidad y Urgencia sobre Emergencia Sanitaria, por el que se faculta al Ministerio de Salud a dictar normas específicas sobre medicamentos genéricos. A continuación se transcribe el artículo que nos interesa:

Art. 10. – Facúltase al MINISTERIO DE SALUD para establecer un mecanismo de monitoreo de precios de insumos y medicamentos del sector salud y de alternativas de importación directa, frente a posibles alzas injustificadas o irrazonables, que afecten el acceso de la población a los mismos de manera que puedan poner en riesgo su salud.

Asimismo facúltase al MINISTERIO DE SALUD para dictar normas complementarias tendientes a implementar:

a) listado de medicamentos e insumos a ser adquiridos, con los recursos a que se refiere el artículo 7º del presente, los del INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS y los del SISTEMA NACIONAL DEL SEGURO DE SALUD.
b) precios de referencia de insumos y medicamentos críticos.
c) prescripción de medicamentos por su nombre genérico y
d) sustitución en la dispensación, por parte de profesional farmacéutico, del medicamento recetado con marca registrada, por un medicamento que contenga los mismos principios activos, concentración, forma farmacéutica, cantidad de unidades por envase y menor precio. 

El MINISTERIO DE SALUD creará una Comisión Técnica destinada al análisis de la sustitución de medicamentos por profesional farmacéutico.

En concordancia con lo dispuesto en el Decreto de Emergencia Sanitaria, el 11 de Abril la Cámara de Senadores de la Nación dio media sanción al proyecto de ley de Promoción de la Utilización de Medicamentos por su nombre genérico. A continuación se transcriben los artículos salientes del texto aprobado y que en estos momentos se encuentra en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputados de la Nación:

ARTICULO 1º. – La presente ley tiene por objeto la defensa del consumidor de medicamentos y drogas farmacéuticas y su utilización como medio de diagnóstico en tecnología biomédica y todo otro producto de uso y aplicación en la medicina humana.

ARTICULO 2º.- Toda receta o prescripción médica deberá efectuarse en forma obligatoria expresando el nombre genérico del medicamento o denominación común internacional que se indique, seguida de forma farmacéutica y dosis/unidad, con detalle del grado de concentración.

La receta podrá indicar además del nombre genérico el nombre o marca comercial, pero en dicho supuesto el profesional farmacéutico, a pedido del consumidor, tendrá la obligación de sustituir la misma por una especialidad medicinal de menor precio que contenga los mismos principios activos, concentración, forma farmacéutica y similar cantidad de unidades.

El farmacéutico, debidamente autorizado por la autoridad competente, es el único responsable y capacitado para la debida dispensa de especialidades farmacéuticas, como así también para su sustitución. En este último caso deberá suscribir la autorización de sustitución en la prescripción.

La libertad de prescripción y de dispensa está garantizada por la elección del principio activo y no sobre especialidades de referencia o de marca.

ARTICULO 3º.- Toda receta o prescripción médica que no cumpla con lo establecido en el primer párrafo del artículo 2º de la presente ley se tendrá por no prescrita, careciendo de valor alguno para autorizar el expendio del medicamento de que se trate.

ARTICULO 5º.- Será obligatorio el uso del nombre genérico: a) En todo envase primario, secundario, rótulo, prospecto o cualquier documento utilizado por la industria farmacéutica para información médica o promoción de las especialidades medicinales; b) En todos los textos normativos, inclusive registros y autorizaciones relativas a la elaboración, fraccionamiento, comercialización, exportación e importación de medicamentos; c) En toda publicidad o propaganda dirigida al público en general.

ARTICULO 7º.- En el expendio de medicamentos, los establecimientos autorizados deberán informar al público todas las especialidades medicinales que contengan el mismo principio activo o combinación de ellos que la prescrita en la receta médica que se les exhiba y los distintos precios de esos productos. En caso de incumplimiento serán de aplicación las sanciones previstas por la Ley 24.240, de defensa del consumidor.

ARTICULO 11.- El Poder Ejecutivo propenderá, en materia de medicamentos, a una política de progresiva sustitución de importaciones.

b) Normativa de la Ciudad de Buenos Aires:

La Ley nº 153, denominada Ley Básica de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, sancionada en febrero de 1999, ya establece en sus objetivos desarrollar la utilización de medicamentos genéricos: 

Art. 14: Son objetivos del subsector estatal de salud:

(…) O – Desarrollar una política de medicamentos, basada en la utilización de genéricos, y en el uso racional que garantice calidad, eficacia, seguridad y acceso a toda la población, con o sin cobertura. 

Siguiendo sus principios y en atención a la crisis sanitaria, acaba de sancionarse la Ley nº 752 de Protección de derechos y atención de la salud frente a la crisis económica y social, publicada en el boletín Oficial el día 23 de Abril de 2.002. A continuación se transcribe en forma completa:

Artículo 1.- La presente Ley tiene por objeto garantizar la continuidad de la atención de la salud de la población frente a la crisis económica y social. El Poder Ejecutivo, a través de la autoridad de aplicación en la materia, dispone las siguientes medidas: 

a) Arbitra los medios para garantizar las prestaciones del primero, segundo y tercer nivel en los efectores de salud del subsector estatal de 8 a 20 hrs. de lunes a viernes para la atención programada.

b) Garantiza la continuidad y terminación de las obras en construcción.

c) Desarrolla y actualiza un formulario Terapéutico conteniendo medicamentos denominados con su nombre genérico e insumos médico-quirúrgicos, garantizando su eficacia, seguridad y accesibilidad.

d) Los profesionales del subsector estatal habilitados para confeccionar recetas deben prescribir con el nombre genérico, ateniéndose al listado del Formulario Terapéutico. Se convoca a los otros subsectores a adoptar esta modalidad.

e) Elabora, fracciona, adquiere e importa, según necesidad y conveniencia, principios activos, medicamentos y material sanitario incluidos en el Formulario Terapéutico.

f) Adquiere en forma directa los insumos necesarios para la normal prestación del subsector estatal, hasta el 31 de diciembre de 2002. Dichas adquisiciones podrán realizarse a través de una base de datos que a tal efecto deberá crearse y cuya actualización por parte de las empresas proveedoras será semanal, considerando como oferta permanente el precio presentado por las empresas proveedoras de insumos. A tal efecto, el Poder Ejecutivo determina la implementación del procedimiento correspondiente a fin de garantizar la agilidad y transparencia del proceso de compra y publica los precios de los productos adquiridos.

g) Elabora un Banco Virtual de Precios nacionales e internacionales de insumos y medicamentos, dependiente de la autoridad de aplicación en materia de salud, determinando los precios testigos para su producción, distribución y venta en la Ciudad de Buenos Aires. Da a publicidad sus contenidos de manera sistematizada, permanente y actualizada.

h) Instrumenta las medidas económico-financieras que posibiliten a la Ciudad la importación directa de materia prima, para ser entregada, conforme el inciso j), a laboratorios del área estatal, local, provincial y nacional que producen medicamentos o insumos para el sistema de salud. 

i) Planifica y desarrolla sus propios efectores para la elaboración de los insumos y medicamentos. 

j) Da intervención a la Justicia en el caso de firme presunción de incrementos no justificados o retención de insumos sanitarios, que pongan en riesgo el acceso de las personas a los recursos de salud, violando la legislación vigente.

k) Coordina con otras jurisdicciones y organismos oficiales acciones de cooperación mutua, planes y procedimientos conjuntos, incluyendo el intercambio de medicamentos e insumos sanitarios.

l) Garantiza la continuidad de los servicios sin reducción de personal. Las partidas liberadas como consecuencia de las bajas vegetativas serán destinadas a las áreas asistenciales del subsector estatal de salud. Se cubrirán prioritariamente los cargos necesarios para garantizar el funcionamiento de los servicios según lo establece el inciso a), conforme la normativa vigente. 

Art. 2.- El Gobierno de la Ciudad asegura la calidad de los medicamentos fraccionados, adquiridos o elaborados por el subsector estatal.

Art. 3.- El Poder Ejecutivo celebra convenios con las facultades de las Universidades Nacionales, el Instituto Malbrán, la ANMAT, el CONICET, el laboratorio farmacéutico conjunto de las Fuerzas Armadas y demás organismos nacionales, provinciales y municipales para dar cumplimiento a la presente ley.

Art. 4.- El subsector estatal está autorizado a proceder a la venta de insumos y medicamentos a los otros subsectores del sistema de salud. 

Art. 5.- Un comité de crisis integrado por representantes del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo, de la Defensoría del Pueblo, de los gremios de los trabajadores de la salud, y en el mismo número que estos últimos, representantes de la comunidad, será el encargado del seguimiento de las acciones para la ejecución de la presente Ley. Los efectores de salud organizan comités locales de seguimiento de crisis con participación de la comunidad.

Cláusula transitoria

En relación con la OSBA adhiérase a los que establece al Artículo 24 del Decreto Nacional 486/02, publicado el 13 de marzo de 2002 en el Boletín Oficial Nº 29.857.Art. 6.- Comuníquese, etc.

Bibliografía

– Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica. Página Web.
– Asociación Médica Argentina. Página web.
– Boletín electrónico Infosalud, Artículos sobre medicamentos genéricos publicados entre enero y abril de 2002
– Cámara de Senadores de la Nación. Proyecto de ley aprobado sobre Promoción de la utilización de medicamentos por su nombre genérico. Abril de 2.002.
– Clarín, 5 de Abril de 2.002. "Media sanción para los genéricos"
– Decreto 486/02 de Declaración de Emergencia Sanitaria Nacional.
– Diario El Día, La Plata, 27/01/02. "Advierten sobre posible desabastecimiento de medicamentos".
– Dip. Roggero Humberto. "La salud pública está por encima de las patentes". Clarín, 07/12/01. En Saludsite.com. Página web.
– Instituto de Farmacoepidemiología de la Universidad de Valladolid. Foro de debate sobre Medicamentos Genéricos en su página web.
– La Nación, 05/04/02. "Avanza el proyecto para recetar genéricos"
– La Prensaweb. Panamá, 12/11/01. "OMC y los medicamentos genéricos"
– Ley nº 153. Ley Básica de Salud de la Ciudad de Buenos Aires. Sancionada el 25 de Febrero de 1.999. Ciudad de Buenos Aires
– Ley nº 752. Protección de derechos y atención de la salud frente a la crisis económica y social. BO nº 1426 del 23/4/02. Ciudad de Buenos aires. 
– Organización Panamericana de la Salud. Anteproyecto de ley marco sobre medicamentos genéricos. Octubre de 1.993.
– Sen. Caparros, Mabel. Proyecto de ley S-01-2099 sobre prescripción de medicamentos por su nombre genérico.
– WebGenéricos. Página web.
– World Watch. Acción de Alerta del 6/02/01. EEUU. Presiona a Brasil para abandonar un exitoso Programa de Sida.
[1] Extractado de "Medicamentos Genéricos. Realidad y perspectivas". Cap. 2: Estudios de biodisponibilidad y bioequivalencia, por Magi Farré y Pere N. Roset. En www.webgenéricos.com
[2] Clarín 07/12/01. Nota del Dip. Humberto Roggero
[3] World. Watch. Acción de alerta del 6/2/01

*Por Lic. Mabel B. Santoro
Defensoría Adjunta de la Ciudad de Buenos Aires
Venezuela 842 – 3º Piso, Tel.: 4338-4900  
Nueva dirección abrailovsky@defensoria.org.ar

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