Seremos abono, más tendrá sentido

Algunos dicen que fue cocinar, otros que fue enterrar lo que hizo al hombre hombre, mujer a la mujer. Aunque enterrar es otro abuso torpe del lenguaje. Donde dice enterrar debería decir encavernar o quemar o entregar a las aguas o colgar de una rama, y deberíamos decir: que lo que terminó de hacer de aquellos monos animales diferentes fue la decisión de ocuparse de sus muertos, decidir que esos montones de materia que carroñeros comerían o el tiempo pudriría merecían un destino mejor porque había deudos o dioses o espíritus que así lo demandaban.

Agroecología: transitando hacia otro paradigma

Varios investigadores advierten que el modelo actual de producción y extracción será devastador para los ecosistemas. Muchos de estos ya están al borde del colapso como consecuencia de la noción de que son un obstáculo para la producción y de la apuesta a un crecimiento económico que no reconoce límites ecológicos ni naturales. Contrariamente, sin ecosistemas no hay recursos que posibiliten la vida humana. Un suelo agrícola es un ecosistema y la pérdida de su biodiversidad por ejemplo, significa la pérdida de futuras cosechas.

Biochar: carbón vegetal disfrazado de otro negocio tecnológico para enfrentar el cambio climático

El carbón vegetal presentado como “biochar” encaja perfectamente con otras falsas soluciones climáticas basadas en plantaciones a gran escala y en apropiación de tierras, que van desde agrocombustibles a plantaciones de árboles como “sumideros de carbono” y árboles transgénicos. La lógica científica para el “biochar” es aún más endeble que para muchas de esas otras falsas soluciones.