Suelos

No habrá Monsanto sin Wal Mart, ni política de control de la alimentación mundial sin ambos. Andar nuevos caminos… sin olvidar el anterior

La salud de los ecosistemas define la salud de sus poblaciones. El origen de la enfermedad está en la intersección de la biología con la sociedad. La dinámica biológica de un ecosistema dice de la habitabilidad de un territorio. La mayoría de las enfermedades están provocadas por el daño ambiental. Por primera vez en la historia de la humanidad, nuestros hijos tendrán condiciones socioambientales y de salud, peores que la de sus padres. Por primera vez en la historia, el mundo que reciben nuestros hijos está escandalosamente mas vulnerable e impredecible que el que recibimos sus padres.

Por Sergio Daniel Verzeñassi

La salud de los ecosistemas define la salud de sus poblaciones. El origen de la enfermedad está en la intersección de la biología con la sociedad. La dinámica biológica de un ecosistema dice de la habitabilidad de un territorio. La mayoría de las enfermedades están provocadas por el daño ambiental. Por primera vez en la historia de la humanidad, nuestros hijos tendrán condiciones socioambientales y de salud, peores que la de sus padres. Por primera vez en la historia, el mundo que reciben nuestros hijos está escandalosamente mas vulnerable e impredecible que el que recibimos sus padres.


“Entre quienes deben decidir si se construirá una calle, una usina o una fábrica que destruirá para siempre la belleza de todo un amplio paisaje, las consideraciones estéticas no juegan papel alguno. Desde el intendente de una pequeña comunidad hasta el ministro de economía de un gran Estado, existe total unanimidad de criterios en cuanto a que la belleza natural no merece sacrificio alguno de orden económico – ni tampoco político. Los escasos científicos y defensores de la naturaleza que tienen los ojos abiertos para ver la desgracia que se aproxima carecen completamente de poder. Algunos de los terrenos allá arriba a la vera del bosque aumentarán sus precios de venta si hay una calle que conduce hacia ellos, y así el encantador arroyuelo que serpentea a través del pueblo resultará entubado, enterrado y tapado, con lo cual el hermoso camino del pueblo terminará convirtiéndose en una horrenda calle de los suburbios de la ciudad.” – (Konrad Lorenz….”Los ocho pecados mortales de la humanidad civilizada”)

La Dra. Rauni Kilde, ex Ministra de Sanidad de Finlandia, ha señalado a la muy difundida pandemia de la Gripe A, como una estrategia de guerras demográficas disimuladas, diciendo sin ambigüedades: “…la meta de la que he leído, de la “Elite”, -si puedo usar esa palabra-, es la de reducir nuestra población en el planeta Tierra en al menos dos tercios, quizá incluso 5 billones;… No es la gripe porcina lo que es peligroso. Son las vacunaciones… detrás de todo ello está el reducir la población mundial, porque es muy tóxico… y para meter millones y millones en los bolsillos de aquellos que las saquen (los que produzcan la vacuna)… Rumsfeld (Donald) es propietario también de una de las grandes compañías farmacéuticas,… y desde que quieren reducir la población, han empezado a decir que los críos y las mujeres embarazadas son los primeros (a vacunación obligatoria en una pandemia grado 6)… Eliminar la próxima generación… El objetivo es deshacerse de tanta gente como sea posible… En la reunión de los Bilderberg, -el 14 0 15 de Mayo, este año 2009-, en Hellas, casi hubo una división, cuando estaban discutiendo ésto. Y puedo bien imaginar que la gente que normalmente asiste, no siempre está de acuerdo con el plan del Sr. Kissinger para eliminar a una gran parte de la población mundial…” (1)

Por otro lado, la austríaca Jane Bürgermeister ha iniciado una causa penal contra el laboratorio Baxter International, y señalado a la Organización Mundial de la Salud como partícipe en presunta complicidad, indicando que sería parte de un mismo objetivo de limitación demográfica mundial, por debilitamiento inmunológico de quienes sean inoculados con la misma vacuna. Señala esta mujer,-con un coraje ignorado por el mundo-, un hecho criminal del mismo Laboratorio, que aún estando advertido, en el año 2006, distribuyeron hemoderivados con VIH y hepatitis C entre miles de pacientes adultos y niños europeos.(2)

Otro tanto de inciertos, -o muy ciertos según se mire-, ocurre con los alimentos producidos con organismos modificados en su genética, que se comercializan libres de avisos ni señales. Los “lobbystas” de las empresas biotecnológicas, atentos a cualquier intento que pretenda legislar el etiquetado obligatorio, lo bloquean y desaparece.

La misma Dra. Rauni Kilde agrega, “…ya conoces a las compañías americanas- pero con comida genéticamente modificada y cosas así, no sabemos y nadie sabe qué va a ocurrir… porque ellos experimentan con un largo alcance y no sabemos lo que ocurrirá en un año o en veinte años,… así como no sabemos qué ocurre, -aunque empezamos a saberlo ahora-, con los teléfonos móviles de aquí a veinte años. Ya sabes, causan tumores cerebrales, ceguera y sordera y cáncer y lo que sea… es algo totalmente,… totalmente conocido ahora.”

La nueva llegada de Wal Mart a Paraná no es una noticia comercial. Ni tendrá como consecuencias el desplazamiento de los almacenes barriales. Ni es la “competencia leal para la atracción de inversiones” que le asigna algún distraído presidente local de un partido político (3) a este gigante devorador de la comercialización masiva del mundo.

Denunciada como una de las empresas de mayor responsabilidad en la explotación del trabajo infantil en el planeta, Wal Mart se encuentra en la etapa final de un movimiento estratégico para alcanzar la exclusividad del comercio alimentario en los países de América Latina. Viene a terminar de cerrar la operación de compra-hostil a Carrefour.

Noticias que anuncian un día y desmienten al siguiente, son ruidos que piedras traen. (4) El objetivo es el dominio de la distribución de alimentos. Alimentos producidos con organismos genéticamente modificados. Se ha decidido consolidar el “no control” de lo que ingerimos; ni permitir la competencia de producciones locales. Vienen a impedir posibles comercios demandantes de lo local. La localía, el vecindario, los “entre nosotros”, los que saludan al llegar, esa es la “resistencia” que se pretende eliminar.

Wal Mart es el mundo globalizado. Es la Organización Mundial de Comercio.

Walt Mart es el Consenso de Washington con sus claros objetivos: privatizar el mundo. Privatizar la vida. Consumar la barbarie de la homogenización cultural global. El empobrecimiento económico, político, social y cultural de millones, disfrazado de colores, luces y góndolas del “compre mucho”. Lo necesario, y lo que no. Como dijera eufórico el gerente de uno de los primeros supermercados en arribos por aquellos años terribles de la década anterior: ”Es increíble lo que se puede hacer comprar a la gente en estos espacios, sin que lo necesiten…”. Y a precios bajos. El desconocido alto costo de los precios bajos.

Wal Mart viene a completar el circuito iniciado por Monsanto en los desiertos verdes del modelo agrícola. El modelo de los transgénicos y glifosatos, endosulfanes, gramoxones y surfactantes temibles y arrasadores. Viene a legitimar mediante imposición alimentaria, la “República Unida de la Soja”, aquella famosa publicidad de Syngenta. Viene a comercializar los granos alterados de Monsanto, sin cuestionamientos ni exigencias de etiquetas indicadoras de transgénesis en nuestros alimentos.

Las góndolas del hiper-supermercadismo alejan y dificultan la soberanía alimentaria; ahogan y eliminan la producción y comercialización local, barrial, de vecinos, de amigos. Viene a dificultar los comienzos de la naciente “economía del abrazo” como la define Paco Puche, la “economía del amor”, la economía “que tiene que ver con la mayor o menor felicidad que aporta al conjunto de la población”. La economía de la amistad y las confianzas mutuas. (5) Así es que los cierres de comercios barriales no serán una consecuencia más de esta nueva llegada. Vienen para eso. Es la razón principal.

Wal Mart es eliminación de competidores en la comercialización masiva de alimentos. Monsanto es la producción masiva de transgénicos. Y es el control de las semillas del mundo.

Estas llegadas son el modelo de “el mundo según Henry Kissinger”. Es el mundo ordenado por los mandantes de los Bush; y los Rumsfeld.

Wal Mart es una estrategia de ocupación territorial. Desde la dominación alimentaria. Como avisa la ex ministra de salud de Finlandia, la Dra Rauni Kilde. Hay un plan de eliminación de población mundial. Los alcances para la salud humana de los alimentos transgénicos no han sido probados. Monsanto ha logrado sortear los controles de sus productos y cultivos, con una escandalosa práctica de “dobles funcionarios”, que se desempeñan en las agencias de reglamentaciones de los EE.UU. y son al mismo tiempo directivos de la empresa. La llamada política de la “puerta giratoria” o “revolving doors”. En “El mundo según Monsanto”, Marie Monique Robin muestra documentando, la impunidad con que se manejan las aprobaciones de productos que luego se ofrecen como insumos de producción agrícola, o como alimentos transgénicos. George Bush como presidente de los EE.UU., ha sido un “lobbista” principal de Monsanto para dichas aprobaciones. Donald Rumsfeld, el ex Secretario de guerra norteamericano, fue presidente de Searle, del grupo Monsanto. Ann Veneman, Secretaria de Agricultura de Bush, fue integrante del directorio de Calgene Pharmaceuticals, adquirida por Monsanto. Y así, una lista para no ignorar al momento de entender el tema de las aprobaciones.

La política mundial de los alimentos es un arma de control demográfico. La producción de alimentos y su comercialización, son una para la otra. No habrá Monsanto sin Wal Mart, ni política de control de la alimentación mundial sin ambos.

Esa es la nueva llegada de Wal Mart.

Además de ahogar a los almacenes de esquinas y barriales, viene a no dejar alternativa de consumo para los alimentos transgénicos de Monsanto. Es un objetivo de alto significado político.

Para incorporarnos al mundo en venta, y gestar el endeudamiento fraudulento de la década infame de los años ‘70”, en marzo de 1976, se violentó la vida institucional. José Alfredo Martínez de Hoz fue Ministro de Economía de la tragedia y el terror en Argentina. Desde entonces, ese tramado agobiante y perverso, continúa dando algunos de sus frutos pretendidos.

“El neoliberalismo es un arma de conquista. Anuncia un fatalismo económico contra el cual toda resistencia parece vana. El neoliberalismo es como el SIDA: destruye el sistema inmunitario de sus víctimas.

En realidad el fatalismo de las leyes económicas oculta una política paradójica, pues se trata de una política de la despolitización.” (6)

Cada año, desde el retorno de la democracia, en la semana de la identidad y la memoria, algunos “olvidos” que habilitan llegadas de Wal Mart y Monsanto, recuerdan y repiten “Nunca Mas”. Paradojal muestra de inmunodeficiencia política.

El 16 de mayo de 1997, el presidente Clinton pidió “perdón” a 400 “cobayos humanos” portadores de sífilis que no recibieron tratamiento. Nunca les dieron la penicilina necesaria. El objetivo era observarlos y registrar qué ocurría con la enfermedad, cuando no era tratada. Todos eran negros. Para convencerlos, les ofrecieron comida y transportarlos gratis los días en que los estudiaban y “medicaban”. 40 de ellos contagiaron a sus esposas. 28 murieron por la enfermedad, y 100 hicieron complicaciones secundarias. (7)

¿Cuántos de estos “ensayos” se realizan en el mundo actual, a escala territorial?

De esos escenarios reales, que ese mundo muestra sin rubor ni disimulo, -lo que los hace mas graves aún por su cinismo-, ¿cuánto consideran nuestros gobiernos para la decisión de cómo habitar y territorializar la ciudad? ¿Qué se sabe, qué se intercambia y reflexiona en el Consejo Deliberante, en la Comisión de Código Urbano, en la Comisión Mixta de Turismo Municipal, o en las reuniones de las áreas ejecutivas municipales, cuando se autorizan instalaciones de comercios que tienen su decisión y definición política en los directorios de las corporaciones transnacionales?


¿En qué piensan cuando se habilitan las llegadas de los Wal Mart? ¿O los cambios de funcionalidad del Mercado Central por un Shopping? ¿Cuál es el futuro del ecosistema que nos sostiene, en intervenciones de bordes costeros como la siempre amenazante propuesta termal, con derrames inevitables de aguas con salazones incompatibles? ¿Cuál es el impacto sobre las poblaciones depuradoras y regeneradoras de faunas y floras vitales, las de los controles larvarios de vectores del dengue, la fiebre amarilla, o la malaria, entre tantas otras funciones sabidas o desconocidas aún?¿Cuál es la evaluación socio-ambiental de los bordes costeros? ¿Qué falta para comprender la significación ecosistémica trascendente y el privilegio natural de nuestra ciudad con sus trazados de arroyos interiores, abiertos, despejados de basuras, no entubados, ni mugrientos y abandonados como se han permitido dejarlos? ¿Cómo se entiende el abandono del Parque Nuevo, si no es desde la sospecha de una actitud premeditada, que busca la “licencia social” para ofrecer emprendimientos seductores, diseñados por los negocios inmobiliarios sobre los espacios públicos, presentados en “powerpoint” animados y musicalizados, deslumbrando al “analfabetismo socioambiental”?

Celebrar la llegada a la ciudad de un Shopping, es un descuido. Mirando más en detalle, está ahí nomás del desatino. Si a ello se agrega que el lugar elegido es el viejo y extraordinario Mercado Central, y la concesión es por 30 años, es todavía más serio. Son tiempos de crisis energéticas e hídricas mundiales y propias, y toda la precaución y cuidados a redescubrir para modificar los hábitos del consumo actual, es un imperativo de urgencias.

Estamos en tiempos de finales y emergencias por agotamientos.

Son los temas principales de las agendas del mundo.

“El objetivo es generar un proyecto de aspirancia para los segmentos de menor poder adquisitivo… hay segmentos masivos que van ciertos días,… y después los mas selectivos, los mas acotados… Un proyecto con un “aspiracional”(¿?) para los del medio,… y un sofisticado para que consuman los de mayor nivel.”

Un espacio de convivencias entre los que miran,… y aspiran a poder… y los que compran… porque pueden… en otros momentos, para evitar las molestias de tanta gente en el lugar.” (8)

¿Qué es eso? ¿Un aporte a la sociedad inclusiva? ¿Una propuesta de superación de las odiosas exclusiones y divisiones entre “los que están”… y aquellos que deben creer que están?

¿Es deseable consolidar esta marcha del consumismo como anhelo y esperanza de felicidad social, que ya tiene final y está en “caminos de vuelta” en el planeta?

“Las raíces del consumismo pueden ser poco profundas y, por lo tanto, vulnerables, pero la acción individual y la simplicidad voluntaria no parecen ser medios capaces de desarraigarlo. Entonces, ¿qué debemos hacer? ¿Excavar para extraerlo? Quizá la respuesta esté en la combinación de lo político y de lo personal. Para rejuvenecer la ética de la suficiencia debe emerger una masa crítica de individuos comprometidos con esa vida. Y si han de tener éxito, deberán equilibrar sus esfuerzos para cambiarse a sí mismos, con un programa audaz para modificar las leyes, las instituciones y los intereses que se benefician con el derroche.

Después de todo, los valores son creaciones sociales además de individuales, y solo son efectivos para restringir y orientar nuestra conducta, cuando los respalda la fuerza de las instituciones sociales.” (9)

El Mercado Central es un espacio extraordinario para las nuevas estrategias de consumos locales de producciones propias. Frutihortícolas orgánicas, libres de agrotóxicos, producidos en cinturones verdes periurbanos rescatados de la soja y los transgénicos. Y de lácteos controlados con pasteurizaciones en escala pequeña o mediana. Recuperar los tambos de proximidad. Las tecnologías ya existen. Estos son los anuncios de llegadas tecnológicas que deben estar en las políticas públicas de los tiempos que asoman. Son las tecnologías apropiadas, las propuestas por Schumacher en su “economía de la permanencia”. (10) Pescaderías y carnicerías de producciones locales. Hay que recuperar la agricultura de consumo alimentario urbano. Con hortalizas y frutas producidas con técnicas de “manejo integral de plagas”. Incorporar la ciudad al Movimiento Mundial por Alimentos Libres de Agrotóxicos. Alimentos seguros, con bajo impacto de traslados por demandas de combustibles.

“En un intento de luchar contra el transporte de larga distancia de alimentos, las comunidades de algunos países industriales están buscando maneras creativas de refortalecer las conexiones con los granjeros locales. Para esto refuerzan la noción de los pobladores de las ciudades de que están unidos al medio ambiente que habitan. Hay un nacimiento de los mercados de granja -comunes en el Tercer Mundo- en los países industrializados. Los mercados de granjeros acortan la distancia del campo a la mesa, y así, ahorran energía y reducen las necesidades de envases. También reducen los desperdicios de alimentos en una quinta parte, porque la gente no tiene problemas en comprar productos de forma o tamaño irregular a los granjeros, productos que rechazaría en los estantes estériles de un supermercado” (11)

Producir en el Sur, para consumos del Norte. Los cargueros “SuperPanamax” recorriendo miles de kilómetros con primeras marcas, es el proyecto de la OMC y las corporaciones. El cultivo de las necesidades es una empresa mundial de proporciones gigantescas. “Es nuestro trabajo hacer que la población sea infeliz con lo que tiene”, decía un director del departamento de publicidad de la Allies Store Corporation, hace cuarenta años. Es así como los traficantes de mensajes ofrecen ayuda a quienes nacen con las pestañas cortas y finas.” (12)

Pero los derroches y superfluos, son derechos adquiridos por el 15% de la población mundial que se engullen el 80% de los recursos, y producen otro tanto de residuos e inmundicias intratables. Esos son los presentes proyectados al futuro que se pretenden consolidar. Para eso nos precisan inadvertidos, entusiasmados en jugar a “ser lo que no somos”.

¿Se contextualizan estos escenarios en las decisiones que se toman en la ciudad? ¿Hay algo de estos contextos en los informes de aprobaciones y excepcionalidades de la Comisión de Código Urbano? De ésto, ¿no se habla? ¿No corresponde considerar qué está ocurriendo en el mundo mientras se define la ciudad? Y el mundo corporativo, el que nos observa por el agua que tenemos, por nuestras tierras y clima, por la sociedad que somos; el mundo que toma decisiones, el que elige las cuencas de sus producciones globales y sus rutas de traslados, y las áreas de producción de los forrajes de sus ganados, y de sus materias primas celulósicas, y mineras, ese mundo, ¿acciona entre nosotros?

¿Alguien consideró el valor del hipódromo en la limpieza y barrido de gases fotoxidantes sobre la calle Almafuerte? ¿Qué epidemiología urbana hace el seguimiento de la calidad del aire en la zona?

¿Qué estudio de “impacto en cuenca”, por colección de pluviales hizo el proyecto inmobiliario y shopping anunciado en esas 20 hectáreas, en pleno corazón de la ciudad? Quitarle terrenos permeables a una gran cuenca de colección pluvial, ¿qué provoca en las calles colectoras y en el sumidero final de la misma, es decir en los márgenes y laderas de los arroyos “Colorado”, “Culantrillo”, o en el bajo de Almirante Brown, casi Díaz Vélez? ¿Serán los futuros derrumbes urbanos, como el alud de barro y piedras en la calle Estrada, de la madrugada del viernes 6 de febrero?

Toda artificialidad urbana es un reduccionismo biológico y cultural. Es un empobrecimiento del sistema. Una ciudad con nuevos supermercados o hipermercados, que disvalora ferias de intercambios y comercios de producciones locales, es una ciudad que desciende escalones hacia pobrezas mayores. No se trata de bolsillos. Es una pérdida de espacios y entornos con capacidades productivas que agregan o preservan culturas y saberes. Las quintas de periferia urbana, la agricultura, la horticultura y fruticultura urbana son bienes a conseguir, a revitalizar, no a superar o eliminar. No seremos más felices con las llegadas de frutas exóticas o productos de “marcas-vanguardia”. No son las bananas ecuatorianas o las paltas peruanas de las góndolas del consumo selecto lo que asegurará alimentos continuados y seguros.

Son las naranjas de nuestros suelos entrerrianos. Son las paltas de nuestra propia ciudad, -aún no relevadas por ninguna dependencia municipal, y hasta despreciadas a veces por sus frutos en caídas inoportunas, como el sacrificado paltero de Tribunales- las que esperan ser advertidas y recreadas en ferias barriales, con fiestas culturales que comuniquen las preparaciones posibles. Son los montes a recuperar en periferias. Son miles de pequeños productores de una nueva política de producción local en terrenos de una nueva política de suelos para los comienzos de horticulturas-fruticulturas biológicas y limpias.

La salud de los ecosistemas define la salud de sus poblaciones.

“El origen de la enfermedad está en la intersección de la biología con la sociedad.” (13)

La dinámica biológica de un ecosistema dice de la habitabilidad de un territorio.

La mayoría de las enfermedades están provocadas por el daño ambiental.

“Por primera vez en la historia de la humanidad, nuestros hijos tendrán condiciones socioambientales y de salud, peores que la de sus padres.”(14)

Por primera vez en la historia, el mundo que reciben nuestros hijos está escandalosamente mas vulnerable e impredecible que el que recibimos sus padres.

Nunca habían muerto y enfermado tanta gente joven de cáncer.

Nunca habían muerto y enfermado tantos niños con leucemias y linfomas.

Están dañados los sistemas que nos sostienen. Están golpeados en su vitalidad nuestros campos y ciudades.

Elevando la voz pues no la escuchan, la Madre Tierra retoma la palabra.

Llueve en las altas cuencas y se inundan los valles aluviales y las islas.

En su expresar y en nuestro comprender, andan los remansos desordenados, reordenando generosos y sabios.

Que nuestros hijos no carguen con la desgraciada voz de la condena.

El río hablando, hace decir a la Tierra. Nosotros escuchando, somos la Tierra que se advierte.

“…ojalá que pronto esto suceda… así podrá descansar la pena… hasta la próxima vez… Seguro que otra vez estaremos volando…inventando una esperanza….para volver a vivir…” Litto Nebbia. www.ecoportal.net

Sergio Daniel Verzeñassi – Argentina- Integrante del Foro Ecologista de Paraná – Red Nacional de Acción Ecologista

Notas:

(1) La Dra. Rauni Kilde habla sobre la conspiración…www.youtube.com

(2) es.wikipendia.org/wiki/Jane_Burgermeister

(3) El Diario -11/08/2009- pág.5 – Primera sección

(4) La Nación 1º/10/09 – Economía & Negocios

(5) Paco Puche – Prólogo al libro de Federico Aguilera “La nueva economía del agua”

(6) Pierre Bordieu citado por Jean Ziegler – “Los nuevos amos del mundo”

(7) La Nación -16/05/1997- “Clinton pedirá perdón a “cobayos humanos”

(8) Entrevista al empresario del shopping anunciado – El Diario 29/10/2009

(9) Alan Durning -Worldwatch Institute- “Cuando diremos basta”

(10) E.F.Schumacher – “Lo pequeño es hermoso”

(11) Alan Durning – “Cuando diremos basta”

(12) Alan Durning – “Cuando diremos basta”

(13) Giovanni Berlinguer – Globalización y salud global

(14) Trailer del documental "Nuestros hijos nos acusarán"

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