Transgénicos

El Gatopardismo Empresario y la Soja Sustentable

La mesa redonda de la soja sustentable se convertirá en un club privado en que las corporaciones, con la anuencia de los ambientalistas, podrán utilizar un sello de "sustentabilidad" con que verdear su industria. El objetivo es, que para el 2007, Sudamérica pueda proveer el mercado mundial con soja certificada como sustentable.

Por Grupo Reflexión Rural

La mesa redonda de la soja sustentable se convertirá en un club privado en que las corporaciones, con la anuencia de los ambientalistas, podrán utilizar un sello de "sustentabilidad" con que verdear su industria. El objetivo es, que para el 2007, Sudamérica pueda proveer el mercado mundial con soja certificada como sustentable.

Índice

1. Mesa Redonda de Empresarios de "Soja Sustentable"…………………………………..2

– En su afán de conservar los valiosos ecosistemas, la WWF considera a los actores de mercado, los inversores financieros, los consumidores y las ONGs afines, como grupos clave a sensibilizar
– "Manejando El Boom De La Soja: Dos escenarios sobre la expansión de la producción de soja en Sudamérica"
– El primer encuentro de la Mesa Redonda Empresarial de la Soja Sustentable

2. Actores de la Mesa Redonda Empresarial de la "Soja Sustentable"……………….3

– Grupo André Maggi
– Fernando Frydman – Coordinador de la Mesa Redonda de la Soja Sustentable
– Rol de la WWF
– Cuando los propios moderadores dudan del rol que se asignan?
– La realidad que no se quiere ver
– Violencia y despoblamiento del mundo rural

3. Gatoverdismo: Estrategias verdes de las transnacionales………………………….4
4. Gatoverdismo nacional: La cosecha de los 100 millones……………………………5
5. Europa nuevamente a la conquista de América, ahora con la colaboración local…………………………………………………………………………………..6

– Nuestro país fue el granero del mundo y gracias a la Soja hemos devenido en Republiqueta forrajera
– Nos proponemos la construcción de pensamiento de Estado en Soberanía y justicia social

6. Análisis de Robin Maynard……………… …………………………………………………..9
7. Forraje animal: Un tema principal en la PAC-Política Agrícola Comunitaria……………………………………………………………………………………..10

– 1962- Inicio de la PAC, la Política Agrícola Comunitaria
– Concientización de la UE de su error político respecto a la agricultura
– 1992- La UE reforma la PAC pero incrementa su dependencia de las proteínas vegetales
– Nov 1992- Acuerdo UE/EEUU sobre los GATT
– Escándalos originados por la práctica intensiva
– Trangénicos
– Resultados de los excedentes en la UE
– Dumping con la exportación de los excedentes de la UE arruina la agricultura en los países en desarrollo
– Crisis del modelo de producción agrícola en Europa
– 2003- La UE mantiene su política
– Relocalizar la producción ganadera fuera de la UE?

8. Epilogo…………………………………………………………………………………………..12
9. Referencias…………………………………………………………………………………….13

1. Mesa Redonda de Empresarios de "Soja Sustentable"


La institución World Wild Life Foundation (WWF), Fundación Vida Silvestre en Argentina, lleva varios años concentrando su atención en los problemas ambientales que conlleva la producción de aceite de palma y de soja a nivel mundial. Los objetivos de la WWF son disminuir la deforestación y la desaparición de los bosques de alto valor, así como asegurar la protección de las especies claves en esas importantes Ecoregiones.

En Marzo del 2005, la WWF organizará una mesa redonda de empresarios con el fin de promover "’el cultivo sustentable de soja"’. Su política de acción se basa en establecer negociaciones con los actores importantes en las cadenas de producción.

En su afán de conservar los valiosos ecosistemas, la WWF considera a los actores de mercado, los inversores financieros, los consumidores y las ONGs afines como grupos clave a sensibilizar.

Específicamente su trabajo se basa en establecer negociaciones donde converjan los productores, el mercado internacional, ONGS, los bancos, vendedores al por menor (supermercados), los molinos de harinas y aceites, exportadores. Sus pasos de acción son: desarrollar criterios de producción sustentable, implementar estos en proyectos pilotos y afianzar su trabajo de comunicación y promoción de estos desarrollos tanto entre grupos financieros como al público.

Curiosamente, la propuesta de la WWF no cuestiona el actual modelo industrial de agricultura implementado en Sudamérica: un modelo basado en producción destinada a la exportación, una agricultura diseñada para las necesidades de los mercados internacionales, para pagar la deuda externa e incrementar el PIB en vez de abastecer a la población local y reforzar la soberanía alimentaria. De esta manera la WWF cumple el rol de predicador del capitalismo verde: no interrumpir el flujo de intereses financieros, apoyando el crecimiento de la producción agrícola de tipo industrial como táctica, convenciendo a las transnacionales hacia un sutil giro hacia prácticas que produzcan menores impactos negativos y de esta forma ayudándoles a legitimar sus operaciones.

La mesa redonda de la soja sustentable se convertirá en un club privado en que las corporaciones, con la anuencia de los ambientalistas, podrán utilizar un sello de "sustentabilidad" con que verdear su industria. El objetivo es, que para el 2007, Sudamérica pueda proveer el mercado mundial con soja certificada como sustentable.

"Manejando El Boom De La Soja: Dos escenarios sobre la expansión de la producción de soja en Sudamérica"

Este informe publicado por la WWF en Junio del 2004 indica que la expansión del cultivo de grano de soja amenaza con destruir cerca de 22 millones de hectáreas de bosques y sabanas en Sudamérica para el 2020. El informe advierte que la demanda de soja aumentará un 60% en los próximos 20 años, lo cual provocará la pérdida de aproximadamente 16 millones de has de sabanas y 6 millones de has de bosques tropicales en la región. La exportación de soja desde Sudamérica es estimulada por la alta demanda de la Unión Europea y China, donde la soja se utiliza como forraje para cerdos, gallinas y ganado.
El autor, M. Dros, propone un "escenario de mejores políticas" estimando que la deforestación debido a la expansión agrícola podría ser ampliamente reducida, hasta aproximadamente 3.7 millones de ha- si los productores de soja implementaran una mejor utilización de los recursos forrajeros y del suelo, por ejemplo asociando la ganadería al cultivo de soja.

El primer encuentro de la Mesa Redonda Empresarial de la Soja Sustentable se realizará en Foz de Iguazú durante los días 17/18 de marzo 2005.


Es muy interesante analizar la composición del comité organizador para el encuentro de Iguazú que se nos propone: se trata de la cadena de Supermercado suiza COOP, la agencia de desarrollo holandesa Cordaid representando a la coalición holandesa de ONGs sobre la soja, la federación de pequeños agricultores familiares del Sur de Brasil Fetraf-Sul/CUT-Central Unica de Trabajadores- y la corporación brasileña A. Maggi, productora y exportadora de soja, la transnacional holandesa Unilever y la consabida WWF. La presidente del encuentro será Yolanda Kakadbase, presidente de la UICN – Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Tal es el potencial de capital de esta iniciativa que Syngenta pidió también participar en el comité organizador. Como era de esperar, las corporaciones le dieron señal verde, pero las ONGs se opusieron. Según la WWF, esta iniciativa sería democrática y "representa todos los intereses del sector porque las corporaciones y la sociedad civil están equitativamente representadas" y las decisiones se toman por consenso.

2. Actores de la Mesa Redonda Empresarial de la "Soja Sustentable"

Grupo André Maggi

El Grupo André Maggi es uno de los seis miembros del comité organizador de la Mesa Redonda de Soja Sustentable. AMaggi es productor, procesador, dueño de molinos industriales y exportador de soja. La empresa pertenece a Blairo Maggi, el magnate de soja más grande del mundo y actual gobernador del Estado de Mato Grosso en Brasil. En los últimos dos años el grupo cultivó 190.000 has, con un crecimiento de 61%.
En Septiembre de 2004 la Corporación Internacional de Financiamiento (IFC), que es parte del Banco Mundial, aprobó un préstamo de 30 millones de dólares al Grupo AMaggi. Este préstamo permite financiar a 900 productores de soja en Mato Grosso y Rondônia y aumentar tanto su propia capacidad de producción como la capacidad de vender, almacenar, transportar y comerciar soja de otros productores. Además, el programa de inversión incluye la construcción de nuevos silos en Mato Grosso.
Blairo Maggi está usando fondos públicos sólo para beneficiar su propia corporación y expandir sus operaciones, que amenazan destruir la biodiversidad y los ecosistemas de la Amazonia. El IFC dio el préstamo ignorando las críticas de la sociedad civil, cuyas organizaciones argumentaban que el IFC actuó sin siquiera realizar evaluación previa medioambiental en referencia a los riesgos del proyecto además de incumplir los plazos de consultoría pública que corresponden a este tipo de proyectos. Este ejemplo refuerza la evidencia de que tanto las instituciones financieras como las corporaciones que participan en la Mesa Redonda de la Soja Sustentable son indiferentes a los graves daños al medio ambiente y a las comunidades locales que causa el modelo de agricultura industrial y de monocultivos. Además Maggi ya ha anunciado públicamente que en la cosecha de 2005 plantará soja RR en Mato Grosso si es lo que más beneficios económicos le reporta.

Fernando Frydman – Coordinador de la Mesa Redonda de la Soja Sustentable
Para tener una imagen más clara de a qué grupos está dirigido la iniciativa hay que ver quiénes, en Sudamérica, están trabajando con la WWF internacional. El encuentro de Foz de Iguazú está coordinado por Fernando Frydman. El es el encargado tanto de coordinar la logística como de invitar a los grupos adecuados. Los antecedentes de Frydman son bastante reveladores, como para tener una idea de su orientación; él es fundador del Centro de Management Social de Buenos Aires y miembro del directorio y vicepresidente de la Fundación Compromiso. Esta fundación recibió donaciones en el 2002 de Monsanto, Unilever, Citybank, Bank of Boston, grupo Clarín, Revista Tercer Sector, YPF, entre otros. Frydman se ha especializado en universidades de EEUU y ha escrito varios libros respecto a "Procuración de Fondos" y "Cultivar el Compromiso", y un manual de Desarrollo de Fondos para Organizaciones Sociales. Según Frydman "quiere ver las semillas de una industria de soja sustentable en un futuro cercano" y esto sóo se puede conseguir a través de una discusión y de acuerdos constructivos.

Rol de la WWF

La visión de la WWF es que la mesa redonda es el foro donde la sociedad civil puede presentar sus denuncias y demandas a la industria de los agronegocios. Según ellos, para conseguir éxito en estas negociaciones hay que hacer el juego de policía bueno y policía malo, se requiere que las ONGs asuman diferentes roles, presionen con diferentes grados de intensidad e información, que unas sean más duras para que la WWF pueda lograr a su vez flexibilizar y sensibilizar a las transnacionales de los agronegocios. De esta forma la WWF se perfila a si misma como único actor capaz de cambiar la situación actual, descalificando tanto a las luchas y resistencias de los movimientos locales como al rol regulatorio de las instituciones estatales. Así también justifica la cooptación de los argumentos en contra de este modelo, y el aprovechamiento de las denuncias de los grupos locales para lograr una mejor posición en la mesa de negociaciones con las corporaciones.

Cuando los propios moderadores dudan del rol que se asignan

Aun sin siquiera haber comenzado la Mesa redonda, la WWF asume en privado que es inviable convencer a los agroexportadores como Bunge, ADM y Cargill. Según la WWF, estas compañías son muy grandes y demasiado fuertes como para moderarlas e imponen inevitablemente sus propios intereses. Además, está el problema del seguimiento desde su origen de los productos que comercializan. Estas compañías actúan en los grandes puertos, más bien son dueñas de los puertos, y suministran directamente a la industria en general. El suministro de sus productos abarca toda la cadena alimentaria pero es invisible para el público. Entonces, ¿con qué capacidad podrán ser convencidas de cambiar sus dinámicas de acumulación y concentración de ganancias que subyace para el control absoluto de la cadena de producción?

3. Gatoverdismo: Estrategias verdes de las transnacionales

Los recursos y sofismas mediante los cuales las transnacionales crean falsas imágenes públicas ecológicas y humanas de sí mismas que legitiman sus operaciones, son estrategias publicitarias calificadas como GATOVERDISMO. Este trasfondo se distingue claramente en los objetivos de la ”Soja Sustentable”. Cuando ellos nombran entre sus objetivos la promoción de sus "’desarrollos entre grupos financieros y públicos”, en realidad están hablando de promoción publicitaria. Tratan de convencer a los consumidores que sus productos son seguros, que son sanos y que no han violado derechos ambientales y/o humanos, y a la vez reasegurar a las instituciones financieras internacionales que su industria no es vulnerable a criticas que impliquen riesgos de inversión.

Hay muchos puntos que delatan el gatoverdismo de la iniciativa de la WWF; por ejemplo, los acuerdos asumidos serán meramente voluntarios, esto quiere decir que sólo se firmarán muestras de interés y voluntad por parte de las transnacionales y no habrá ninguna posible medida de sanción para cuando estas corporaciones no cumplan sus supuestos compromisos.

La realidad que no se quiere ver

Tan intensa es la voluntad de la WWF de sentar en la mesa de diálogo a las corporaciones que muchas cuestiones cruciales respecto al modelo de la soja están siendo ignoradas o menoscabadas. Nos referimos a hechos de tanta importancia como que:

– Casi el 100% de la soja en Argentina es genéticamente modificada. Se cultiva la variedad de soja RR, resistente al herbicida Roundup Ready (glifosato), el herbicida producido por la transnacional Monsanto.
– Los cultivos de Brasil han sido invadidos por la soja transgénica contrabandeada desde la Argentina, con la anuencia de las autoridades de un lado y otro. Con la reciente liberalización de comercialización de soja GM (genéticamente modificada en Brasil), la soja RR Roundup ready será masivamente utilizada por los productores de soja.
– Las poblaciones rurales están siendo contaminadas por la intensa fumigación de glifosato, endosulfán, paraquat y atrazina (herbicidas) así como por fungicidas aplicados en los cultivos de variedad resistentes a pesticidas.
– Los problemas medioambientales en aumento debido a la implementación de una agricultura de monocultivos: Desde la introducción de la siembra directa: han aparecido nuevas plagas, como la roya de la soja (Phakopsora pachyrhizi) que ha aparecido recientemente en Argentina, Brasil y Paraguay. Los monocultivos de la soja tienen cada vez más problemas respecto de las plagas tales como: la chinche verde (Nezara viridula), el picudo de la soja (Sternechus pinguis).
– La implementación de esta agricultura industrial ha provocado la pérdida de diversidad agrícola y el hundimiento de las economías locales.
– La implementación del modelo tecnológico industrial en la agricultura ha resultado en una altísima concentración de tierras en manos de productores privados y corporaciones anónimas, con la consecuente expulsión de pequeños y medianos productores y trabajadores rurales.
Violencia y despoblamiento del mundo rural
Según movimientos de organizaciones campesinas y ecologistas en Sudamérica, la propuesta de la WWF ignora la gravedad de la situación rural en Sudamérica. Comunidades campesinas e indígenas están sufriendo ataques y represiones violentas debido al poder económico de la industria de la soja. Ejemplos de esta grave situación son:

Paraguay: Campesinos entran a destruir campos de soja GM, debido a que sus propios cultivos están siendo destruidos debido a las fumigaciones de.glifosato. La policía dispara sobre los campesinos al proteger los campos de soja.

Argentina: Comunidades campesinas son atacadas y desalojadas por cuerpos privados de seguridad. Miembros de las organizaciones son arrestados y acusados de falsos cargos al intentar resistir los desalojos.

Despoblamiento rural: El empleo del paquete biotecnológico con siembra directa necesita mucho menos mano de obra y resulta en un incremento drástico de desempleo y destrucción de mercados locales, lo cual conlleva migración hacia las ciudades y desertización agraria.

Apartheid alimentario y Salud: En Argentina se ha establecido un apartheid alimentario, mientras los sectores favorecidos aún acceden a una dieta diversa y nutritiva. Cada vez son más comunes los problemas de salud relacionados con la distribución masiva de soja GM entre la población marginada que ingieren en casi una monodieta estos granos transgénicos de soja con altos residuos de agrotóxicos,(ya que viene del campo al plato sin ningún control), con antinutrientes y estrógenos propios de esta semlla. Esta ingesta masiva de soja promueve promueve la desnutrición y provoca graves irregularidades hormonales.

Los altos niveles de deforestación en las Yungas debido al expansión de monocultivos de soja han provocado un incremento en los casos de leishmaniasis, una infección parasitaria transmitida por una variedad de mosquito que la deforestación ha llevado más cerca de las poblaciones.
La propuesta de la WWF se concentra únicamente en el tema de cómo detener la deforestación y preservar la biodiversidad de los ecosistemas amenazados. Para ello, la aplicación de ciertas medidas transformaría a la producción de soja en una explotación sustentable. Pero la situación real es mucho más complicada que lo que afirma la WWF

4. Gatoverdismo nacional: La cosecha de los 100 millones "Transformar las amenazas en soluciones"

Solo en Argentina, se puede dar el caso de que el presidente de una institución de conservación ambiental como la Fundación Vida Silvestre FVSA, el representante local de la WWF cumpla simultáneamente el cargo de presidente de la Asociación Argentina de Ágronegocios (AIMA) y presidente de Pioneer®, parte de la transnacional DuPont son unas de las mayores productoras a nivel mundial de semillas transgénicas.

Estamos hablando de Hector Laurence, y obviamente hacer converger sus intereses no le es difícil si es que observamos su liderazgo en los paneles de "La Cosecha De 100 Millones: transformar las amenazas en soluciones" una nueva propuesta con futuro marcada de sustentabilidad, es decir, el gatoverdismo nacional del agronegocio. Según la FVSA " la iniciativa de la Mesa Redonda de la "Soja Sustentable" representa una oportunidad histórica para que los diversos actores de este mercado se sumen en forma proactiva a un ámbito de formulación y concertación de políticas sustentables, antes que la discusión global sobre la agricultura y el desarrollo sostenible sea capturada por un discurso más bien combativo y confrontacional, tal como ha sucedido en otros campos de la actividad productiva, como el industrial o el energético.

Un aspecto terrorífico de este nuevo avance de los agronegocios es medir el alcance de cooptación del nuevo discurso de sustentabilidad analizando las instituciones académicas y ambientalistas que amparan esta iniciativa. Esencialmente, su participación legitima la expansión de la agricultura industrial de transgénicos y confunde a la sociedad civil sobre los riesgos e impactos relacionados con estas operaciones.

Según las actas del último panel mantenido el 27 de abril de este año el comité ejecutivo del "Panel De La Cosecha De Los 100 M" consiste únicamente en miembros de la FVSA y la AIMA, es decir empleados del Sr. Hector Laurence. El Comité Asesor de la sección ambiental esta compuesto por Fundapaz, Greenpeace, FARN y Fundación Pro-Yungas. El sector productivo esta compuesto por AAPRESID, AACREA, Bolsa de Cereales de Bsas. y Producir Conservando. El sector de ciencia esta representado por la UBA, el INTA y CONICET y el sector gubernamental esta conformado por la SAGPyA y la SADyS

En esta iniciativa de nuevo se vuelve exponer objetivos difusos en términos de mitigación de impacto ambiental y social. Cabe destacar que todos los puntos son complacientes con los intereses de la agricultura industrial:
1. Definición del alcance geográfico y las características de los proyectos piloto para las zonas criticas de las Yungas, la Selva Paranaense y la Pampa.
2. Actualización de las normas ambientales para la agricultura sustentable.
3. Establecer la sustentabilidad de la agricultura midiéndola en base a su dimensión económica, ambiental, social y tecnológica (siembra directa).
4. Identificar la localización geográfica de los 5 a 12 millones de has agrícolas proyectadas para el "Plan 100 M De Granos y Oleaginosas".
5. Explorar el papel de los agrosistemas en el secuestro de carbono en agricultura convencional, siembra directa, bosques naturales y bosques implantados en la Argentina.
Fuente de información: Actas del Panel del 27 de Abril de 2004.
5. Europa nuevamente a la conquista de América, ahora con la colaboración local
Posicionamiento del GRR frente a la propuesta de implementar un modelo de Soja Sustentable que han realizado desde la Argentina y Europa un conglomerado de diversas ONGs y empresas cerealeras y de Biotecnología. Publicado el 11-10-2004.

Los monocultivos de soja transgénica conducen inexorablemente a mayores despoblamientos del campo, creciente deforestación y desertificación de los suelos, y por consiguiente mayor hambre en las poblaciones. Las empresas e importantes funcionarios del Gobierno, organismos tales como la Secretaría de Agricultura, el INTA, el SENASA y el CONICET, se encuentran comprometidos en el esfuerzo conjunto de elaborar un gran proyecto nacional de Biotecnología, que implicará mayor dependencia al modelo impuesto y máxima dependencia a los insumos de las empresas transnacionales.


Es este momento histórico de particular trascendencia, cuando las empresas se proponen públicamente pasar la producción de setenta a cien millones de granos para exportar, para lo cual requerirán quizá añadir diez o más millones de hectáreas a las actuales quince millones de hectáreas de transgénicos. Y para conseguirlo y a la vez evitar una catástrofe ecológica o un estallido social, las empresas y los gobiernos requieren de las ONG para que los ayuden. Esa etapa que ya ha comenzado en la Argentina por mandato de la WWF, con una primera convocatoria de la Fundación Vida Silvestre y con la presencia de FARN, de Greenpeace, de la Facultad de Agronomía de la UBA y diversas empresas, le han denominado "Soja Sustentable".

En esta coalición que se organiza detrás del nuevo proyecto colonial de la Soja cada uno aporta desde sus propios intereses pero todos parecieran comulgar con los OGMs y con el rol asignado a la Argentina en el marco globalizador. Ciertas organizaciones ambientalistas buscarán preservar las zonas intangibles de parques nacionales y negociar el resto del bosque nativo haciendo de guias y expertos que impidan el desplome de los ecosistemas. Los funcionarios de las instituciones científicas y técnicas van detrás del proyecto ingenuo de una Biotecnología nacional como si no estuviera patentado hasta el último procedimiento de laboratorio y poniendo de esa manera los restos del Estado al servicio del interés transnacional.

Los productores agrarios buscan obtener su propia tajada disputando la renta de la tierra y porfiando en no pagar los royalties de las semillas, mientras aprovechan la oportunidad para tratar de multiplicar la propia tropa mediante reclamos de "reforma agraria" respetuosa del modelo de la soja. Muchos dirigentes sindicales urbanos, absolutamente ciegos al modelo de monocultivos transgénicos, continúan mientras tanto batiendo el parche de la mejor distribución de las ganancias y de la necesidad de un shock distributivo que posibilite un despegue del consumo, a la vez que denuncian las "desprolijidades" y corrupción tales como las subfacturaciones en la exportación de granos, insinuando que con mayores controles aduaneros e impositivos del Estado, se recaudaría lo suficiente para resolver muchos de los problemas sociales más acuciantes…
El Rotary y CARITAS continúan en tanto con sus planes de instalación de vacas mecánicas en los Hospitales y zonas de indigencia, a la vez que incorporando alimentos en base a soja en los comedores para niños y para indigentes. De ese modo legitiman entre los más pobres el modelo de los monocultivos genéticamente modificados, a la vez que establecen un doble estándar alimentario para la población, estándar en el cual a los pobres les tocan los forrajes transgénicos. Todos y cada uno de estos protagonistas aportan a la continuación del modelo y a su profundización.

Todos son responsables por acción o por omisión, y han aceptado la complicidad con las transnacionales que dominan nuestro mercado exportador y que nos han convertido en una Republiqueta forrajera… Necesitamos recuperar nuestra dignidad nacional y denunciar el modelo de la Soja y el rol de país productor de comodities y experimento biotecnológico que se nos ha impuesto. Necesitamos reconstruir Estado para volver a hacernos cargo del contralor del Comercio Exterior y reorganizar la Junta Nacional de Granos que nos permita poner precios sostén a los alimentos destinados a la mesa de los argentinos y que como la lenteja, el arroz o los lácteos ya no se producen o se encuentran en absoluta crisis de producción.

Necesitamos volver a producir semillas, recuperando nuestros patrimonios genéticos extraviados y creando las bases para un modelo agrario diferente en el cual la Soberanía Alimentaria y el Desarrollo Local sean las metas nacionales que nos propongamos.

Rechazamos en forma terminante el documento de la WWF en que en el mes de septiembre y desde la localidad de Gland, Suiza, con el título de "El boom de la soja: bendición o maldición para los bosques y sabanas de América del Sur", se nos propone un modelo de Soja Sustentable.

Lo rechazamos porque pone en evidencia actitudes de resignación y de aceptación del modelo globalizado de las sojas, modelo manejado en todas las fases de la producción y comercialización por las transnacionales agroquímicas, desde la producción y venta de semillas, la distribución de pesticidas; las máquinas para siembra, cosecha y fumigación, hasta el dominio de los puertos de exportación. Estas producciones de soja forrajera significan en Europa pérdida de la calidad alimentaria, producción industrial de carnes con forrajes genéticamente modificados y mayor deterioro de la vida en el campo, pero en los países de América del Sur el modelo de comoditización se manifiesta brutalmente como una enorme amenaza de desertización de los suelos, desplome de los ecosistemas agrarios y hambre para nuestros pueblos.

Lo rechazamos porque ignora los efectos sociales de la soja, cultivo que nunca formó parte de la alimentación de los argentinos y cuyos actuales monocultivos son causa de innumerables pérdidas de puestos de trabajo y de un gigantesco desplazamiento de población rural hacia los suburbios de pobreza en las grandes urbes. Porque el informe ignora que la ganadería, fue desplazada por la soja a zonas marginales y bajos inundables o lo que es peor, a los corrales de engorde donde el aporte proteico viene principalmente de la torta de soja con adiciones de antibióticos y hormonas. Porque ignora que Argentina fue uno del países que mayor producción orgánica certificada tenía y que la agricultura de comodities basada en agrotóxicos y en OGM le cambió el perfil en el mercado internacional. Que el maíz orgánico no se puede producir más debido a la contaminación. Y que la miel argentina ha sido desplazada del mercado debido a sus residuos químicos.

Nuestro país fue el granero del mundo y gracias a la Soja hemos devenido en Republiqueta forrajera

Porque imaginar que se puede atenuar el riesgo de desertización con la propuesta de rotación con ganado es ingenua e inviable. Sobre millones de hectáreas de monocultivos los empresarios sojeros han hecho desaparecer las alambradas, los bebederos y los molinos de los que bebía la hacienda. El modelo sojero de monocultivos tiene un solo motor y es la disminución de costos y la creciente ganancia a expensas de los recursos naturales.

Ese modelo que ha instalado una agricultura sin agricultores, con concentración de tierras y despoblamiento masivo de las poblaciones rurales, no tiene retorno posible por los medios que se proponen en el documento. En realidad la intención de los miembros de la WWF no es cambiar el modelo tecnológico aplicado en la producción de alimentos y de concentración, sino facilitar con su complicidad su consumación al máximo del territorio agrícola laborable, sin provocar los estallidos sociales que se esperan y temen.

Pero además el documento de la WWF descubre sus cínicas especulaciones cuando dice "se espera que la demanda de exportación de soja, utilizada mayormente en alimentos animales, sea más que el doble dentro de 20 años". Aceptando un argumento propuesto desde una realidad dibujada por las transnacionales, la WWF intenta condenar a todo el sur de nuestro continente, a rol de meros productores de forrajes, y sin alternativas de intentar defender nuestra Seguridad y Soberanía Alimentaria. Las necesidades del norte son las que se tienen en cuenta por la WWF y no existe una mirada hacia las causas por la ceciente pobreza y el hambre de la Argentina. El razonamiento es el de multiplicar la capacidad de producción de forrajes de nuestros países pero logrando preservar al menos una parte de los bosques y de los ecosistemas naturales. La pretensión de hacer sustentable la creciente producción sojera, es, cuanto menos, ingenua.

Dice el documento de la WWF: "El estudio muestra que es posible alcanzar una mayor producción de soja sin destruir la naturaleza, señala Matthias Diemer, Director de la Iniciativa para la Conversión Forestal de WWF. El fomento de un uso de la tierra más intenso y eficiente a lo largo de las carreteras existentes y cerca de los centros poblacionales importantes reducirá la necesidad de destruir los hábitats vírgenes. Sin embargo, el estudio también señala que para que dicho escenario pueda darse y pueda llegar a funcionar, los productores de soja, los inversionistas, los compradores y los entes reguladores tendrán que apoyar, adoptar y promover prácticas más sustentables, e incentivar a los gobiernos locales para que hagan cumplir efectivamente las leyes y las regulaciones ambientales y del uso de la tierra". No parecieran en verdad, los redactores del informe de la WWF haber verificado en el terreno las situaciones que respecto de la Soja se viven actualmente en la Argentina. Uno de los fenómenos de la extensión de los monocultivos es que han barrido con los cinturones verdes de las grandes y pequeñas ciudades, cinturones constituidos por tambos, criaderos de pollos, chacras y quintas de verduras, y que además de proveer a la alimentación local oficiaban como zonas de atenuación de los impactos propios de la gran agricultura. Ahora la soja llega en general a la primera calle del pueblo, de manera que las fumigaciones con Glifosato, 2.4D, Paraquat y endosulfán impactan directamente sobre las poblaciones con el resultado de innumerables casos de cánceres y malformaciones, abortos, etc. En muchos pequeños pueblos rodeados por el desierto verde de la soja, los aviones fumigadores ni siquiera dejan de hacer su trabajo sobre la zona urbana sometiendo a los pobladores a impactos directos de terribles consecuencias.

Nos proponemos la construcción de pensamiento de Estado en Soberanía y justicia social

La única forma que tienen nuestros países de salir de la situación creada por la Soja, que no sea por la discusión violenta de la tenencia de la tierra luego de un estallido social por hambre e indigencia, sería por la decisión ciudadana de reconstruir el Estado destruido en la etapa del neoliberalismo, y con ese reconstruido Estado regular el comercio exterior hoy en manos de las empresas transnacionales, fijar precios sostén para los alimentos que corresponden al patrimonio alimentario de las poblaciones, promover la producción de semillas e impulsar planes de repoblamiento masivo de los territorios hoy vacíos, acompañándolos con desarrollos locales integrados.

Las propuestas de Soja Sustentable de la WWF que rechazamos, expresan el vergonzoso intento de colaboración de grupos ambientalistas y de ONG del primer mundo tanto como de sus filiales y representantes locales, con las grandes empresas transnacionales. Pero, si esas empresas necesitan esos colaboradores es porque saben perfectamente que su futuro se hace cada vez más incierto y que los pueblos están tomando creciente conciencia de las amenazas que para sus vidas significan el patentamiento y la apropiación de las semillas y de los alimentos a los que están acostumbrados desde siempre.

La WWF y otras grandes ONG, tanto en Europa como en la América Latina, pretenden mantener el modelo pero fijándole reglas tanto para morigerar sus impactos como para paliar sus inevitables consecuencias. Nosotros en cambio, hemos declarado como GRR la guerra a un modelo que se expresa en los monocultivos, en la expulsión de familias campesinas, en la deforestación y el desmonte masivo, y en sistemas agrarios de insumo dependencia absolutamente insustentables que nos transforman en grandes factorías donde las poblaciones devienen en materia sobrante y descartable.

Somos un experimento masivo de paquetes biotecnológicos, un país laboratorio de las transnacionales de la Biotecnología, una Argentina Colonial. Pretendemos recuperar nuestra Soberanía Alimentaria y reconstruir un Proyecto Nacional.

Los triunfos exportadores de la Argentina actual son a la vez su más rotundo fracaso, porque niegan su tradición de país productor de alimentos sanos y porque con ellos el país se condena a sí mismo al hambre y la miseria "pero así como nuestro país fracasa cuando deja de ser lo que fue, cuando deja de ser él mismo, también Europa debería tomar conciencia que, cuando impone su modelo de extracción compulsiva de forrajes a países como la Argentina, deja de ser lo que fue para transformarse en otra cosa". La Europa globalizada que pretende sostener su modo "americanizado" de vida obligándonos al rol de proveedores de commodities para pagar una Deuda Externa infame que nos fuera impuesta durante la dictadura militar al precio del Terrorismo de Estado y de treinta mil desaparecidos, en verdad ya no es Europa o es acaso solamente lo peor, lo más siniestro y perverso de sí misma.

6. Análisis de Robin Maynard

Resumen de cartas publicadas http://www.farm.or.uk )publicadas en The Ecologist del mes de noviembre, 2004.

Es evidente que la sociedad europea desconoce la realidad agropecuaria latinoamericana, de la misma manera que, desde Sudamérica se tiene una visión "ideal" del agro europeo y su "multifuncionalidad".

Robin Maynard es el fundador del movimiento de agricultores independientes del Reino Unido. Este ambientalista y luchador agrícola, por más de 15 años, curiosamente siente como que tiene un pie en cada una de las posiciones irreconciliables, que hoy presenta el sector rural en el Reino Unido, en Europa y podemos agregar en América Latina.

En las cartas, R.M., va analizando la evolución de la agricultura europea en la posguerra, donde se siguió el rumbo de la agroindustria, sustitución de mano de obra y labranza, por agroquímicos, drogas animales y maquinaria. El resultado fue un rápido incremento de los rendimientos, pero también una correspondiente, catastrófica declinación en la diversidad, salud y calidad del paisaje, la vida silvestre, suelos y agua.


El auge de la agroindustria produjo momentos de gloria para muchos agricultores, donde se daban máximos rendimientos fogoneados por el flujo de los subsidios, aparentemente sin límites, cortesía de los contribuyentes. Pero el deterioro del medio ambiente, de la vida silvestre y el agua nunca se contabilizó en el esquema. En el Reino Unido, a fines de la Segunda Guerra había 500.000 empresas agrícolas, en 1998 las chacras "mixtas" habían disminuido a una minoría de 12.000 de las 240.000 empresas agrícolas viables, a menos de 11.000 en la actualidad.

Las chacras "mixtas" con rotaciones de agricultura y ganadería, descanso de los campos, mantienen la fertilidad, evitan la proliferación y cortan los ciclos de enfermedades. Ellas también producen diversidad de habitats y aporte de alimento que sostiene mucha vida silvestre. Robin Maynard afirma que, en lugar de reconocer los beneficios de las chacras mixtas y dirigir los esfuerzos a desarrollar tales sistemas, en la posguerra los políticos, presionados por el lobby de los agrotóxicos y la maquinaria, optaron por la producción a escala industrial.

La posición de los funcionarios del gobierno fue declarar que "la mitad de los agricultores de Inglaterra deben irse" añadiendo que las empresas agrícolas deben agrandarse y eso es un desarrollo positivo. Hasta hoy dia, en el gobierno inglés existe la convicción de que el modelo norteamericano es el único viable. Cualquier cosa menor a 1500 – 2000 hectáreas, para cada cultivo, probablemente sea insuficiente.
Fundamentado en estudios de los propios norteamericanos, R.M. afirma que donde los agronegocios dominan, los pueblos vecinos mueren, la creciente mecanización significa menos empleo local; y la renta desde las "mega empresas agropecuarias" es canalizada a los cuarteles de las compañías y los bancos en ciudades distantes.

En la última de las ocho cartas, este ambientalista británico, apunta que los ingresos de los agricultores del Reino Unido, han caído 59% en los últimos 25 años, estima que en ese contexto uno no puede culpar a los agricultores por centrarse en los precios. Pero son los subsidios los que enmascaran asuntos, que la agricultura no paga. Es un pequeño número de empresas gigantes de agrotóxicos, procesadoras de alimentos y de comercialización que dominan el sector de los agroalimentos, cobrando a los agricultores altos precios por los insumos y dándole en cambio bajos precios por sus cosechas, dejando para el contribuyente hacerse cargo de la diferencia.

Según R.M., la visión actual es que solo las empresas más grandes y eficientes pueden competir sin subsidios. En un mundo de libre mercado, si el alimento puede producirse más barato a ultramar, debe hacerse. Los productores orgánicos pueden sobrevivir abasteciendo a nichos de mercado. El resto debe abandonar la producción de alimentos, y en cambio hacer "servicios ambientales", "servicios ecosistémicos", manejando el paisaje, como contraprestación por una retribución anual, en tanto y en cuanto el Tesoro y los contribuyentes (europeos) toleren que los agricultores sean "guardaparques".
Luego de la lectura de este resumen, de esta visión de la real agricultura europea resulta evidente para nosotros los latinoamericanos que estamos viviendo la versión "sin subsidios" del mismo modelo.

7. Forraje animal: Un tema principal en la PAC-Política Agrícola Comunitaria

Esta cronografía realizada por Vía Campesina Europa explica claramente como la PAC, fue y sigue siendo una herramienta para transformar la agricultura de Europa en una agricultura industrial de producción intensiva en favor de los grandes intereses económicos. Esta agricultura industrial se basa en un modelo de comercio neoliberal globalizado; un circulo vicioso que solo alimenta al mercado financiero corporativo. Europa incrementa con estas políticas su consumo de forrajes, volviéndose de esta manera la agricultura dependiente de forrajes de importación, con lo cual se favorece el surgimiento de la industria intensiva de carnes y lácteos. La sobreproducción de estos productos se traduce en políticas de dumping hacia los países del Sur, desestabilizando los mercados locales y causando despoblamiento rural, cuestión que finalmente vuelve a favorecer la expansión de la agricultura industrial europea orientada hacia la exportación.

1962- Inicio de la PAC, la Política Agrícola Comunitaria

La PAC, se fundó en 1962. En este acuerdo se estableció una protección a la producción europea de cereales, leche, carne y azúcar. El forraje animal quedó exento de impuestos de importación gracias al lobby de los forrajeros europeos y de EEUU dentro de los acuerdos del Plan Marshall. Esta nueva política resultó en el aumento de la producción de los alimentos favorecidos por la PAC y la dependencia de forraje barato de importación. Consecuentemente, la PAC del 62 reforzó un cambio en la producción agropecuaria hacia una ganadería más intensiva e industrializada, siguiendo el modelo que se había desarrollado en EEUU a base de maíz y soja.

Concientización de la UE de su error político respecto a la agricultura

A lo largo de los años, la Comisión Europea fue cada vez más consciente de su error al volverse Europa dependiente de forrajes importados e intentó introducir una ley promotora de semillas oleaginosas sin resultado debido al intenso lobby de EEUU y la industria oleaginosa europea. En 1973, EEUU afecta gravemente a Europa al declarar un embargo temporal de exportación de forrajes debido a una mala cosecha. Esta crisis conlleva a la Comisión Europea a iniciar un plan de promoción de producción de, oleaginosas y desde ese año hasta 1990 la producción europea de oleaginosas se incrementa de 0.6 millones de toneladas hasta 5.3 millones. Sin embargo, EEUU apeló al GATT en 1990, declarándose este programa incompatible.

1992- La UE reforma la PAC pero incrementa su dependencia de las proteínas vegetales

En 1992, la UE reformó la CAP y definitivamente abandonó la estrategia de producción de oleaginosas. Se determinó el desmantelamiento gradual de la preferencia comunitaria de producción de cereales a través de la bajada de precios y subsidios compensatorios. Uno de los objetivos de esta estrategia era recuperar el mercado interno de forrajes de cereales gracias a los bajos precios.
Sin embargo, a través de disminuir las ayudas para la producción de cereales y oleaginosas y maíz, despreciando las pasturas y otros forrajes verdes, la UE realmente solo promocionó la crianza intensiva, penalizando en su territorio el uso de las pasturas y cosechas locales de forrajes e incrementando la demandad de proteínas vegetales.

Nov 1992- Acuerdo UE/EEUU sobre los GATT

En ese año 92, el comisionado de los EEUU McSharry negoció un acuerdo con la UE sobre los GATT que le permitía seguir a la UE con su ayuda compensatoria a los granjeros a la vez que reducía sus precios. A cambio, EEUU forzó un máximo de 5 millones de hectáreas de producción de oleaginosas y un millón de ha de oleaginosas no comestibles para el total de los 15 miembros de la UE.
Consecuentemente, la dependencia de proteínas y la industria cárnica en la UE aumentó significativamente. A pesar de varios escándalos relacionados con esta prácticas forrajeras, la UE decidió en 1999 prolongar la misma PAC e incluso reducir los premios de los campos de oleaginosas y proteínas, reducir los precios de los cereales y mantener el premio por el ensilado del maíz.

Escándalos originados por la práctica intensiva

Desde que la CAP fomenta la industria cárnica en la búsqueda de suministros baratos, se han disparado escándalos como la enfermedad de la vaca loca, la crisis de las dioxinas, el intenso uso de antibióticos y hormonas de crecimiento, la fiebre aftosa y fiebre porcina ; todas epidemias acentuadas por la práctica intensiva y la concentración geográfica

Transgénicos

Los primeros productos GM importados a la UE fueron maíz, canola y soja como forrajes -es decir, para consumo animal- , provenientes de los EEUU. Pero esto no fue una coincidencia, ya que la industria esperaba que como estos productos no son de consumo humano directo, aunque son usados ampliamente en la producción ganadera industrial, los consumidores se resignarían a la introducción de GM sin la necesidad de establecer debates públicos al respecto. Pero, el escándalo de la "Vaca loca" cambió todo el panorama y despertó un fuerte rechazo a los OGM por parte de los consumidores.

Resultados de los excedentes en la UE

En el 2000, la producción de la industria cárnica de la UE importó aproximadamente 50 millones de toneladas de forraje, incluyendo 29 millones de toneladas de soja. Algunos extraordinarios resultados de producción son: 201% de su necesidad total de leche en polvo. 132% en el caso de leche en polvo desnatada, 108% de carne de cerdo, 111% de aves de corral, 105% de carne vacuna y 115% de cereales. A la vez su dependencia en proteínas vegetales importadas aumentó 70%.

Dumping con la exportación de los excedentes de la UE arruina la agricultura en los países en desarrollo

Exportar estos excedentes le significó a los ciudadanos europeos, a través de sus impuestos, 4.4 billones de euros en 1999. Esencialmente, esta práctica de dumping destroza la capacidad productora en los países en desarrollo, arruinando al campesinado de los países pobres que no pueden competir con los precios de los productos europeos. EEUU también practica dumping en los países del hemisferio Sur, incluso la ayuda humanitaria encubre esta práctica. Las ayudas humanitarias de EEUU consisten mayoritariamente en granos GM que no pueden exportar comercialmente. Las prácticas de dumping son las críticas más fuertes por parte de los países en desarrollo hacia la UE y EEUU en la OMC (Organización Mundial del Comercio).

Crisis del modelo de producción agrícola en Europa

En estos últimos 40 años la ganadería europea ha sido mayoritariamente relocalizada cerca de la docena de mayores puertos de forraje, abandonándose de esa forma extensas áreas naturales del interior que habían sido adecuadas por siglos a la agricultura; zonas que generalmente eran ricas en tradición ganadera.
La ganadería industrial se ha generalizado y los granjeros habitualmente trabajan a contrato con la industria y tienen menos derechos que un empleado industrial y son mucho más vulnerables. Las montañas de excrementos producidas en estas fábricas causan serios problemas de contaminación, y suelen afectar la calidad del agua, la salud humana y provocan una generalizada eutrofización.

2003- La UE mantiene su política

Las reformas de propuestas para enero del 2003 y la posición de la UE en las negociaciones en la OMC demuestran que la UE no está todavía preparada para cambiar su política de forrajes. A pesar de los informes de la Comisión Europea respecto del medioambiente, desarrollo rural y bienestar animal, no se ha propuesto ninguna medida respecto de un giro en el desarrollo de la agricultura y ganadería industrial
La estrategia continúa siendo el producir commodities agrícolas a precios muy bajos, rebajando los niveles de los precios a nivel mundial debido a los pagos directos en subsidios de la UE y EEUU, continuar exportando productos baratos a los otros países (precios internos bajos + pagos directos reemplazando los subsidios de exportación). De esta forma el dumping va a persistir, pero ahora con la ayuda de diferentes instrumentos.

Relocalizar la producción ganadera fuera de la UE

La conclusión lógica a que conduciría el fracaso de estas políticas sería el de importar productos animales en vez de forrajes. Esta tendencia ya se observó en el sector avícola en el 2002. Compañías como Doux (Francia) se dieron cuenta que podían incrementar sus ganancias al producir en países como Brasil, donde la mano de obra es más barata y las regulaciones ambientales más flexibles. La OMC fue un gran promotor de estas políticas. El desmantelamiento de las barreras de importación y la obligación de importar un porcentaje cada vez mayor del consumo total interno en la UE será una gran beneficio para las compañías del Norte que relocalicen su producción cárnica. Mientras que los productores menores del Sur serán incapaces de competir con los precios tan bajos mundiales que estas políticas imponen. También necesitan estas compañías de la preferencia de sus consumidores para que puedan "repatriar" sus productos al mercado Europeo. Es previsible y lógico que la industria cárnica siga el mismo ejemplo que la industria textil (relocalización al Sur y transformación en "maquilas"). Si la UE mantiene este rumbo político, pronto exportará su agroindustria contaminante al Sur y desde allí abastecerá a sus cadenas de supermercados e industria de alimentación en el Hemisferio Norte.

8. Epilogo

Primero fueron los desaciertos revolucionarios de los setenta, sobre los que aún resulta casi imposible debatir. Luego fueron los horrores de la Dictadura Militar y del Terrorismo de Estado con su secuela masiva de víctimas asumidas o no asumidas, que nos dejó una sociedad fragmentada y escarmentada del pecado de soñar un mundo mejor "Después de la guerra de Malvinas, de la euforia patriótica manipulada políticamente en forma totalmente perversa por la dictadura genocida y una vez más del fracaso brutal e inesperado, tuvimos la Democracia de los ochenta en una agonía de negociaciones espurias y golpes de mercado, hasta llegar a los noventa con el menemismo y los ejecutivos de Bunge en el Ministerio de Economía. La adecuación argentina a los intereses del Capitalismo Global se impuso sobre las derrotas de nuestro pueblo, pero también, gracias a la traición y a la ignorancia inexcusable de una clase política que aún golpeada por los levantamientos del 19/20 de Diciembre, persiste en servir al nuevo modelo colonial de la época de la globalización. Alguna vez fuimos el granero del mundo, hoy somos apenas una Republiqueta forrajera con la mitad de la población por debajo de la línea de pobreza y con más de seis millones de hambrientos. El país de la Soja es también un gran experimento biotecnológico de consecuencias imprevisibles. Que estas tecnologías se ensayen sobre millones de hectáreas y lo que es aún peor, que se experimenten como ingesta masiva de los indigentes mediante la campaña llamada Soja Solidaria, ha sido también la obra de una dirigencia social y política absolutamente cómplice de las transnacionales, no importa que lleven las siglas del Rotary, de CARITAS, del INTA o del CONICET, que ocupen acaso sillones en el Parlamento de la República o que sean Ministros de Economía con consultoras privadas que cuentan a la transnacional Monsanto entre los más importantes de su cartera de clientes. Un genocidio silencioso continúa actualmente la obra de la Dictadura en los comedores infantiles y en la institucionalización de más de dos millones y medio de planes clientelares. En la Republiqueta sojera sobran diez millones de argentinos. Pero aún todo eso no basta" El mundo que se planea desde el Poder Global requiere más y más forrajes y no quedan demasiados lugares en la Tierra donde producirlos. La Argentina deberá entonces sacrificar otras diez millones de Hectáreas, o quizás más, de sus tierras fértiles, de sus bosques y de su población campesina, para satisfacer la producción industrial de carnes en los países centrales y ahora también en China. Pero, sin dudas el incorporar diez millones de hectáreas de nuevos monocultivos provocará fuertes resistencias, quizá haya graves conflictos sociales con las poblaciones que viven en el campo y que deberán ser desplazadas, habrá posiblemente más hambre e inseguridad en las superpobladas ciudades de la Argentina, estallidos sociales quizá o tal vez gravísimos colapsos ecológicos? Las Transnacionales y sus socios de los agronegocios locales lo saben y no quieren arriesgarse solos en esta nueva etapa y han convocado entonces a las ONG y a los grupos ambientalistas de renombre nacional e internacional a trabajar juntos en procura de disminuir los riesgos y fijarle reglas a la producción de Soja. ¡Cómo si se le pudieran fijar reglas a un modelo agroexportador basado en 25 millones de hectáreas de monocultivos! Y lo peor es que algunos han aceptado el triste rol de cipayos de esta Argentina Colonial y forrajera que se nos propone. Lo lamentamos por ellos. No queremos reglas coloniales de presunta sustentabilidad. Lo que queremos es volver a ser un país respetado, digno e independiente. Lo que queremos es volver a tener un modelo y un Proyecto Nacional. Pretendemos dejar de ser un experimento biotecnológico, aspiramos a recuperar nuestra Soberanía Alimentaria y no cejaremos en esa lucha hasta que la felicidad del pueblo y la grandeza de la Nación vuelvan a ser un objetivo compartido.

* GRR Grupo de Reflexión Rural- Diciembre 2004

9. Referencias

– AIDEnvironment (2004) ‘Managing the soy boom: Two scenarios of soy production expansion in South America’. For WWF Forest Conversion Initiative Switzerland
– AIDEnvironment (2004) Factsheet ‘Soy production is South America’ for the Dutch soy Coalition
– Both ENDS and Goede Waar&Co (2004) ‘De schaduwzijde van vlees’ The Netherlands
– Cason, Anne (2003) ‘Oil Palm, Soybeans and critical habitat loss’
– Coordination Paysanne Europeenne (2003) ‘Animal feed: A key Common Agricultural Policy issue’ Bruxelles
– Focus on Finance (2002) ‘Corporate actors in the South American soy production chain’ research paper prepared for WWF Switzerland. The Netherlands
– Fundación Vida Silvestre Argentina (2004) Actas del panel ‘La cosecha de los 100 millones: transformar las amenazas en soluciones’
– International Finance Corporation (2002) Project number 11344 – Grupo Andre Maggi, Summary of Project Information (SPI). Washington
– International Finance Corporation (2004) Project number 22561 – Amaggi Expansion, Summary of Project Information (SPI). Washington
– Profundo (2004) ‘Bank loans and credits to Grupo A Maggi’ research paper prepared for Fundacão CEBRAC
– Tengä, B. and B.R. Nilsson (2002) ‘Soybean. Where is it from and what are its uses?’ A report for WWF Sweden
– Robin Maynard, cartas publicadas http://www.farm.org.uk en The Ecologist Nov., 2004.
– South American Agriculture: Domestic Policies Needed to Compete at Home and Abroad.
Hector Laurence- Corporate Vice President, Pioneer Overseas Corporation
– WWF (2004) Forest Conversion News No. 3, 4 and 5. Switzerland on www.panda.org/news_facts/publications/forests/newsletters.cfm

Páginas de web

www.bothends.org > themes & projects > food sovereignity : soy recource centre
www.compromiso.org
www.grr.org.ar
www.sustainablesoy.org
www.sustainablepalmoil.org
www.pioneer.com

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