Transgénicos: una gran mentira

El estudio más importante, para determinar las consecuencias en la salud y el medio ambiente de un alimento transgénico, fue efectuado por el Dr. Arpand Pusztai. Las pruebas de laboratorio en ratas alimentadas con patatas transgénicas, mostraron debilitamiento del sistema inmunológico, desarreglos en el desarrollo de órganos internos, interferencia en el crecimiento de ratas jóvenes y cambios en la estructura y función intestinal. Patrice Courvalin, se adentra en otro de los riesgos: resistencia a antibióticos. El problema médico sería grave. Muchos antibióticos podrían quedar neutralizados por las bacterias patógenas.

Transgénicos: una muerte silenciosa

Los Organismos Genéticamente Modificados (GMO) comúnmente conocidos como transgénicos han generado una serie de controversias a nivel mundial, por las consecuencias nocivas de su utilización. Monsanto una empresa multinacional norte americana es una de la pioneras en la investigación científica y la posterior comercialización de los productos derivados de la ingeniería genética, esta compañía provee cerca del 90% de tecnología para la modificación genética de semillas utilizada en el mercado mundial.

Los alimentos transgénicos: otra vez en la mesa de discusión

Llama la atención el hecho de que para aprobar las autorizaciones de OGM en diversos países se utilicen sólo los datos de las empresas productoras de los transgénicos como evidencia de inocuidad. Tal fue el caso de Bolivia, que durante el gobierno de Mesa Gisbert se instruyó la aprobación de la Soya Roundup Ready, por presión de los productores, no obstante que en reuniones expresa desde la delegación de la Universidad y del Ministerio de Salud se advirtió de los riesgos (que después, fueron probados) tanto a los funcionarios de SENASAG, que esgrimieron como base científica de inocuidad precisamente los estudios de la empresa Monsanto (productora de la semilla y del glifosato), como a los del entonces Ministerio de Desarrollo Sostenible.

Terra Madre 2010: sistema inmunológico de la Tierra

En los últimos cinco años han aparecido numerosas evidencias de los efectos negativos de los OGM en la salud humana, animal y ambiental; lo cual ha sido probado científicamente por reconocidos grupos de investigadores. Ya no es sostenible el discurso de los defensores de los transgénicos, de que no hay bases científicas para rechazarlos. El asunto se ha movido de la precaución a sólidas evidencias. A pesar de que el problema es común y extremadamente agresivo, los esfuerzos dentro de los países se hacen de manera desordenada. En el Encuentro Mundial entre Comunidades del Alimento – Terra Madre 2010, recientemente celebrado en Turín-Italia, se decidió proponer la creación de la Red Mundial de Lucha contra los OGM, y que esta fuese divulgada, articulada y apoyada por Slow Food Internacional.

¿De quién es la responsabilidad y compensación por los daños causados por los OMG?

El año 2010 fue declarado Año de la Biodiversidad de la ONU. Según el Secretario de la Convención sobre la Diversidad Biológica de la ONU, Oliver Hillel: "Estamos perdiendo la biodiversidad a un ritmo mil veces mayor que la tasa normal en la historia de la tierra […]. Entonces, de acuerdo a las predicciones de los científicos, para el año 2030 podríamos estar con un 75% de las especies vegetales y animales en peligro de extinción. Hoy ese número es de 36%. Una de las causas sugeridas por la FAO para este fenómeno es la homogeneización de la base genética de los campos cultivados en el mundo con la introducción de semillas híbridas y transgénicas.

Valoraciones y planteamientos miopes en tema de transgénicos

¿De verdad alguien cree que 5 años de investigación son suficientes para detectar problemas de salud o medioambientales derivados de dosis subletales y teniendo en cuenta que los tóxicos se acumulan? ¿De qué sirven las investigaciones llevadas a cabo por empresas interesadas en vender OMGs? ¿Qué validez y cuánto de aséptico tiene que los directores de las empresas formen parte de órganos que tienen poder para decidir en gobiernos o agencias de seguridad alimentaria, etc.? ¿Qué pasa con los demás campos: culturas, soberanía alimentaria, explotación del campesinado, erosión de la biodiversidad, contaminación ambiental que deriva en reducción de la salud de la población?

Monsanto, mon Dieu!

Los productos fabricados por Monsanto en su vertiente de industria química, por muy letales y criminales que hayan sido son reversibles: una vez dejados de fabricar, pasados los tiempos de persistencia, a veces grandes, y descontaminando las zonas afectadas podemos restaurar la normalidad. Pero con lo seres vivos manipulados genéticamente no ocurre lo mismo, tienen un cierto carácter irreversible e incontrolable. La esencia misma de la vida está en su capacidad de multiplicarse, autoreproducirse y en la recombinación de material genético de manera imprevisible. En definitiva, la diseminación de OGM puede alterar los mecanismos, los ritmos y la orientación de la evolución de las especies, con imprevisibles repercusiones para la estabilidad ecológica de la biosfera y para la permanencia de la especie humanan sobre la misma.

Transgénicos dentro del perverso modelo de neocoloniaje y dominación

La información que se maneja en relación a los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) a nivel internacional es el resultado de un amplio debate. Aquellos que defienden los transgénicos, responden a la lógica de la dominación sobre los recursos del campo y se amparan bajo el discurso solucionador del hambre en el mundo o en determinados países.A las grandes compañías transnacionales no les interesa resolver el hambre y enarbolan soluciones, de forma manipuladora, para incrementar su capital. Siempre van a responder a su lógica; es su esencia. Si hacen algo diferente, dejarían de ser lo que siempre han sido, para lo que surgieron, para lo que existen: incrementar su poder económico a costa de manipular los seres humanos aunque se destruya el planeta.

La situación de los transgénicos y los derechos humanos en pueblos indígenas de Colombia

Informe paralelo al V informe estatal de la República de Colombia sobre la realización del Pacto Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales de los pueblos indígenas. Derechos humanos sociales en Colombia. En este documento se evidencia la violación de los derechos humanos de los pueblos indígenas en Colombia, debido a la inserción de Organismos Genéticamente Modificados (OGM) en su territorio. Estas violaciones implican y/o afectan especialmente a los derechos de los pueblos a la libre determinación, a la previa consulta y a la participación en el desarrollo de medidas para proteger sus derechos a su cultura y sus recursos naturales; igualmente, estos cultivos violan los derechos a la vida, a la propiedad, a la cultura, a la alimentación, a la salud, y a un medio ambiente sano.

¿Cuales semillas para alimentar a los pueblos?

La semilla, es el principio de la cadena alimenticia. El que controla la semilla, controla la cadena alimenticia y así, controla a los pueblos. Desde hace más de un siglo, los promotores de la agricultura moderna occidental, apoyados por las potencias financieras de la petroquímica, se dedicaron intensamente a destruir las semillas campesinas y las variedades tradicionales, destruyendo al mismo tiempo los suelos, asfixiándolos con violentos venenos. La agroquímica le ha robado la tierra a los campesinos y se beneficia en detrimento de la humanidad y del planeta.

Peligros de los alimentos genéticamente diseñados

Los alimentos artificialmente diseñados que contienen genes derivados de cerdos, peces, insectos, virus y bacterias están apareciendo en los estantes de los supermercados, comenzando con tomates, maíz, soja, productos lácteos, levadura y aceites, extendiéndose luego para reemplazar a centenares de variedades tradicionales de frutos y vegetales. Los gobiernos permiten su venta sin advertir al público, aunque muchos científicos genéticos afirman que estos alimentos dañarán permanentemente la salud.

Transgénicos. La transferencia de genes entre especies genera efectos devastadores

Las compañías de biotecnología alegan falsamente que sus manipulaciones son similares a cambios genéticos naturales. Sin embargo la transferencia de genes de cruce de especies que se están realizando (como entre cerdos y plantas, o peces y tomates) nunca sucederían en la naturaleza y pueden permitir que se transfieran enfermedades y debilidades entre especies, con efectos tan desastrosos como se han visto en BSE (enfermedad de las vacas locas).

Controlar las semillas es controlar a los pueblos

Fuera de las corporaciones que comercializan los alimentos, como Cargyll que se dedica a los granos, y los especuladores que operan en la Bolsa de valores, el control de los alimentos está realmente en manos de cuatro corporaciones. F. William Engdahl las llama “los cuatro jinetes del apocalipsis de los transgénicos” y son las siguientes: Monsanto Corporation, Du Pont Corporation y su Pioner Hi-Brend International, y Daw Agro Sciences -todas americanas-, y Syngenta, que es suiza. Estas corporaciones utilizan como su mayor arma los transgénicos, o semillas genéticamente modificadas.

Puerto Rico: La Bio-Isla

Para enero de 2005 Puerto Rico había tenido 1,330 autorizaciones (field releases) para cultivos transgénicos experimentales en la isla, lo cual había resultado en 3,483 experimentos transgénicos al aire libre (field tests). De las 1,330 autorizaciones, 994 fueron para maíz, 262 para soya, 99 para algodón, 15 para arroz, 8 para tomate, 1 para papaya y 1 para tabaco. Según la documentación, se estaban autorizando estas siembras experimentales en Puerto Rico desde tan temprano como 1987, casi una década antes de que las autoridades de Estados Unidos permitieran el consumo humano de alimentos transgénicos.

Emporios del azúcar – La inminente invasión de la caña transgénica

Una de las tendencias más destructivas de la agricultura en los últimos veinte años es la expansión de las plantaciones de soja [o soya] en el cono sur de América Latina. Agresivamente, las empresas que estuvieron a la cabeza de ese “auge” se mueven ahora a la caña de azúcar, y fijan la mira en grandes extensiones de tierra en los países del sur, donde el azúcar puede producirse muy barato. De no oponerle resistencia, es probable que haya que enfrentar a graves impactos: la producción local de alimentos será menospreciada, habrá expulsión mano de obra y desplazamiento de comunidades o quedarán expuestos a crecientes niveles de plaguicidas.