Transgénicos

Soja, trigo y otros transgénicos

Más allá de la posibilidad de realizar algunos estudios de tipo sociocultural, que no son nuestro objetivo, lo que surge como hipótesis es que la decisión de adoptar esta tecnología está fuertemente condicionada por los proveedores de insumos, los asesores privados y las empresas que están presionando tras de ellos.

Por Por Ing. Agr. Adolfo Boy*

Más allá de la posibilidad de realizar algunos estudios de tipo sociocultural, que no son nuestro objetivo, lo que surge como hipótesis es que la decisión de adoptar esta tecnología está fuertemente condicionada por los proveedores de insumos, los asesores privados y las empresas que están presionando tras de ellos.

Las sojas transgénicas han encontrado una receptividad en Argentina, que seguramente superó las expectativas de sus obtentores, si bien la consultora americana Doane Marketing Research, un año antes de su lanzamiento, había realizado un sondeo entre los productores, que demostraba mayor aceptación de las RR que en EEUU (Patiño.1998).

La coincidencia entre técnicos oficiales y/o privados, y productores ha hecho posible que los porcentajes de superficie sembrada con estas sojas RR se acerque al 90 %.

Es que, al aparecer, las sojas modificadas genéticamente (GM), sólo presentan ventajas, entre las que se destacan, además de la sencillez del manejo de un solo herbicida, la posibilidad de poner bajo cultivo lotes enmalezados, reducir las aplicaciones de herbicidas; menor costo de producción, suplantar el uso de herbicidas preemergentes, con tratamientos sin restricciones, en la posemergencia, menor impacto ambiental y, como consecuencia de todo ello, un producto barato que sería paliativo de la creciente demanda de alimento en un planeta superpoblado.

La difusión del maíz Bt, además de ofrecer, según los dueños de la patente, cultivos con menores daños, asegura una reducción en el uso de insecticidas, menor costo y, cuando se libere el maíz RR, se agregarán a estas ofertas las mencionadas para las sojas con dicha resistencia.

La papa modificada genéticamente, promete, al igual que el tomate modificado, la posibilidad de obtener un producto más sano ya que se le aplicará menor cantidad de insecticidas. Sobre los resultados reales de tales promesas, en estos últimos cultivos no tenemos aun información. Sin embargo, en el caso de las sojas RR, tenemos ahora datos nacionales y extranjeros que ilustran sobre lo que podría ocurrir con las nuevas liberaciones de OGM.

Un parámetro sobre el que tanto técnicos como productores, son reticentes en explayarse es el de rendimiento, en EEUU se está comprobando su menor rendimiento, según Benbrook (1999), la reducción alcanza al 6,7% de las mejores variedades convencionales, y 5,3 % inferiores a la media general de todas las variedades.

En Argentina, el extensionista del INTA de Marcos Juarez, admite que productores en lotes limpios se inclinan todavía por variedades normales, con más potencial de rendimiento (del Pino, 1999), en dicha publicación se agrega que "en la Red Nacional de Cultivares de Soja , que lleva a cabo el INTA en toda la región pampeana, entre los materiales del grupo IV las variedades RR se encuentran algo lejos todavía, de algunos materiales tradicionales… el potencial de rinde con respecto a las variedades tradicionales son una asignatura pendiente".

En lo que respecta a la menor aplicación de herbicidas, en EEUU, ya se están registrando 2 a 5 veces más dosis por hectárea, debido al cambio florístico de las malezas (Benbrook , 1999). En Argentina, Walter Pengue (1999 y 1998) ha estudiado un fenómeno similar .

Según una encuesta realizada por la Unidad de Extensión y Experimentación, Marcos Juarez del INTA y la delegación del Colegio de Ing Agr de Córdoba, el principal factor que influye en la adopción de variedades genéticamente modificadas de soja, es el convencimiento de que con las mismas se reducen los costos (93% de los encuestados)

En la revista especializada Márgenes Agropecuarios del 1º de septiembre 1998, pag 38, para soja de tecnología de punta en el Norte de Bs As, en siembra directa, Grupo IV, los costos totales con semilla normal son 214,7 $/ha; en tanto que con semilla RR 243,4 $/ha; con esta información resulta difícil coincidir con los encuestados, que aseguran tener menores costos.

En el estudio realizado en USA que mencionamos anteriormente, las pérdidas en MB, en 1998 fueron del 12 % para las RR.

Como en Argentina, en EEUU, el insumo de mayor incidencia relativa en los costos, es la semilla, donde lo más llamativo es que con el costo ya detallado, el Margen Bruto para la soja RR es de 288,9 $ y con semilla normal, la publicación asigna un MB de 317,6 $/ha. A estos datos se debe agregar que, contrariamente a lo determinado en el estudio de Benbrook, donde los rendimientos son menores, a los efectos del cálculo de Márgenes Agropecuarios el rinde se consideró igual, dato que hemos visto que no es correcto.

Con esta información disponible, y asumiendo que nuestras fuentes de información no son restringidas o sólo para técnicos sino por el contrario son de difusión y extensión masiva, ¿cómo se entiende que los productores adopten esta semilla? o peor aún ¿que los técnicos la promocionen?

Más allá de la posibilidad de realizar algunos estudios de tipo sociocultural, que no son nuestro objetivo, lo que surge como hipótesis es que la decisión de adoptar esta tecnología está fuertemente condicionada por los proveedores de insumos, los asesores privados y las empresas que están presionando tras de ellos.

De aquí la gran campaña sobre la evasión asignada a la bolsa blanca (semilla que el productor se reserva de su cosecha para usarla en sus siembras, y que también lo hace con la RR), a la que se le asignan 60 millones de pesos en impuestos, en realidad, es ASA (Asociación de Semilleros Argentinos) la que está preocupada. ¿Cuántas veces habrán pensado en el Terminator?

En este contexto el halo de deslumbramiento de la biotecnología, ejerce una atracción que ya se puso de manifiesto entre los argentinos cuando Richter nos vendió el espejito del liderazgo mundial de la reacción nuclear en cadena, que sigue hasta nuestros días, en que, a pesar del rechazo mundial se siguen haciendo proyectos de centrales nucleares, en el Mercosur.

Es así que en la encuesta de Córdoba, realizada a 80 productores, de los Dptos de Marcos Juarez y Unión, la segunda razón ( 71 %) para la adopción de las RR, es " el ahorro de tiempo", pasando a ser una de las causas de mayor importancia en la determinación, que podría traducirse en "comodidad" término que utiliza Pengue (1999) en sus investigaciones, en siembra directa.

Este ahorro de tiempo, pasa a ser una de las razones con mayor peso al momento de las decisiones, determinante también en el caso del farmer del norte, para quien implica la posibilidad de realizar un trabajo rentado, " par time " en el centro urbano más cercano, realidad que no se compara a la que está viviendo nuestro verdadero productor y su comunidad.

David Hathaway, de Brasil, comentando por correo electrónico, los estudios de Benbrook, arriesga una hipótesis que la rentabilidad de esta tecnología es directamente proporcional (o de alguna manera sensible) a la escala de producción, cuando el agricultor /empresario, percibe que la rentabilidad general de su operatoria, la reducción de gastos gerenciales, llega a compensar las pérdidas de rendimiento. Esta deducción, puede ser ajustada, también a nuestra realidad, donde las empresas que manejan grandes superficies, tal el caso de los pool de siembra, son las que encuentran especial ventaja en esta técnica transgénica, aprovechando además el arrendamiento decreciente, producto del quebranto económico de los pequeños y medianos productores, que se ven forzados a abandonar el cultivo y aceptan alquileres exiguos por su tierra.

La expectativa de mayores ganancias sólo es movilizadora para el 19% de los productores encuestados… ¿no es realmente sorprendente? ¿Se podrá?

La siembra directa, que se potenció con la aparición de los OGM, también es indiscutida como sustentable, sin embargo, esta práctica, en soja, entre otras ha llevado a niveles críticos, plagas como el nemátode del quiste (Baigorri y otros 1998); luego las babosas y caracoles (Fernández 1998) (Zelarayán 1999), en agosto 1999, sigue ampliándose la lista con el bicho bolita (Trumpere y Linares 1999). Sólo mencionando estos ejemplos, y considerando lo propuesto por Greenland, edafólogo del IRRI (International Rice Research Institute citado por Morello 1997) que propone un listado de cinco condiciones que debe cumplimentar un sistema de agricultura estable, a nivel de chacra, para ser considerado sustentable, el tercer requisito:-No hay incremento de plagas, enfermedades y malezas; no se cumple.

Esta realidad lleva a que en la actualidad los agrotóxicos utilizados en siembra directa aumentaron, es insólito pero, ya se ha tenido que usar molusquicidas (carbamatos, metaldehido y sulfonatos) y ahora seguramente se ensayarán venenos para crustáceos en el control de Porcelio laevis.

Pronto tendremos la propuesta biotecnológica que se cuenta con un gen para cada una de estas plagas, haciendo nuevamente una reducción de los fenómenos complejos que estas plagas (¿nuevas?) nos están indicando que hemos alterado (Altieri 1998)

Además de la permanente evidencia de la ruptura del ecosistema, la aparición de malezas resistentes, define que NO estamos ante un sistema sustentable, sino que sólo es una práctica que está dependiendo cada día más del recurso energético (Pengue 1998), ya que los tratamientos de glifosato en la mayoría de los casos aumentaron, como consecuencia de que "sabiendo que la soja lo banca" se hacen más tratamientos, algunos innecesarios.

Como leguminosa la soja hace su aporte de nitrógeno atmosférico al suelo, en la medida que la inoculación natural o artificial sea funcional, en un sistema sustentable, otra condición es el mantenimiento de la fertilidad, e incluso su aumento. La siembra directa en la actualidad tiene recomendaciones de fertilización.

Así tenemos en la actualidad una realidad, donde una especialista del Instituto de Cultura Popular enfatiza comprobaciones que surgen cuando… comparamos con los alimentos del comercio. Hasta la soja, tan promocionada por los vegetarianos, recibe, cultivada industrialmente, 80% de los agrotóxicos vendidos en Argentina y su última innovación, la soja transgénica, producida por biotecnología es resistente al Round Up, un herbicida que mata toda la vida del suelo (Charpentier, 1998).

Partiendo de la propuesta de menor empleo de agrotóxicos, vemos que a escasos 5 años de su lanzamiento, las sojas RR demuestran un impacto ambiental alto, los rendimientos no han aumentado, los costos se han incrementado y los productores están endeudados con los proveedores de insumos y con el banco, sin embargo las cosechas globales son record, dato que, como lo definen las elementales reglas de mercado incide negativamente en los precios. Más rendimientos parece sinónimo de más quebranto ¿A quién benefician los mayores rindes? ¿A quién beneficia el incremento de insumos necesarios para dichos rindes?

¿Dónde está la creciente demanda del mundo superpoblado y famélico? Otra increíble argumentación, que resulta inadmisible cuando quienes estamos en la producción sabemos que lo normal de nuestros mercados es la sobreoferta, así sucede en la fruticultura, horticultura, lechería… Sin embargo el hambre está más cerca nuestro que nunca. ¿Es la falta de tecnología la causa del hambre? ¿Es la biotecnología la solución para la desnutrición?

En este contexto, que resulta contradictorio y sorprendente, recibimos una nueva sorpresa del tecno-marketing agropecuario: los trigos franceses (FF), que en Olavarría lograron un rendimiento de 68 qq/ha y en Chillar 70 qq/ha (La Nación 18/12/99). Según la promoción, el empleo de esta simiente será el salto histórico del agro argentino, ya que superará el atraso genético de nuestro país en el trigo, que sólo logra 25 qq, sostiene un CEO de la proveedora del insumo genético, que… la Argentina sólo tiene que imitar a la Unión Europea… que con un rendimiento de 75 qq/ha, la UE es el gran productor triguero del mundo (Bertello, 1999).

Una vez más aparece el paradigma del alto rendimiento (…el hambre del mundo, etc, etc…) claro está que tales rindes no se obtienen gratuitamente, sino que como todos sabemos esos trigos en la UE son los que reciben los subsidios más altos del planeta.

Las contradicciones aquí se tornan risibles, ya que estamos asistiendo a un panorama de productores endeudados y para ellos la propuesta tecnológica es que inviertan más, que se endeuden más, tal vez con un plan canje, así obtendrán mayores rindes… que hará bajar los precios y… ¿será necesario contar cómo termina la historia?

Pero hay más en el doble discurso ¿No está la Argentina luchando con su aliado carnal contra los subsidios? ¿No es nuestra argumentación que los europeos son ineficientes y por tal razón subsidian?

La misma empresa que usa estos argumentos al momento de vender su soja RR, se los olvida cuando tiene que promocionar trigo FF.

Reitero las preguntas ¿A quién benefician los altos rendimientos basados en altos insumos?
¿Es un problema de genética la crisis del campo?
¿El hambre del mundo es por bajos rendimientos?
¿La biotecnología debe ser EL TEMA de nuestros institutos de Investigación?

BIBLIOGRAFÍA

Altieri,M. 1998 Riesgos ambientales de los cultivos transgénicos Universidad de California Berkeley
Baigorri,H. Y otros 1998 Estrategias para control de una superplaga. Super Campo Nº 41 febrero, pag 78 a 81.
Benbrook, Charles.1999.Where Is the Biotechnology Revolution Taking Oklahoma Agriculture and Will Farmers Be Happy When They Get There? Presentación ante el Comité Especial en el Sector Económico de Agricultura del Senado del Estado de Oklahoma, EEUU 4 de noviembre
Bertello ,F.1999 Destacan las variedades francesas. La Nación Campo 27 de noviembre
Charpentier,M. 1998, Valores Nutricionales de las Plantas Alimenticias Silvestres del Norte Argentino, INCUPO – ITA 180 p
Coghlan, A 1999 New Scientist, 20 de noviembre RBI Limited 1999
Del Pino , Andrés .1999. Que tendrán las RR. Mercado Rural, Nº 14, noviembre 1999, pag 3.
Fernandez, G 1998 Cuidar el suelo para alimentar el mundo. Supr CampoNº 49, octubre, pag 38 a 43
Hathaway,D 1999 Comunicación electrónica hathaway@netflash.com.br
Morello J.1997. Cambios,Indeterminaciones y Agricultura Sustentable en la Llanura Chaco-Pampeana en Argentina granero del mundo hasta cuando? Cap 3.pp 41-56.
Patiño,Javier P. 1998 ..Se abren las tranqueras para el maíz transgénico……Forrajes & Granos Journal Año 3 Nº 26 febrero p 107 a 110.
Pengue, Walter.1999 Transgenic soybeans : Facing a sensitive Market. XXXVII BRAZILIAN CONFERENCE OF AGRICULTURAL ECONOMICS AND RURAL SOCIOLOGY "The Agribusiness of Mercosul and Ther World Economy" FIRST SOBER/IAAE JOINT SYMPOSIUM Foz do Iguacu – Paraná – Brazil August.
Pengue, Walter. 1998 Transgenic soybeans, no tillage and integrated pest management:Technological and environmental changing ASAE International meeting. Paper Nº 981038.
Trumpere. y M.Linares 1999 Bicho Bolita Nueva Amenaza para la Soja, Super Campo Nº 59 agosto, pag 24 a 27)
Zelarrayán, E. 1999 Nemátode del Quiste. Una nueva plaga amenaza a la soja. INTA Desarrollo Rural del NOA Año III, febrero 1999.p 2 y 3.

*Ing. Agr. Adolfo BoyGrupo de Reflexión Rural
Buenos Aires, Argentina 
adolfoboy@hotmail.com

Artículo provisto por la UVA – Unión Vegetariana Argentina http://www.uva.org.ar

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