Una vez más, la Selección de México jugará la gran final de la Copa Oro 2025 luego de ganarle por la mínima diferencia a Honduras, pero si bien el marcador refleja el pase de ronda, todavía el funcionamiento del equipo dejó mucho que desear para los aficionados.
De cara a la final contra Estados Unidos, el tricolor deberá solucionar interrogantes de cara al duelo por el título, ya que en el primer tiempo, el conjunto nacional tuvo problemas para imponer condiciones en el terreno de juego. Sin embargo, los hondureños apostaron por un fútbol físico y cortaron de manera rápida el ritmo del partido con faltas, estrategia que resultó efectiva para frenar cualquier intento ofensivo del Tri.
Pese a controlar la pelota de a momentos, los dirigidos por Aguirre, no encontraron claridad en los metros finales y se fueron al descanso sin generar oportunidades claras de gol. Por eso, el empate parcial era un reflejo de un equipo que mostró poco volumen de juego y sufrió para imponer su jerarquía.
Un segundo tiempo que fue distinto porque mantuvo la ilusión
En el segundo tiempo se mostró la mejor cara de la selección azteca porque apenas iniciado, Gil Mora se convirtió en la chispa del equipo con una jugada individual que cambió el rumbo del encuentro ya que, en una jugada colectiva el joven mediocampista recibió el balón en el centro del campo, se sacudió la marca y filtró un pase preciso a Raúl Jiménez.
Ante esto, Jiménez no desaprovechó la oportunidad y, con un potente disparo cruzado, venció al arquero Menjivar para abrir el marcador al minuto 49, lo que hizo que el Levi’s Stadium de Santa Clara, donde más de 70 mil aficionados, en su mayoría mexicanos, celebraron la anotación que los acercaba, una vez más, a la final de la Copa Oro.
Lo cierto es que, México estuvo cerca de ampliar la ventaja tras un tiro libre que terminó dentro de la portería gracias a Edson Álvarez. Así fue como el festejo se apagó rápido porque el VAR decidió intervenir para anular la jugada por fuera de lugar, pero al ser invalidado y luego que el seleccionado no pudo volver a marcar, es un indicador de la falta de contundencia que arrastra como equipo.
Con la mínima diferencia, México logró pasar y se ilusiona con el título
La última prueba para poder alzar el título llegó pese a que México debió sufrir para sostener el resultado, por eso los centroamericanos insistieron en incomodar a la defensa azteca y aprovecharon la baja de ritmo tras la salida de Gil Mora. Sin su presencia, el Tri pierde control y profundidad, lo que permitió que Honduras adelantara líneas en busca del empate.
Debido a la diferencia en el marcador, los minutos finales se jugaron con tensión ya que la selección mexicana mantenía dificultades para cerrar el partido con tranquilidad y, aunque Honduras tampoco generó demasiadas acciones claras, la falta de dominio absoluto mantiene la preocupación en el entorno tricolor pero México disputará su cuarta final consecutiva de la Copa Oro frente a Estados Unidos.
Del otro lado el equipo de Pochettino también avanzó con lo justo tras superar a Guatemala en la otra semifinal. El esperado duelo se celebrará el próximo domingo 6 de julio y será una nueva oportunidad para que el Tri demuestre que tiene lo necesario para defender la corona pero para Javier Aguirre y sus dirigidos, la tarea es clara: deberán elevar su nivel, anteponerse a las lesiones como la de Luis Chávez, si quieren superar a su eterno rival y volver a levantar el trofeo, también buscará contentar a la afición.
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