Saltar al contenido
miércoles, 21 de octubre de 2026 Edición Estados Unidos · en español
Economía

Las claves del reporte del Banco Mundial que anticipa mil millones de personas con inseguridad alimentaria para 2028

Por Luz Vaquero · 1 agosto, 2026 · 10:04 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Las claves del reporte del Banco Mundial que anticipa mil millones de personas con inseguridad alimentaria para 2028
Búsqueda de GoogleAñadir como fuente preferida→

El Banco Mundial acaba de emitir un pronóstico que ratifica que el castañetear de las armas siempre acaba pegando a los más débiles. Así, lo que comenzaba como una intensificación del conflicto armado en Medio Oriente, a inicios de 2026, se ha convertido, con el tiempo, en un tsunami que está asfixiando el corazón del sistema alimentario del planeta. Con los precios del petróleo y de los fertilizantes tan disparados como han subido, el organismo advierte de que el encarecimiento radical del costo de vida llevará a la humanidad hacia un pozo del que no se puede caer: si la tendencia no se quiebra, en el año 2028 más de mil millones de personas no sabrán de dónde saldrá su próximo plato de alimentos.

1. El barril de crudo es uno de los desencadenantes

Para entender por qué no hay comida en una aldea africana, primero tendrás que mirar el precio del petróleo. La reanudación de las hostilidades en febrero elevó el precio del barril del crudo Brent a US$112 hacia finales de marzo, un aumento brutal del 60 % respecto a los niveles anteriores al conflicto. Mientras tanto, el gas natural europeo subió casi un 70 %.

Ese impacto energético es como un veneno lento para el sistema alimentario global. La energía costosa significa que producir fertilizantes se vuelve más caro. Para mover los tractores, procesar los granos y mover los alimentos en barcos o camiones se requiere mucha energía. El resultado es matemático: los costos de importación suben por las nubes y la capacidad adquisitiva de las familias se desploma, apaleando sin piedad a los países de ingresos bajos, que tienen que comprar energía y comida fuera.

2. La línea roja: Un billón de personas migrando al desastre

Las cifras presentadas en el informe asustan. Para 2023, el planeta cuenta ya con 927 millones de personas con algún tipo de inseguridad alimentaria severa. Las previsiones iniciales para 2026 ya alcanzan los 993 millones. Con los presupuestos actuales, que suponen un conflicto relativamente corto y una recuperación gradual de los mercados de energía, la cifra superará el billón de personas en 2028. Para 2030, podría ascender hasta 1050 millones.

Sin embargo, el FMI y el Banco Mundial son pesimistas. Si la perturbación en Oriente Medio se mantiene durante un periodo largo, si hay ataques a la infraestructura del crudo o se inicia un cierre largo de la infraestructura del estrecho de Ormuz, la desaceleración económica sería más acentuada y, por lo tanto, en este escenario pesimista, el mundo no esperaría hasta 2028, la línea roja de un billón de personas sería alcanzada ya en 2026.

3. La geografía de la necesidad: África en el corazón del torbellino

El martirio no está distribuido de manera justa. El reporte es claro al decir dónde esta ola golpeará más fuerte. En 2030, el 82 % de las personas en el mundo que sufren inseguridad alimentaria severa residirán en economías de ingresos bajos y medianos-bajos. La zona del África subsahariana es la zona más azotada por esto. Las nuevas previsiones suman a sus estadísticas de hambre crónica 81 millones más de personas.

4. El verificador del desastre: las fases 3 y 4

La ONU emplea la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (IPC) para evaluar la gravedad de la problemática. El documento del Banco Mundial mapea sus datos sobre esta escala para mostrar la crudeza de la realidad.

La fase 3 se considera una crisis en la que al menos el 20 % de las familias tienen consumos de alimentos con vacíos severos o se ven coaccionadas a liquidar todos sus escasos bienes para poder alimentarse. La fase 4 es una emergencia y se caracteriza por proporcionar niveles altísimos de desnutrición aguda y unos índices de mortalidad extremadamente elevados. Las proyecciones apuntan a que para el año 2030 unos 467 millones de personas vivirán en zonas de fase 3 y que de estas, 71 millones se encontrarán en la fase 4.

¿Te ha servido este artículo?

Recibe cada semana lo que de verdad importa

Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.

Temas: Última hora
Luz Redactora
Luz Vaquero es una redactora destacada por su estilo claro y cuidado, capaz de transformar temas complejos en contenidos accesibles y atractivos. Con un enfoque riguroso y creativo, aporta calidad y cercanía a cada texto, conectando eficazmente con sus lectores.

Más en Ecoportal