El mapa energético mundial enfrenta presiones por la IA y centros de datos, que redefinen el rumbo de las energías. El combustible fósil era el elemento energético con mayor inversión, pero datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE) revelan que el panorama se adapta a una era gobernada por la inteligencia artificial y los centros de datos, un tema que podría influir en el mapa energético sustentable.
La expansión de centros de datos con IA presiona a las redes eléctricas y la demanda
Los centros de datos a nivel mundial han aumentado el consumo eléctrico en un 17 % durante el 2025, y es una tendencia que parece continuar en aumento. Pero en el caso de centros de datos con inteligencia artificial, el consumo se elevó a un 50 %, lo que presiona la matriz energética tradicional.
Se espera que el crecimiento e impulso de los centros de datos triplique para el 2030 el consumo energético a nivel mundial. El gran dilema que surge de ello es que la seguridad energética podría verse comprometida, con posibilidades de apagones o aumentos en tarifas en zonas cercanas a los centros de datos.
No obstante, el avance de la IA ha motivado que la eficiencia energética mejore. Las actualizaciones en software y hardware están logrando disminuir el consumo eléctrico por tarea. De acuerdo con la AIE, la demanda energética de la IA es el resultado de tres tendencias inciertas y en rápida evolución definidas por la mejora en eficiencia, adopción creciente de la IA y modelos cambiantes.
La IA aumenta la inversión y el consumo de energía
Algunas zonas en Estados Unidos están tomando medidas para detener el alto consumo de los centros de datos con IA. Un ejemplo es Texas, que ha definido exigencias para controlar el gasto en energías y evitar que se perjudique a los consumidores. La expansión de centros de datos ha provocado que las presiones en las redes eléctricas aumenten cada vez más.
Según la AIE, la inteligencia artificial no solo tiene influencia en la tecnología y avances de ciencia, sino también en la energía. El panorama de las inversiones y el consumo de electricidad está aumentando con un enfoque central en la IA. Los datos de la AIE confirman que la inversión de 5 empresas tecnológicas supera la inversión mundial en producción de petróleo y gas natural.
Se prevé que para finales de 2026, el gasto mundial de las grandes tecnológicas aumente a un 75 %, luego de que en 2025 se reportara un total de US$400 000 millones. Por lo tanto, la capacidad de la tecnología e inteligencia artificial tiene un alto potencial para el futuro, pero al mismo tiempo, significa que el consumo de energía se disparará, causando mayores presiones al sistema energético.
Otro aspecto que resalta la AIE es que los centros de datos diseñados para inteligencia artificial han reportado un consumo triplicado en los últimos 18 meses. Una cifra que presiona a la matriz energética y crea la necesidad de tomar medidas sustentables para soportar la alta demanda de consumo eléctrico.
Impulso de nuevas inversiones energéticas en generación y almacenamiento
El informe de la AIE revela que el desarrollo de inversiones renovables o limpias es una parte esencial para el fortalecimiento de la IA y los centros de datos. Contar con sistemas sustentables que puedan generar esas cantidades de electricidad adicionales para su funcionamiento óptimo facilita la adopción de dichos sistemas tecnológicos.
Las energías renovables ofrecen valor local y seguridad energética que puede ser aprovechada para el crecimiento de la tecnología. Se estima que los problemas en conexiones en EE. UU. por el desarrollo de la IA y centros de datos pueden ser resueltos mediante generación de respaldo ofrecido por las fuentes renovables, así como generación propia de gas, reciclaje de agua y baterías de respaldo.
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