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Tecnología

Nueva York se cansó de las inundaciones en sus calles e invertirá casi US$100 millones para convertir canchas deportivas y patios en depósitos temporales que almacenarán agua de lluvia, evitando que ahogue la ciudad

Por Skarlett Soto · 17 agosto, 2026 · 12:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
Nueva York se cansó de las inundaciones en sus calles e invertirá casi US$100 millones para convertir canchas deportivas y patios en depósitos temporales que almacenarán agua de lluvia, evitando que ahogue la ciudad
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Nueva York ha decidido convertir sus canchas de baloncesto y sus plazas en escudos contra las inundaciones.

Frente a las lluvias cada vez más intensas que dañan sus calles, la ciudad estadounidense está apostando por una estrategia diferente.

En lugar de gastar todo su dinero en tuberías tradicionales, las autoridades han decidido aprovechar espacios que la gente usa todos los días.

Estos lugares pueden absorber y almacenar millones de litros de agua durante las tormentas. Así, una parte de esa agua no llega de golpe a las calles y alcantarillas.

¿Cómo funciona esta tecnología que convierte un campo de baloncesto en un gran depósito durante una tormenta?

Parques, canchas y jardines diseñados para atrapar el agua de lluvia

La estrategia es parte del programa Cloudburst, que toma como referencia proyectos desarrollados en ciudades como Copenhague.

El objetivo es cambiar cómo la ciudad maneja el agua cuando llueve mucho.

En vez de dejar que el agua corra por la calle y colapse las alcantarillas, se crean espacios que absorben y guardan temporalmente el agua donde cae.

Para hacer esto sin afectar la vida del barrio, los ingenieros usan varias soluciones.

Una de ellas son las canchas hundidas. Son pistas de baloncesto diseñadas a menor altura para que puedan funcionar como depósitos temporales cuando llueve con mucha intensidad.

Luego tenemos los suelos porosos, es decir, materiales en patios y estacionamientos que dejan pasar el agua hacia abajo en lugar de formar charcos.

También hay áreas verdes que filtran el agua y depósitos grandes escondidos bajo el suelo que guardan el agua de lluvia sin molestar a nadie.

Una inversión millonaria para salvar a los barrios más vulnerables de Nueva York

La apuesta de la ciudad va totalmente en serio.

La alcaldía de City of New York invertirá US$95 millones en un gran proyecto en Homecrest, Brooklyn, una zona que suele tener problemas cuando llegan las lluvias intensas.

Con esta obra se podrán gestionar casi 30 millones de galones de agua pluvial al año, reduciendo el riesgo de inundaciones y la presión sobre las alcantarillas.

La ciudad ya tiene proyectos que permiten ver cómo funciona esta idea en la práctica.

Por ejemplo, en South Jamaica Houses, Queens, una cancha diseñada para almacenar temporalmente el agua puede retener unos 330 000 galones durante una tormenta, alrededor de 1,25 millones de litros.

En otros lugares, el sistema puede adaptarse usando vegetación, pavimentos permeables y otras soluciones, mostrando que cada vecindario puede tener su propio diseño según el espacio disponible.

El agua se libera poco a poco cuando la tormenta se termina

Lo mejor de este sistema ocurre cuando la lluvia deja de caer.

Una vez que pasa la parte más intensa de la tormenta y la red recupera capacidad, las canchas y los depósitos pueden liberar poco a poco el agua que tienen almacenada. Parte también puede filtrarse de manera natural en el terreno.

Al evitar que toda el agua llegue de golpe, se reduce la presión sobre las alcantarillas y el riesgo de que termine inundando calles y propiedades.

Además, retener parte de esa agua ayuda a evitar que la escorrentía contaminada termine directamente en lugares como Coney Island Creek.

Después, cuando el área vuelve a secarse, las canchas quedan disponibles para que los vecinos las usen otra vez.

Pueden jugar o caminar por el parque como antes.

Esto muestra que la infraestructura urbana puede proteger a las personas de las tormentas sin dejar de formar parte de su vida diaria.

Transformar canchas, patios y otros espacios de Nueva York representa una forma diferente de pensar las ciudades.

Una cancha puede ser un lugar para jugar durante un día normal y, cuando llega una tormenta, convertirse temporalmente en parte de la infraestructura que protege al barrio.

Y quizás ahí esté lo más interesante del proyecto: no hace falta elegir entre tener un espacio para las personas o un espacio para almacenar agua. El mismo lugar puede hacer las dos cosas.

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Skarlett Redactora
Skarlett es ingeniera ambiental y redactora con experiencia en investigación y escritura creativa. Se especializa en abordar problemáticas ambientales actuales y en analizar las tecnologías sostenibles que buscan reducir su impacto. Comprometida con el medio ambiente, destaca por ofrecer contenidos claros y objetivos que invitan a la reflexión y fomentan el desarrollo sostenible.

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