El mercado energético global atraviesa un período de turbulencias a raíz de la guerra en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz. Pese a ello, la demanda de electricidad crece a pasos agigantados, según la Agencia Internacional de Energía (AIE), que proyecta un mayor aumento para los próximos años. En este marco, hay 4 fuentes de energía que son las que lideran el mercado.
Carbón
Actualmente, el carbón es la principal fuente de generación de electricidad a nivel mundial, generando hasta 10 974 TWh. Pese a ser uno de los mayores causantes de las emisiones contaminantes por dióxido de carbono, países de todo el mundo continúan eligiéndolo. En países como EE. UU., las políticas implementadas potencian su uso y lo colocan en el centro del mercado energético.
Recordemos que la administración de Donald Trump lleva adelante el plan «hermoso y limpio carbón», a través del cual el Gobierno federal destina millones de dólares para potenciar su producción y fortalecer su actividad. No obstante, el auge de las nuevas fuentes renovables y las políticas ambientales representan una amenaza para este mineral, cuya demanda comienza a estancarse.
Gas natural
De acuerdo con el nuevo informe de la AIE, el gas natural se posiciona como la segunda mayor fuente de electricidad a nivel global, con una producción de 8976 TWh. En medio del turbulento presente provocado por la guerra en Oriente Medio, este recurso tomó un gran impulso. Los pronósticos destacan que el mercado de producción de electricidad a gas aumentará con el correr de los años, consolidándose como un mercado millonario.
En 2025, este mercado fue valorado en casi US$50 millones, mientras que en 2026 ronda los US$53 millones. Las estimaciones de los expertos señalan que para el 2034 podría llegar a los US$80 millones, exhibiendo una tasa compuesta anual de 5,47 %. Esto se debe a que el gas continúa siendo una fuente confiable, flexible y gestionable para los sistemas energéticos globales.
Energía hidroeléctrica
La energía hidroeléctrica actualmente produce 4536 TWh de energía y se posiciona como la tercera mayor fuente de producción energética a nivel global. Dicho crecimiento es producto del auge de las energías renovables, una agenda ambiental enfocada en las bajas emisiones y un contexto de incertidumbre respecto a los combustibles fósiles.
En regiones como Latinoamérica y el Caribe, este tipo de fuente representa el 44,5 % de la matriz de generación, que a inicios del 2026 alcanzó los 171 TWh. Según los informes presentados, la consolidación de la energía hidroeléctrica se debe a la mejora en la disponibilidad del agua, aliviando las restricciones hidrológicas en los sistemas eléctricos.
Comparando los datos con los del 2025, la generación hidroeléctrica creció en 10,8 TWh interanuales, lo que permite compensar la caída de otras fuentes renovables, como la energía solar. Dicho crecimiento, producto de la elevada disponibilidad del agua, desplazó también parte de la generación térmica, con una reducción de 8,0 THw de la electricidad producida a partir de gas natural.
Energía solar
Este tipo de fuentes es una de las que proyecta mayor crecimiento y hoy en día pisa fuerte en los mercados energéticos globales. Según la AIE, los proyectos fotovoltaicos generaron hasta 3289 TWh, aunque promete expandirse para lo que queda de año. En 2026, se prevé que la generación de electricidad a partir de esta fuente aumente en 600 TWh, igualando el récord de 2025.
Los expertos advierten que la energía solar está en camino de convertirse en la segunda fuente de generación de electricidad renovable a nivel global, superando a la eólica. Incluso, en países como EE. UU., este tipo de fuente llegó a producir más energía que el carbón y el gas natural, alcanzando cifras récord. Asimismo, los proyectos fotovoltaicos demuestran su gran crecimiento, posicionándose como una alternativa útil, económica y segura para los combustibles fósiles.
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