Una tubería de agua rota ha causado estragos en los datos recopilados del Sol y enviados por un par de naves espaciales de la NASA, el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) y el Espectrógrafo de Imágenes de la Región de Interfaz (IRIS), que se encuentran a decenas de miles y cientos de kilómetros de la Tierra, respectivamente.
El centro de datos se inundó y estará fuera de servicio hasta 2025
Los científicos no podrán procesar gran parte de los datos recopilados por el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA y la nave espacial IRIS por un tiempo, debido a la rotura de una tubería de agua. Dicha tubería, es una línea de agua de refrigeración de 10 centímetros de ancho en una sala de servidores de la Universidad de Stanford en California, que alberga el Centro de Operaciones Científicas Conjuntas (JSOC) del SDO, estalló el 26 de noviembre.
Se acumularon varios centímetros de agua en la sala de servidores del JSOC. Al día siguiente, ya se había vaciado, pero era necesario secar el equipo. Irónicamente, dejarlo al sol no era una opción. El JSOC calificó los daños de “graves” y no se espera una recuperación completa hasta el año próximo. No se proporcionó ninguna estimación sobre el tiempo que tomará la pausa.
Pero hay un aspecto positivo, y es que, según los científicos, los “sistemas de captura de datos de los tres instrumentos siguen funcionando”, no se espera que se pierda ningún dato entrante.
La nave que estudiaba el Sol, perderá su luz por el momento
La nave espacial IRIS se lanzó en junio de 2013 y ha estado ayudando a los científicos a estudiar el flujo de plasma hacia la corona y la heliosfera del Sol, utilizando un espectrómetro de imágenes ultravioleta de alta velocidad de cuadros. También tiene como objetivo avanzar en la comprensión de la relación entre el Sol y la Tierra.
El SDO es un observatorio espacial que estudia el Sol, centrándose en su campo magnético, sus ciclos de actividad y sus impactos en el sistema solar. Se centra especialmente en comprender la conexión entre el Sol y la Tierra. Se lanzó en 2010, fue diseñado para estudiar cómo la actividad solar causa el clima espacial, las condiciones causadas cuando el Sol libera una andanada de partículas cargadas que atraviesan el sistema solar.
La tubería, que envía agua de refrigeración a través de una sala de servidores en Stanford, se rompió y “causó una gran inundación”, así como “extensos daños por agua”, según el equipo del JSOC.
«En este momento, no está claro cuánto tiempo llevará evaluar los daños, reparar el equipo y completar la recuperación», se lee en una sección de preguntas frecuentes adjunta a la actualización. «Sabemos que los daños son extensos y que [las reparaciones] no se completarán hasta 2025».
Afortunadamente, aunque la inundación retrasará mucho el procesamiento de datos, las naves espaciales aún pueden transmitir información a casa como se esperaba.
Aunque los datos no están disponibles, no se han perdido
La NASA y la Universidad no han detallado qué se mojó, pero el SDO en su totalidad entrega alrededor de 42 TB de datos cada mes. Aunque los datos no están disponibles, no se han perdido. Se siguen recopilando, pero no se procesan. Por ejemplo, los datos de la HMI se almacenan actualmente en Nuevo México, pero, mientras tanto, los datos en tiempo real necesarios para el clima espacial, los productos de datos del entorno espacial y la planificación de misiones son inaccesibles.
A medida que IRIS pone a disposición en línea sus datos casi en tiempo real, se dispone de datos anteriores al 22 de noviembre (cuatro días antes de la explosión de la tubería). También se puede acceder a datos incompletos de AIA y HMI desde varias fuentes.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



