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Clima

El año que inundó México con lluvias torrenciales: lo hemos olvidado, y no es buena señal

Por Rocío Valcarce · 18 diciembre, 2024 · 9:55 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
El año que inundó México con lluvias torrenciales: lo hemos olvidado, y no es buena señal
Canal 26
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Sin dudas, el año 2010 marcó un antes y un después en la historia climática de México, ya que estuvo caracterizado por altas lluvias torrenciales que superaron el 23% de lo usual, dando lugar a inundaciones muy severas en algunas regiones del país, sobre todo en el Estado de México.

Ahora bien, este fenómeno meteorológico extremo puso a prueba la infraestructura y los sistemas de emergencias del país, revelando lo expuestas que estaban algunas comunidades ante eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos.

Estas inundaciones del año 2010 son muy recordadas por los daños causados y por el impacto económico que tuvo. Sin embargo, este acontecimiento también sirvió como un llamado de atención sobre la necesidad de tomar medidas ante estos cambios climáticos que azotaron a nuestra región.

Las lluvias torrenciales y el registro climático histórico de México

Para hablar de este registro nos tenemos que ir hasta el año 1941, donde nunca antes se había registrado un año tan lluvioso hasta que llegó el 2010. Estas intensas lluvias estaban concentradas en los meses de febrero, agosto y septiembre; además, lograron saturar los suelos, provocando el desborde de ríos y arroyos.

El fenómeno ‘El Niño’ de la mano con ciclones tropicales como Alex y Matthew, ayudó drásticamente a que las precipitaciones sean con una fuerza mayor y así aumentaron el riesgo de inundaciones. Ante la magnitud de la crisis, las autoridades federales y estatales implementaron diversas acciones de emergencia y recuperación.

Además, se destinaron recursos económicos para reparar infraestructuras dañadas, proporcionar asistencia a las poblaciones afectadas y desarrollar programas de reconstrucción. Al pasar este fenómeno, se realizaron obras de emergencias para prevenir futuras inundaciones, como la construcción de muros de contención y la limpieza de cauces.

La magnitud de las precipitaciones y su impacto en el abastecimiento de agua

Según el doctor Felipe Arreguín Cortés, subdirector de la Conagua, el período comprendido entre enero y diciembre del 2010 se estableció como el más húmedo de todos los tiempos, remarcando a julio y agosto como los meses en los que cayó la mayor cantidad de agua posible, mucho más que en la lluvia del año 1941.

Teniendo en cuenta la magnitud de estas precipitaciones, según las estimaciones de la Conagua, si las lluvias hubiesen cortado en ese momento, se habría contado con la cantidad de agua necesaria para abastecer a la población durante 15 meses, generando un gran impacto económico para las comunidades.

Asimismo, las autoridades reportaron que se requirieron 1,200 millones de pesos para reparar las infraestructuras dañadas y atender las emergencias. Además, el huracán Alex, que azotó al país durante ese año, dejó precipitaciones más del doble que el ciclón Gilberto, anteriormente considerado el más destructivo.

El impacto de estas precipitaciones en el Estado de México y algunos municipios

En México, el año 2010 quedó marcado para siempre en la memoria colectiva de sus habitantes, esto se debe a grandes precipitaciones que desencadenaron en inundaciones devastadoras para diversas regiones del país. Sin embargo, el número de municipios declarados en emergencia se incrementó, pasando de 110 en 2009 a 367.

De todas formas, el Estado de México fue uno de los más afectados, en conjunto con municipios como Ecatepec, Nezahualcóyotl y Valle de Chalco Solidaridad, sufriendo las consecuencias más dañinas de este incremento del agua. Las autoridades revelaron que se requirieron más de 3.726 millones de pesos para atender las emergencias.

Bajo esta misma línea, una de las zonas más afectadas fue el Valle de México, allí se implementaron más de 60 obras de emergencia para mejorar la capacidad de drenaje de cara al futuro, pero la vulnerabilidad de la región sigue siendo alta debido a la densidad poblacional y la falta de infraestructura adecuada.

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Rocio Redactora
Rocío Valcarce es una redactora con amplia experiencia en periodismo y escritura de guiones. Su trayectoria le permite abordar contenidos con profundidad y creatividad, combinando rigor informativo con una narrativa ágil y atractiva.

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