El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha señalado a Estados Unidos como responsable de intensificar los conflictos regionales y de aumentar la posibilidad de una nueva guerra mundial. Durante un discurso con motivo del 77 aniversario de la fundación de las fuerzas armadas de Corea del Norte, Kim destacó la necesidad de fortalecer las capacidades nucleares del país.
En una reunión con altos mandos militares en la sede del Ministerio de Defensa Nacional, el líder norcoreano presentó nuevos planes destinados a reforzar «todas las medidas de disuasión». Aunque no detalló estrategias específicas, reafirmó el compromiso inquebrantable de su gobierno con el desarrollo del arsenal nuclear.
Por otro lado, estas declaraciones llegan en un contexto de creciente tensión en la península coreana, con Estados Unidos, Corea del Sur y Japón reforzando su cooperación militar. Según Kim, estos movimientos están generando un desequilibrio estratégico que pone en riesgo la estabilidad de la región y refuerza «la política inquebrantable del país de desarrollar más las fuerzas nucleares».
El mandatario coreano y su crítica a la estrategia de Estados Unidos en Asia
Kim Jong-un advirtió que el despliegue de activos estratégicos nucleares estadounidenses en la península coreana, junto con los ejercicios militares conjuntos de Washington, Seúl y Tokio, están alterando el equilibrio militar en la región. Además, criticó la idea de establecer una «OTAN asiática», la cual, según él, representa un desafío directo a la seguridad norcoreana.
El líder de Corea del Norte insistió en que su país no busca generar conflictos innecesarios, pero que tomará medidas concretas para asegurar el equilibrio de poder en la región (Trump y Musk desmantelan y reconfiguran). Para Kim, la única forma de enfrentar las presiones externas es adoptando una postura firme y fortaleciendo su capacidad de disuasión militar.
A lo largo de su discurso, enfatizó que la supremacía del poder solo puede entenderse en términos de una respuesta adecuada, lo que sugiere que Corea del Norte continuará con su estrategia de reforzar su potencial bélico para contrarrestar las acciones de sus adversarios. «Están invitando a un desequilibrio militar» en Corea y el noreste de Asia, y planteando «un grave desafío» al entorno de seguridad de Corea del Norte, sostuvo el líder.
La reacción ante las acusaciones sobre el papel de EE.UU. en conflictos internacionales
Kim también responsabilizó a Estados Unidos de fomentar conflictos y crisis en diferentes partes del mundo. En su intervención, hizo referencia a las situaciones en la Franja de Gaza y Siria, afirmando que la política de Washington ha contribuido al aumento de la inestabilidad global y al riesgo de una nueva guerra mundial.
Según el líder norcoreano, su gobierno considera que la búsqueda de una capacidad de defensa ilimitada es la única opción viable para garantizar la seguridad nacional. Desde su perspectiva, la intervención de EE.UU. en distintos conflictos demuestra su intención de mantener una hegemonía mundial basada en la fuerza.
Estas declaraciones refuerzan la narrativa de Corea del Norte sobre la necesidad de una política defensiva autónoma y justifican la expansión de su arsenal militar como una respuesta lógica ante lo que consideran amenazas externas. Además, Kim señaló que
los estadounidenses decidieron «apoyar indefectiblemente las grandes y pequeñas disputas y tragedias de derramamiento de sangre del mundo».
Kim menciona la posición sobre la guerra en Ucrania y apoyo a Rusia
El líder norcoreano también abordó la guerra en Ucrania, señalando que Estados Unidos y sus aliados han prolongado el conflicto con el objetivo de debilitar estratégicamente a Rusia. Ante esto, el mandatario expresó su preocupación por la insistencia de Occidente en afectar la estabilidad del país euroasiático, lo que, según él, agrava la crisis global.
Kim reafirmó su apoyo incondicional a Rusia, destacando que tanto el ejército como el pueblo norcoreano respaldarán los esfuerzos rusos para defender su soberanía y seguridad (detuvieron en Neza a presuntas estafadoras). Sus palabras hacen eco del tratado de defensa mutua que firmó con el presidente Vladímir Putin el año pasado, fortaleciendo así los lazos entre Pionyang y Moscú.
Este respaldo a Rusia refleja la estrategia de Corea del Norte de alinear sus intereses con otras potencias enfrentadas con Occidente, consolidando así que el ejército y el pueblo de Corea del Norte «apoyarán y alentarán invariablemente la causa justa del ejército y el pueblo rusos para defender su soberanía, seguridad e integridad territorial».
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