El océano es el que más sufre a causa del calentamiento global, absorbiendo aproximadamente el 91 % del calor residual generado por las emisiones de gases de efecto invernadero. Esto llevó a que el espacio oceánico alcance temperaturas récord y registre cambios que ponen en peligro no solo a los animales y plantas que residen en él, sino también para el humano. Según el Instituto de Recursos Mundiales (WRI), estas son las 3 consecuencias del cambio climático sobre este espacio:
Aumento de la tasa de calentamiento de los océanos
A raíz de sus características vinculadas al volumen y la alta capacidad calorífica del agua, el océano se convierte en un depósito de calor más grande para el planeta. Asimismo, es capaz de absorber casi en su totalidad el exceso de calor producido por los gases de efecto invernadero del último siglo. Como resultado, se registró una duplicación de las temperaturas, lo que tiene repercusiones directas en el planeta.
Las consecuencias del aumento de la tasa de calentamiento se pueden ver con tormentas más intensas, patrones climáticos como El Niño y la migración de especies en busca de aguas más frías y adecuadas para su desarrollo. Todo esto, además, representa una grave amenaza contra las pesquerías cruciales, de las cuales depende el ser humano para su alimentación y su sustento.
Según los recientes informes del WRI Climate, las temperaturas de la superficie del mar han aumentado de forma constante durante las últimas cinco décadas, alcanzando un récord en 2024. Un año después, los primeros 2000 metros del océano llegaron a almacenar más calor que nunca, siendo el noveno año consecutivo que se registra este comportamiento. Entre 2005 y 2025, la tasa de calentamiento fue más del doble de la registrada en 1960 y 2055, un patrón verdaderamente alarmante.
Duplicación del nivel del mar
Otro factor que demuestra evidencia firme sobre el calentamiento global es el aumento del nivel del mar, el cual se ha duplicado en los últimos años. A finales del 2025, el nivel medio mundial era de 11 centímetros más alto que en 1993, un indicador que ha cambiado con el avance de la contaminación. Dicha tasa se aceleró a unos 4,75 milímetros por año, producto de la expansión térmica del agua y al derretimiento del hielo terrestre proveniente de glaciares.
El aumento del nivel del mar provoca una transformación de los ecosistemas, ya que altera la circulación oceánica, cambiando las condiciones de vida para animales y plantas. No obstante, las consecuencias también las sufre el ser humano, con erosiones costeras, invasión del agua salada a reservas de agua dulce e inundaciones de tierras de cultivo. Asimismo, se podría decir que las consecuencias son también sociales y económicas.
En naciones de baja altitud y comunidades costeras, ya comenzaron a sentirse el impacto del calentamiento global y el aumento de los niveles del mar. Países como Gambia, por ejemplo, las tierras de cultivo se han vuelto demasiado salinas, lo que complica el proceso y genera una escasez de espacios para cultivar alimentos.
Acidificación de los océanos
En el marco del avance del calentamiento global, el espacio oceánico se convierte en un sumidero de carbono, que absorbe aproximadamente el 25 % de las emisiones de dióxido de carbono generadas por el humano. A medida que este gas se disuelve, la química oceánica cambia, aumentando su acidez. Según el WRI Climate, la acidez promedio de las aguas oceánicas a nivel mundial ha aumentado un 30 % desde la era preindustrial.
La acidificación de los océanos tiene impacto directo en el desarrollo de la vida marina y todo lo que depende de ella. Un claro ejemplo de esto son los efectos directos que tiene sobre los arrecifes de coral, que sustentan alrededor del 25 % de la vida marina, así como cadenas alimentarias cruciales. Por ende, sus consecuencias tendrían impacto en la seguridad alimentaria, la pesca y las economías costeras.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



