La transición energética que está atravesando el mundo ha pasado a una etapa decisiva, que se caracteriza por la baja de manera sistemática de los costos y por un despliegue sin precedentes de las tecnologías limpias de movilidad, de edificación y de proceso. La conclusión del informe «World Energy Transitions Outlook 2026» de IRENA da la razón a esta creciente velocidad de la descarbonización, pues ofrece un buen argumento macroeconómico a largo plazo: un aumento de la economía mundial en un 1,1 % anual por encima de un escenario de continuidad operativa, con unas ganancias acumuladas en torno a los US$47 billones hacia 2050.
Retos de la estructura y la aceleración de la técnica para su implementación
Si bien las instalaciones eólicas y fotovoltaicas siguen rompiendo récords internacionales, la IRENA nos muestra el escaso ritmo del proceso de transformación, que es lento y claramente desigual en las distintas partes del mundo. El principal impedimento que han encontrado los distribuidores es la necesidad de no solo acelerar la puesta en marcha conjunta, sino también de articularla con el aumento de la capacidad de generación, el refuerzo de las redes de transmisión, el almacenamiento a gran escala y con mayor eficiencia energética.
El gran lanzamiento estará obligado a ponerlo todo en marcha garantizando a su vez simultáneamente tres factores que se corresponden y son necesarios: la seguridad del suministro eléctrico, tarifas aceptables para el consumidor y la aceptación popular de las obras de infraestructuras necesarias.
Para llegar a conseguir ese equilibrio es necesario tender nuevas líneas de alta tensión a través de miles de kilómetros para interconectar los nuevos centros de generación renovable con los principales lugares de consumo urbano e industrial.
Metas cuantitativas para 2035 y 2050 en el contexto del escenario de 2,7 °F
En el escenario correspondiente a las condiciones revisadas y que son compatibles con el límite de 2,7 °F, la IRENA establece una hoja de ruta con hitos de capacidad muy ambiciosos. Para alcanzar las metas, la electricidad renovable instalada deberá ser de 18,4 teravatios (TW) para el año 2035 y de 38,2 TW a mediados de siglo. Esta capacidad de despliegue aumentará la participación de la electricidad en el consumo final de energía desde el 23 % actual hasta un 35 % en 2035 y será superior al 50 % en 2050 a escala global.
En tal escenario de descarbonización profunda, la electricidad cubrirá el 77 % del uso final de la energía para 2050 en los edificios residenciales y comerciales, el 47 % en el transporte y el 42 % en la industria pesada. En los complejos segmentos industriales más difíciles de electrificar directamente, la bioenergía sostenible, el hidrógeno verde y otros combustibles limpios derivados actuarán como complementos irrenunciables. Para hacer posible esta colosal transformación de la infraestructura globalmente, la IRENA estima que se requiere un gasto e inversión acumulados que superen los US$256 billones entre 2026 y 2050, lo cual significa un flujo de dinero que alcanza casi los US$10,3 billones.
Diversidad regional y planificación integral
El informe hace hincapié en que, aunque la descarbonización es un objetivo que comparte la humanidad, no existe una única opción que pueda aplicarse a todos los países y territorios indiscriminadamente. Para el año 2050, la electricidad representará un porcentaje cercano al 64 % en la Unión Europea, de aproximadamente un 53 % para los países de la ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) y de alrededor del 50 %, tanto para África como para América Latina y el Caribe.
Por este motivo, la calidad y la equidad de la transición se convierten en elementos tan determinantes como la propia rapidez de su ejecución. La IRENA advierte de que aspectos como el costo de las tarifas de la energía, la protección social, la formación técnica profesional y el acceso a las nuevas oportunidades económicas deben ser tenidos en cuenta desde el mismo momento de la elaboración de la planificación estatal.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



