La Agencia Ambiental de Maryland relanzó su campaña de reciclaje para las latas de aluminio. Según explicaron, en el Día de Aplastar una Lata, estas pueden reciclarse y volver a las estanterías de los supermercados como una nueva en tan solo 60 días, pero en un vertedero puede tardar hasta 500 años en degradarse por completo y causar daño ambiental en el camino. Por ello, instan a ir por el camino del reciclaje en la jornada de concientización que se celebra cada 27 de septiembre en el estado.
Los datos a cambiar
Según el informe de reciclaje de 2024, el más reciente de este estilo que hay en Maryland, la tasa de reciclaje del estado es del 21 % y queda por debajo de la media nacional para latas de aluminio, que es del 45 %. A nivel nacional también se mantiene el objetivo de llegar al 70 % del reciclaje de latas para el 2030 y se marca un dato llamativo para incentivar esta tarea: una sola lata puede ahorrar la energía suficiente para alimentar un televisor de 45 pulgadas durante varias horas.
Entre las actividades que se desarrollan, la tarea de aplastar la lata y difundirla para los adultos y niños sirve de incentivo inicial, pero existen otras iniciativas en marcha para colaborar con el medio ambiente.
El reciclaje del aluminio al mando en Maryland
El «Día de Aplastar una Lata» está en marcha en Maryland y los datos marcan que los rellenos sanitarios de Estados Unidos acumulan más de 1000 millones de libras de aluminio por año, lo que equivale a 32 000 millones de latas, un gran desperdicio energético para el país. Para agregar, explicaron que en todo el país, por esta simple tarea, se pierde energía suficiente para abastecer a 1,5 millones de hogares durante un año.
Por ello, la iniciativa va hacia la tarea de aplastar una lata y depositarla en un contenedor apto para reciclaje, ya que fabricar aluminio a partir de material reciclado consume un 95 % menos de energía que producirlo desde la materia prima. A la vez, el proceso de fabricación conlleva la emisión de gases contaminantes y sirve como incentivo para la campaña estatal que se lleva a cabo año tras año.
Oficialmente, desde el Departamento de Medio Ambiente de Maryland informaron que el aluminio recolectado se tritura y se agrupa en cubos gigantes para que sean enviados a las plantas industriales aptas para su fundición. Esto genera nuevos productos y reduce el tiempo de producción, el daño ecológico y el costo para el estado. Por este motivo, en casa recomiendan limpiar latas y quitarles las etiquetas si es posible, explicaron desde la agencia ambiental.
La tarea de aplastarlas es un ejemplo, ya que si se depositan en los contenedores de reciclaje no será necesario hacerlo, pero sí ahorrará espacio si se toma la tarea de realizarlo en casa. Junto a esto, señalaron que Maryland alcanzó una tasa de desvío de residuos del 40 % e intentarán mejorar ese indicador para el reciclaje concretamente.
El daño del aluminio nuevo
La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) indicó que la extracción de bauxita a cielo abierto es uno de los principales puntos de contaminación para la fabricación de las latas de aluminio que se consumen mayormente en bebidas a diario. Esto provoca erosión del suelo, elimina vegetación en puntos de minería y, ya en fábrica, genera perfluorocarbonos, de la familia de los PFAS, y otros contaminantes que pueden ser hasta 92 000 veces más dañinos que el dióxido de carbono, con impacto directo en la calidad del aire de las regiones productoras en Estados Unidos.
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