La ONU compartió un nuevo informe sobre el comercio global basado en la biodiversidad, el cual expone una gran desigualdad entre las grandes potencias y los países en desarrollo. Según explicó, existen naciones que albergan la mayor parte de la biodiversidad del mundo, pero no logran sacarle provecho. Frente a ello, las autoridades presentaron una serie de soluciones para cerrar esta brecha y garantizar un desarrollo sostenible equilibrado.
Una notable desigualdad
Las exportaciones mundiales basadas en la biodiversidad alcanzaron los US$3,8 mil millones en 2024, pero los países en desarrollo solo captaron alrededor del 35 %. Entre las regiones rezagadas en lo que respecta a esta actividad comercial podemos encontrar a África, América Latina y el Caribe, que son los que albergan la mayor parte de la biodiversidad global. Esto remarca la existencia de una problemática que necesita de una urgente solución.
De acuerdo al análisis del organismo internacional, las limitaciones de estas regiones responden a cuestiones institucionales, políticas comerciales deficientes y un menor acceso a la financiación. Y si bien la información recopilada data del 2024, la tendencia fue la misma durante los últimos años, por lo que las Naciones Unidas le otorgaron a esta problemática un lugar central dentro de su agenda actual.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad de 2026 será una plataforma clave para analizar oportunidades, armonizar mejor los objetivos comerciales y poner el foco en la explotación regulada de la biodiversidad por parte de los países en desarrollo. La capacidad productiva, las normas comerciales, el acceso a los mercados y la inversión serán factores determinantes para cumplir con los objetivos.
Estrategias de la ONU
De los casi US$3,8 mil millones generados a partir de las exportaciones mundiales de este mercado, Europa capta más del 49 %, mientras que las regiones mucho más ricas en biodiversidad siguen muy por debajo en el porcentaje. Específicamente, África contribuyó tan solo con el 3 % de las ventas, mientras que América Latina y el Caribe con el 11 %. Se trata de una brecha sorprendente, que pone de manifiesto el inmenso potencial sin explotar de estos países.
La actualización mensual sobre el comercio mundial de la ONU, publicada justo antes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Biodiversidad, que se desarrollará entre el 19 y el 30 de octubre, expone dos posibles vías para solucionar esta problemática: las políticas comerciales y la inversión. A partir de estos ítems, buscará revertir esta desigualdad y lograr un equilibrio entre las grandes potencias y los países en desarrollo.
Desde el punto de vista de las autoridades, esto sería posible con las salvaguardias efectivas y más herramientas legales que garanticen una distribución justa y equitativa de los beneficios. A su vez, proponen reforzar la capacidad productiva, con más acceso a las tecnologías, una mayor cooperación regional y comercial, sumado a la aplicación de prácticas comerciales y de uso sostenible y más financiación.
«El reto no consiste simplemente en exportar más productos, sino en conservar un mayor valor a nivel local mediante el procesamiento y el uso circular, al tiempo que se salvaguarda la biodiversidad», reza el informe compartido. Se trata de un desafío muy grande, el cual necesita un abordaje integral de las barreras económicas y comerciales de las naciones afectadas.
Las principales barreras comerciales
Actualmente, las principales barreras comerciales que impiden un progreso en esta área comercial son los aranceles, las regulaciones complejas, la distribución desigual de los costos y la cadena de valor y el acceso limitado a la financiación. Es por eso que la ONU remarca la necesidad de realizar cambios estructurales en el marco normativo de los países, ya que eso permitirá convertir la biodiversidad en un beneficio para el desarrollo compartido.
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