El agua que circula por las tuberías de una ciudad también puede utilizarse para generar electricidad.
Suena extraño, pero es posible y hace más de una década Portland decidió probarlo.
La idea fue colocar cuatro turbinas dentro de una enorme tubería de agua potable para aprovechar parte de la presión del agua que circulaba por ella.
El proyecto tenía cifras prometedoras: la empresa estimaba que podía generar electricidad equivalente al consumo de hasta 150 hogares.
Pero ese futuro no terminó siendo el que habían imaginado.
Cómo funcionaban las turbinas ocultas dentro de la red de agua potable
Para entender cómo surgió esta idea, hay que saber algo sobre la forma en que el agua circula por determinadas partes de la red.
En algunos puntos existe una presión excedente que debe reducirse antes de que el agua continúe su recorrido.
Normalmente, parte de esa presión se reduce mediante válvulas.
Ahí fue exactamente donde los creadores de Lucid Energy vieron una oportunidad con un sistema llamado LucidPipe.
En vez de limitarse a reducir esa presión, ¿por qué no aprovechar parte de ella para generar electricidad?
Para probar la idea colocaron cuatro turbinas dentro de una tubería municipal de agua potable de 42 pulgadas de diámetro.
El agua hacía girar las turbinas mientras continuaba circulando por la red y así se generaba electricidad.
Las cuatro unidades tenían una potencia nominal conjunta cercana a los 200 kW.
Según las estimaciones del proyecto, el sistema podía generar electricidad equivalente al consumo de hasta 150 hogares.
Y tenía una ventaja bastante particular: no necesitaba que hubiera sol ni que soplara el viento.
Por qué el proyecto parecía tener tanto potencial
La idea aprovechaba una infraestructura que ya existía.
No hacía falta construir una nueva presa ni inundar terrenos para generar esa electricidad. Las turbinas estaban instaladas dentro de una tubería municipal y aprovechaban parte de la presión disponible en el flujo de agua.
El estudio de caso del proyecto estimaba una generación promedio de unos 1100 MWh al año.
Portland había concedido a Lucid Energy una franquicia de 20 años para instalar, operar y mantener el sistema.
Las cuentas también parecían prometedoras.
La empresa calculaba que durante esos 20 años las turbinas podían producir alrededor de dos millones de dólares en electricidad.
Además, una vez terminado ese periodo, el Portland Water Bureau podía asumir el control del sistema y de la electricidad que produjera.
Sobre el papel, había tiempo suficiente para comprobar hasta dónde podía llegar aquella idea.
Pero ese horizonte de dos décadas nunca llegó a completarse.
Qué ocurrió con la empresa y por qué el proyecto desapareció
La historia cambió pocos años después de que las turbinas comenzaran a funcionar.
Lucid Energy presentó formalmente su disolución en diciembre de 2018.
Ese hecho permitió a Portland iniciar el proceso para revocar la franquicia que había concedido a la compañía.
En abril de 2019, la ciudad notificó su intención de hacerlo y, el 28 de agosto de ese año, aprobó finalmente la revocación.
También ordenó retirar las instalaciones y los equipos de la tubería municipal.
Así terminó el proyecto LucidPipe de Portland mucho antes de completar los 20 años que se habían planteado inicialmente.
Por eso, las cifras de 1100 MWh al año, electricidad para hasta 150 hogares y dos millones de dólares durante dos décadas deben entenderse como estimaciones y proyecciones del proyecto, no como el balance final de lo que consiguió producir.
La experiencia sí mostró que era posible aprovechar parte de la presión disponible dentro de una tubería de agua potable para generar electricidad.
Lo que no llegó a completarse fue la historia de 20 años que se había proyectado para aquellas cuatro turbinas escondidas bajo Portland.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



