En pos de concientizar sobre el uso eficiente de la energía, el Instituto de Recursos Mundiales (WRI) solicitó un mejor cuidado de las baterías de los vehículos eléctricos, ya que, según sus estudios, la mayoría de estas son retiradas con alrededor del 70 % al 80 % de su capacidad, dejándolas con buena parte de energía aún utilizable. Con esto, se abre el panorama para un mejor uso del almacenamiento de importantes cantidades de energía, pero alertaron que se requieren cambios en la gobernanza del sector para revertir esta situación.
Una segunda vida a las baterías
Ante el caso habitual de no utilizar las baterías de vehículos eléctricos hasta desgastarse por completo, el WRI identificó que existen varias soluciones para extender su vida útil: almacenamiento para la red eléctrica en conexión con instalaciones de gran escala, uso en estaciones 5G o centros de datos, uso en minirredes rurales, uso en vehículos pequeños y estaciones de carga.
China, Kenia e India son los líderes en reutilizar la energía antes de pasar por un proceso de reciclaje de las baterías y aprovechan al máximo su potencial en otras aplicaciones energéticas.
Las baterías de los vehículos eléctricos y su uso al reemplazarlas
Los vehículos eléctricos modernos exigen para su máximo rendimiento muchas veces una batería en su plenitud, por lo que suelen ser reemplazadas con rapidez. Sin embargo, muchos no tienen en cuenta que estas todavía pueden almacenar electricidad para viviendas o comercios a pesar de no ser aptas para recorrer largas distancias en el vehículo. Por ello, el WRI presentó un estudio y un gráfico que muestra que la primera vida de la batería sucede en el vehículo hasta que la capacidad cae al 70 % u 80 % para luego llegar a una segunda vida en almacenamiento hasta cerca del 30 % y finalmente pasar a ser reciclada, dejando sus minerales en nuevas baterías.
El instituto citó estudios externos también, que marcan que en 2035 el volumen de baterías retiradas llegará a los 300 GWh de capacidad acumulada, equivalente a unos 4,6 millones de unidades en total, y explicaron que al menos la mitad provendrá de China.
Actualmente, en Estados Unidos hay dos plantas solares que ya utilizan este sistema de baterías reutilizadas para almacenamiento de energía. Y están ubicadas en California, el estado que más avanza en energía limpia. Los parques solares se encuentran en Lancaster y en Santa Bárbara, donde SEPV Sierra y SEPV Cuyama almacenan 28 MWh y 12,5 MWh, respectivamente.
Entre los beneficios más marcados está el del impulso de la compra de eléctricos, encontrándole un nuevo sentido a las baterías usadas y abaratando los costos de energía, siendo otro punto a favor de la eficiencia. También, esto reduciría las emisiones y residuos, ya que el WRI indica que la reutilización continúa siendo más ecológica que el reciclado, ya que ahorra en consumo de recursos y no trae potenciales problemas de salud.
Por último, explicaron que la seguridad energética se verá reforzada al tener todavía más capacidad de almacenamiento por las baterías de los vehículos eléctricos, ya que podría cubrir toda la demanda de almacenamiento estacionario de la Unión Europea hacia 2040.
Hacia el mismo sentido
A raíz de lo estudiado, el WRI señaló que esperan que el mercado crezca de forma segura, pero advierten sobre los riesgos de las baterías que no superan pruebas de calidad adecuadas. Por ello, solicita que se respete lo establecido por el Convenio de Basilea y reclama mayor adhesión a las normas como el Reglamento de Baterías de la Unión Europea.
En Estados Unidos también hay algunas medidas, como la de Colorado, California y Washington, con sus políticas y leyes que tienen en cuenta la segunda vida de las baterías que los vehículos no aprovechan en toda su capacidad. Por ello, también proponen que se utilice la inteligencia artificial y la robótica para evaluar y desarmar baterías que podrían seguir su curso de vida.
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