A través de un mensaje reciente, el Grupo Banco Mundial propuso una solución parcial para el calor extremo en zonas como el norte de África, Medio Oriente y Pakistán, y la convierte en una fuente de crecimiento que podría alcanzar un valor de US$46 000 millones hasta 2050 en relación con la refrigeración sostenible. El informe «Competir frente a los riesgos climáticos», que dejó respuestas a varias preguntas que analizan escenarios de presiones por las altas temperaturas y por las nuevas políticas climáticas que bajan desde la Unión Europea, ya que son los socios principales de la región.
El impacto del calor
El informe del Banco Mundial reveló, a partir de encuestas a empresas vinculadas al organismo, que entre 1990 y 2023 las temperaturas promedio de la región de MENAAP, como se conoce a la que abarca a los países nombrados, subieron 2,4 °F y los días de calor extremo registraron máximas superiores a los 95 °F, con un incremento de 11,5 días por año. Por ejemplo, explicaron que El Cairo pasó a tener de 28 a 64 días al año con temperaturas superiores a los 95 °F entre 1990 y 2023, y lo respalda el análisis en más de 10 000 empresas de siete países distintos.
Sin embargo, el calor no solo afecta al cambio climático y al ambiente, sino también a las ventas, con caídas de un 6 % y un cálculo que indica que el 32 % de las compañías enfrenta más de 100 días de calor extremo por año.
La respuesta desde el Banco Mundial
El Banco Mundial intenta buscar una respuesta a los riesgos que trae el calor extremo y creen que la industria de la refrigeración sostenible podría llegar a valer US$46 000 millones hacia 2050 y responder a riesgos de «doble dividendo», reduciendo las pérdidas causadas por el clima y atacando los problemas estructurales que limitan la productividad y la creación de empleo en las economías. Con este análisis, consideran que el calor sí es un problema multiefecto.
En este sentido, identificaron que la demanda global anual de soluciones en refrigeración pasaría de US$272 000 millones en 2023 a más de US$600 000 millones en 2050 y la región MENAAP crecería en US$26 000 millones, llegando a los US$46 000 millones. A partir de este cambio, la proyección para 2050 la ubica por encima de Europa emergente (US$36 000 millones) y de Asia central y Turquía (US$28 000 millones).
El primer lugar de la refrigeración sostenible lo ocuparía China con US$147 000 millones, seguido por Asia meridional con US$126 000 millones y cerca por África, sin la región del norte, con US$105 000 millones. El dato del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) respalda los datos con información actualizada hasta el 2024.
Tras postular los distintos escenarios, el Banco Mundial señala que el crecimiento podría estar impulsado con soluciones activas, de las que forman parte los aires acondicionados de alta eficiencia, la transición hacia refrigerantes con menos potencial de calentamiento global y contaminación atmosférica o una mejora en los estándares de desempeño energético. Pero también puso énfasis en las soluciones pasivas, donde se incluye el 10 % del mercado y se refieren a los techos fríos, aislamientos térmicos, sombreado y muros reflectantes.
Una solución renovable
A pesar de que no tiene un lugar relevante en el informe, el organismo también pone como posible solución a las energías renovables, especialmente para Omán, Arabia Saudita, Jordania y Yemen, donde la capacidad de energía solar supera el 25 % gracias a la exposición solar y a una red eléctrica que potenciaría su expansión.
Para Marruecos, el Banco Mundial también pronostica un buen escenario con la energía limpia y señala que podría generar hasta 25 000 empleos por año, mientras que Egipto podría sumar 67 000 puestos de trabajo.
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