La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicó un comunicado sobre la producción agrícola y los medios de vida en zonas de conflicto. Según señalaron, el norte de África y el Medio Oriente registraron una caída significativa en producción y en fondos para la subsistencia de los habitantes. Las estadísticas marcan que más de 45 millones de personas pasan por situaciones de hambre de crisis o peores en Líbano, Gaza, Sudán, Siria y Yemen.
Palabras oficiales
Beth Bechdol, la directora general de la FAO, alertó sobre la situación agrícola y alimentaria y declaró: «Las crisis reiteradas están privando a las familias de su capacidad de producir alimentos y obtener ingresos, justo cuando los recursos humanitarios son cada vez más limitados; por eso debemos actuar antes de que esas pérdidas se vuelvan irreversibles».
Refiriéndose a la situación concreta de Líbano, Bechdol instó a acelerar las políticas alimentarias y agregó: «Restaurar la agricultura no puede esperar a que termine la emergencia». La advertencia se enmarca en la situación de las demás regiones afectadas por las crisis y los conflictos, que dejan a millones sin la alimentación básica.
La FAO advierte sobre el hambre en África y Medio Oriente
La FAO escribió en su cuenta oficial acerca de la falta de fondos urgentes para salvar vidas en varias regiones del planeta. Gaza, Líbano, Sudán, Yemen y Siria registran niveles de producción de alimentos por debajo de lo necesario, en una crisis que se extiende sin solución. El motivo, según la FAO, sería la combinación de conflictos, las crisis económicas, las presiones climáticas y los desplazamientos forzados.
En el comunicado oficial indicaron que los factores mencionados provocan un daño irreversible en la infraestructura agrícola y alteran los mercados persistentemente, ya que no reciben inversiones y financiamiento para proteger a la producción local.
La FAO detalló cómo afecta la situación en cada región del planeta y, en Cisjordania y Gaza, más de 1,2 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria aguda grave o peor; en Líbano, al menos 1,24 millones se encuentran en situación equivalente, mientras que en Sudán 19,5 millones padecen inseguridad alimentaria aguda severa.
Yemen registra 18,3 millones de personas en situación de crisis alimentaria grave o peor y Siria registra 7,2 millones de personas afectadas por inseguridad alimentaria. Para cerrar la brecha de inversiones para la seguridad alimentaria y la estabilidad agrícola local, Gaza y Cisjordania necesitarían US$140 millones para 2027, mientras que lugares como Yemen precisan de al menos US$87,9 millones que asistirán a agricultores y hogares rurales.
Ante esta situación, la FAO pidió a los socios y donantes mantener su apoyo a la asistencia agrícola de emergencia, considerándola fundamental en la región para las comunidades ganaderas, pesqueras y agrícolas vulnerables, que reciben ayudas a tiempo gracias a estos mecanismos de la ONU.
La situación en Líbano
Parte del comunicado oficial describió el caso del Líbano, donde la delegación de la FAO visitó las zonas más perjudicadas por los desplazamientos forzados a comienzos de 2026. Según estimaciones, zonas como Tiro, Nabatieh, Marjayoun y Bint Jbeil tienen al menos un 55 % de la población bajo niveles de crisis o peores. Y es que al menos el 22 % de las tierras agrícolas sufrió daños o se transformaron en inaccesibles en el Líbano, según lo extraído por los análisis recientes del Ministerio de Agricultura.
El programa estatal llamado Plan de Inversión a 10 años, que funciona como estrategia agrícola, es apoyado en Líbano por la FAO, por lo que impulsa su aceleración para recuperar la producción, fortalecer la competitividad y cuidar el agua limpia en zonas donde el recurso escasea.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



