La primera fumata del segundo día de cónclave ha informado al mundo que los cardenales electores aún no han acordado quién será el nuevo sucesor de Pedro como guía de la Iglesia católica. Sobre la Capilla Sixtina se observa el humo negro saliendo de la chimenea marcando un nuevo período de espera por el Obispo de Roma, el padre de la Iglesia que guía al pueblo de Dios.
Tras casi 5 horas de deliberación, a las 11:51 de la mañana hora de Roma, en la que los cardenales electores han depositado sus votos y fueron escrutados cuidadosamente en el secreto y aislameinto del cónclave se ha anunciado que todavía faltan cardenales a favor de un mismo candidato a ocupar el máximo lugar que un ser humano puede alcanzar en la jerarquía eclesiástica, el Sumo Pontífice Vaticano.
Segunda fumata negra anuncia la espera de una decisión
Debido a que durante los últimos 10 cónclave se ha emitido la decisión del nuevo Sumo Pontifice en un período de dos o 3 días, en esta oportunidad la expectativa está sobre la selección del papa en un corto período de tiempo, incluso, al ver que la primera fumata dada el día 7 de mayo se retrasaba hasta altas horas de la noche, se pensó que este tiempo de espera podría señalar la existenica de un acuerdo en a primera votación.
La expectación crece en la Plaza San Pedro y el mundo a la espera de un nuevo pastor de la Iglesia, pues la salida de este humo negro que señala la falta de un acuerdo firme entre los cardenales electores llama al pueblo católico a seguir en oración e invocación del Espíritu para que susurre el nombre ya escogido por Dios, en los oídos de los cardenales electores para que ellos puedan expresarlo en la votación.
Esta fumata negra, ahonda la fe del pueblo católico que sigue de cerca este proceso que, a pesar de realizarse con la máxima reserva es el acontecimiento que se encuentra a la vista del público, bajo la observación permanente del mundo entero, pues el nombramiento de un nuevo papa de la Iglesia católica influye no sólo en el pueblo cristiano sino también en todos los pobladores de la tierra, en tanto son el pueblo de Dios.
En ese sentido, el anuncio de que no hay todavía un bautizado católico que cuente con la venia de por lo menos 89 de los cardenales electores que se encuentran en el cónclave, de manera que corresponde continuar en la espera, una espera activa en la fé manteniendo la oración por la iluminación de estos purpurados sobre los que recae esta profunda responsabilidad de anunciar al nuevo obispo de Roma.
Dos votaciones, una fumata para continuar con el cónclave
De acuerdo con lo establecido en la constitución apostólica Universi Dominici Gregis y los acuerdos alcanzados durante la XII congregaciones generales que realizaron los cardenales para la planificación de este cónclave, el día de hoy se esperaba la primera fumata a las 10:30 de la mañana hora de Roma sólo si se hubiese tenido un acuerdo y esta hubiese sido completamente de humo blanco.
No obstante, la salida de humo negro por la chimenea sobre la Capilla Sixtina muestra que luego de la primera votación de la mañana los cardenales no habían tomado una decisión y por tanto se prosiguió a una segunda votación, en la que luego de ser cuidadosamente escrutados los votos de los 133 cardenales electores todavía no se han alcanzado los votos a favor necesarios para nombrar al nuevo Pontífice.
Ahora, los cardenales pasarán a un momento de reposo, en el que se espera sean atendidos física y espiritualmente, por todo el personal laíco y religioso autorizado a estar durante el cónclave, para continuar en horas de la tarde con un segundo encuentro en el que igualmente se realizarán dos votaciones. Se espera que cerca de las 7:30 de la noche hora de Roma se observe nuevamente la fumata, de acuerdo con la decisión.
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