Un estudio reciente de la FAO revelo que más del 10 % de la superficie terrestre se encuentra degrada debido a la actividad humana a nivel mundial. Este evento se debe a diferentes factores que cada día incrementan la situación desfavorable, lo que hace necesario que se implemente una restauración de bosques y paisajes con el fin de mitigar los efectos del cambio climático y fortalecer la economía mundial.
La degradación en la superficie terrestre
Según el estudio de la FAO titulado «el estado de los bosques del mundo 2026», más de 460 millones de hectáreas de bosques y 1560 millones de hectáreas de tierra están degradadas en la actualidad. Esto debido al crecimiento demográfico que se evidencia en la actualidad, así como también al cambio en el uso de la tierra y la demanda de los diferentes recursos naturales.
Así mismo, dicha degradación se debe a la creciente demanda de productos forestales. Además, de la competencia por el uso del suelo, lo que está generando una brecha entre la capacidad ecológica del mundo y las necesidades humanas.
Sin duda alguna, esta problemática genera gran preocupación lo que insta a la restauración a gran escala de bosques y paisajes que estén degradados con carácter urgente, con el fin de lograr los objetivos de biodiversidad, climáticos, de seguridad alimentaria y de la tierra.
La restauración para el fortalecimiento económico
La restauración de bosques y paisajes se hace necesaria y resulta ser un beneficio para el mundo entero, puesto que las restauraciones permiten la creación de empleos, revitaliza los sistemas de producción e impulsa el crecimiento resiliente ante las crisis. A su vez, los ecosistemas saludables permiten sustentar a más de la mitad del producto interior bruto mundial, lo que resulta fundamental para la estabilidad económica.
De igual forma, en condiciones favorables se podría generar rentabilidades de hasta US$30 por cada dólar invertido. Sin embargo, los beneficios reales pueden variar según el contexto, el tipo de intervención y el horizonte temporal.
Por otra parte, los beneficios que trae la restauración no solo están enlazados a la parte económica, pues también, podría incluir una mayor cohesión social, la preservación de la identidad cultural y la fomentación de sistemas de conocimiento.
La ampliación de la restauración forestal como una opción integral
En materia de mitigación y adaptación al cambio climático, seguridad alimentaria, biodiversidad y resiliencia socioeconómica, la restauración forestal resulta la única opción viable para solucionar una problemática de tal magnitud. Cabe destacar que la restauración de bosques y paisajes se lleva a cabo en diversos entornos, lo que permite equilibrar la conservación y la producción al tiempo que mejora los medios de subsistencia y la productividad. A su vez, esta restauración requiere de la gestión de compensaciones, pues ninguna intervención logra por sí sola todos los resultados.
Además, integrar el conocimiento local, tradicional y científico resulta indispensable para conseguir una restauración eficaz que permita alcanzar los objetivos. Donde también se hace necesario la implementación de políticas coherentes que estén basadas en la evidencia. Mientras que unos sistemas de gobernanza sólidos, son esenciales para poder impulsar la implementación, alinear los sectores con los incentivos y así conseguir una restauración a gran escala.
Sin duda alguna, la restauración de los bosques y los paisajes resulta fundamental para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los convenios de Río y los marcos globales. Donde a pesar de que diversos países están trabajando en un aumento de sus zonas en proceso de restauración y marcos normativos más sólidos, el progreso que se evidencia actualmente es insuficiente, pues se requiere una restauración de aproximadamente 470 millones de hectáreas para cumplir los objetivos del año 2030.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



