El Consejo de la Unión Europea publicó este jueves un informe acerca del financiamiento climático, justo antes del inicio de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, conocida como COP31, que tendrá lugar en Antalya, Turquía, del 9 al 20 de noviembre. Intentando mejorar los presupuestos para países en desarrollo, explicaron que usaron un equivalente a US$36 100 millones de fondos públicos para colaborar en la mejora.
Los objetivos de la UE
Según el Consejo, el aporte pasó de US$10 700 millones en 2013 a más del triple para 2025. Por otro lado, la diferencia entre 2025 y 2024 no fue tan significativa, ya que se había destinado un financiamiento de US$35 400 millones, un crecimiento anual de casi 2 %. Esto es lo que respecta a los fondos públicos, pero los privados retrocedieron: bajaron de US$12 300 millones a US$10 400 millones.
Si bien la metodología de medición se utiliza desde el 2022 en la Unión Europea, muestra una caída de la inversión privada en los últimos años, mientras que la inversión pública tiene una desaceleración, aunque en alza.
La inversión climática de la Unión Europea
Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y frenar los efectos del cambio climático son los objetivos del Consejo de la Unión Europea y su financiación en vísperas de la COP31. Las autoridades europeas afirmaron seguir firmes como bloque para cumplir sus compromisos internacionales de financiamiento climático, siguiendo en especial las metas colectivas de los países desarrollados de movilizar un total de US$100 000 millones por año.
En representación del bloque, los miembros de la Unión Europea emitieron un informe para explicar cómo avanzarán y confirmar que la inversión en 2025 fue de US$36 100 millones. De estos, US$4800 millones llegaron desde el presupuesto de la Unión Europea y parte del Fondo Europeo de Desarrollo. Luego, otros US$3000 millones provinieron del Banco Europeo de Inversiones y el resto corresponde a fondos nacionales e instituciones que pertenecen a los Estados miembros.
A esto se le suma el fondo privado en general, que incluye préstamos sindicados, inversiones directas de las compañías, líneas de crédito e instrumentos públicos que las empresas utilizan para reducir la contaminación atmosférica.
Más adelante, la Comisión Europea explicó que el 48 % de los fondos totales se destinó a la adaptación al cambio climático o a acciones relacionadas. Del total, un 41 % corresponde a aportes que no deben devolverse y son de contribución pública, añadieron.
Para el futuro, y no para el corto plazo mirando a la COP31, el bloque europeo se comprometió a cumplir la nueva meta colectiva cuantificada que fija al menos US$300 000 millones anuales para 2035, entre fondos públicos y privados.
La postura para la COP31
Restan menos de dos semanas para el inicio de la COP31 en Antalya, Turquía, y el Consejo Europeo puso como objetivo solicitar a más países contribuyentes que aumenten sus aportes. En concreto, solicitaron al menos triplicar el financiamiento para la adaptación hacia 2035, la fecha determinante para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. No solo señalaron a los Estados miembros, sino que pidieron a los grandes emisores mantener el objetivo de limitar el calentamiento global a 2,7 °F y frenar el financiamiento a los combustibles fósiles.
Otro objetivo con miras a la COP31 es el de mejorar las condiciones en los países menos adelantados en políticas ambientales. Por ello, piden avanzar en su desarrollo, en trámites más simples para acceder a los fondos ambientales de la ONU y respaldar los sistemas de alerta temprana o seguros para desastres naturales, que van en aumento en los últimos años.
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