La persecución y deportaciones masivas a inmigrantes en suelo estadounidense se siguen sucediendo día a día. Ignorando completamente todas las declaraciones y fallos judiciales en su contra, mientras mantienen completamente aisladas a las personas y familias enteras, a la espera de que preparen el próximo avión
La denuncias de violación de derechos humanos y civiles se siguen acumulando, mientras abogados y juristas aseguran que no les permiten acceder a sus representados. Se suponía que solo aquellos que no tengan documentación y antecedentes serían deportados. Pero al parecer, no se salvan ni los niños ni los enfermos.
Ahora Trump deporta a sus ciudadanos
La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), denunció esta semana que al menos 3 niños menores de 7 años, ciudadanos estadounidenses que vivieron toda su vida en Estados Unidos, fueron deportados junto a sus madres indocumentadas.
Los Agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) de Nueva Orleans arrestaron a la primera familia el martes 22 de febrero, mientras que la segunda madre y sus hijos fueron detenidos el jueves 24 de abril.
Aislados, incomunicados y sin atención médica
Desde los organismos de derechos humanos, aseguran que el ICE mantuvo completamente aisladas e incomunicadas a ambas familias. Sin permitirles acceder a sus abogados, aunque ambas madres eran candidatas a obtener un alivio migratorio para regularizar su estado legal dentro del país.
En uno de los casos, los fiscales del ICE aseguraron que programarían una llamada legal y otra familiar durante las próximas 24 a 48 horas. No obstante, casualmente después del cierre del tribunal migratorio, las autoridades federales informaron que ella sería deportada a las 6 de la mañana del día siguiente, antes de que se pudiera someter una moción para detener la expulsión.
ACLU asegura que a una de las madres de familia se le otorgó la posibilidad de conversar por vía telefónica con su esposo. Pero la llamada terminó abruptamente menos de un minuto después de iniciar, cuando el hombre intentó proporcionar los datos de contacto de un asesor legal.
El caso de la otra familia es incluso más desesperado. Ya que la madre fue deportada con su hijo, un infante ciudadano estadounidense que padece rara forma de cáncer metastásico. Fueron deportados sin acceso a la medicación del pequeño ni la posibilidad de comunicarse con sus médicos, a pesar de que el ICE fue notificado de las necesidades especiales del menor.
A todo esto, se suma el hecho de que una de las madres fue deportada mientras transita un embarazo. El ICE la deportó sin la garantía de poder continuar los tratamientos y estudios prenatales ni la supervisión médica que todo embarazo necesita.
Al respecto se expresó Alanah Odoms, directora ejecutiva de la ACLU de Luisiana, a través de un comunicado oficial. La activista por los derechos civiles remarcó la inhumanidad de la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, al abordar la problemática de la inmigración ilegal en su país.
“Una vez más, el gobierno ha utilizado tácticas engañosas para negarles sus derechos (a las familias). Estas acciones atroces deben ser condenadas. Como nación, somos mejores que esto. Estas familias merecen algo mejor. Deben ser devueltas” dijo Odoms a través del comunicado.
Por otra parte Teresa Reyes-Flores, de la Coalición por la Dignidad y la Detención del Sureste (SEDND), dijo que las acciones del ICE demuestran “una flagrante violación del debido proceso y de los derechos humanos fundamentales”.
Reyes-Flores fue más allá, asegurando que las familias fueron desaparecidas, aisladas de sus abogados y seres queridos, y deportadas apresuradamente, “privando a sus padres de la oportunidad de proteger a sus hijos ciudadanos estadounidenses”.
Honduras apoya a las familias
Una de las madres deportadas fue identificada por medios estadounidenses como Jenny Carolina López Villela, nacida en Honduras, país al que fue trasladada con su hija, una bebé de dos años y ciudadana de Estados Unidos. Para preservar la integridad de la menor, no han divulgado el nombre y se refieren a ella como V.M.L.
Mientras se espera que avance el caso en al justicia estadounidense, la presidenta de Hondura Xiomara Castro, declaró a través de su cuenta oficial en la red social X, que seguirá el caso especialmente, dando todo su apoyo a la Jenny López y comandando que se respete y acate la decisión del juez estadounidense encargado de la causa.
«Ofrezco todo nuestro respaldo a la madre de la menor en las decisiones que tome, y he ordenado dar seguimiento a las órdenes del juez«, escribió la mandataria latinoamericana.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



