Amnistía Internacional es una agencia internacional no gubernamental dedicada a la defensa de los Derechos Humanos a nivel mundial, especialmente donde se ven quebrantados debido a conflictos bélicos o intervención de los Estados sobre las acciones de la ciudadanía. De este modo, esta organización es independiente de todo tipo de ideología política y asume el compromiso con las personas voluntarias que la financian.
No obstante, desde la fiscalía de Rusia ha sido declarada como una organización que apuesta a los intereses ucranianos y cuyo objetivo ha sido la promoción de mensajes «rusófobos», que a su vez se financian de extremistas, pretendientes de desprestigiar al gobierno ruso. Por consiguiente, fue declarada indeseable y se ha solicitado el cese de toda actividad realizada por esta agencia.
Rusia considera innecesarias a las organizaciones internacionales
Esta no es la primera vez que desde el Kremlin se bloquean las acciones de Amnistía Internacional y otras organizaciones no gubernamentales. En 2022 la oficina de la agencia fue cerrada por el gobierno ruso, cuando también fue bloqueado el acceso a su página web en el idioma. Así mismo, Rusia ha declarado en otras oportunidades su contraposición hacia esta y otras organizaciones de derechos humanos.
Para el gobierno ruso, las agencias internacionales encargadas de la defensa de derechos de distinta índole, y fundamentalmente amnistía internacional son agencias de extrema derecha que pretenden llevar a cabo actividades que entorpecen y difaman las verdaderas actuaciones del Kremlin en cuanto a la protección de los ciudadanos y en este caso también las acciones que buscan acuerdos de paz con Ucrania.
En ese sentido, entre los argumentos de Rusia para prohibir las acciones de Amnistía Internacional en su territorio se encuentra precisamente, que esta organización está financiada por el gobierno de Ucrania, por lo que su objetivo es el de causar desestabilización y generar opiniones cuyo objetivo es el de aislar políticamente a Rusia respecto a otros países del mundo, mientras promueve el conflicto militar en la región.
Cooperar con Amnistía Internacional podría ser penado con prisión
Una vez que la fiscalía rusa declara que esta organización tiene prohíbido generar actividades o informes dentro o con datos del territorio, se entiende que cualquier persona nacional o extranjera que coopere con Amnistía Internacional podría estar incurriendo en delito, por lo que podrá ser capturado, juzgado y condenado hasta con 5 años de cárcel, por cuanto se encontrarían en colaboración con actividades contrarias a la seguridad nacional.
En ese orden de ideas, el Kremlin suma más de 200 organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación e incluso personas que han sido declaradas indeseables, por ejemplo Greenpeace, que es una ONG dedicada al medio ambiente, las cuales, según el gobierno ruso han ingresado en su territorio para promover la desestabilización a través de instrucciones de Kiev.
La ONG continuará comprometida con la defensa de los Derechos Humanos en Rusia
Amnistía Internacional se ha pronunciado en contra de la posición de Rusia, señalando que su labor está comprometida con la defensa de la población civil que se encuentra cada vez más desvalida ante el conflicto sostenido en contra de Ucrania, en el que se han cobrado cientos de vidas y donde, según su informe de 2024 más de 250 personas han visto vulnerados sus derechos en virtud de las Leyes de Guerra decretadas por Putin.
De esta forma, ha catalogado esta decisión como una demostración adicional de que el Kremlin busca eliminar toda disidencia, establecer una persecución contra quienes le adversan y por lo tanto afecta a los derechos a la libertad de expresión, además de convocar una nueva forma de aislar a la sociedad. Por lo que manifiestan que Amnistía Internacional continuará con su labor de defensa de los Derechos Humanos en Rusia y el mundo.
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