Las políticas para disminuir las emisiones humanas aumentan con el paso de los años, pero en redes sociales existe una afirmación que contradice la percepción generalizada: el calentamiento del planeta estaría impidiendo la próxima era del hielo. A pesar de tener una parte justificable por estudios reales, la conclusión es errónea por varios motivos y las fuentes consultadas lo contrastan ampliamente.
El estudio de base
El Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático publicó una investigación en la revista Nature en la que identificó una relación entre la radiación solar de verano con la concentración del dióxido de carbono en la atmósfera que permite explicar cómo comenzaron las últimas ocho glaciaciones en la historia de la humanidad. Y es que logró explicar y simular cómo inciden las emisiones humanas en la próxima glaciación a partir de trabajos con la atmósfera, los océanos y los ciclos del carbono.
Según esta explicación, sin influencia humana, el próximo período de glaciación comenzaría dentro de aproximadamente 50 000 años, lo que convertiría este período en uno de los intervalos más prolongados entre glaciaciones. Sin embargo, con la quema de petróleo, carbón y gas, indica el estudio, se posterga otros 50 000 años más para su llegada.
El desarrollo con y sin humanos
El comunicado del instituto marca que el retraso en la próxima glaciación podría darse gracias al calentamiento global, pero no existen evidencias de que una nueva era de hielo esté próxima. Los estudios describen procesos que operan en escalas de miles de años, por lo que ninguna fuente puede presentar una nueva glaciación como una amenaza inminente.
La NASA también habló al respecto, pero se refirió a los ciclos orbitales naturales de la Tierra, que cambian dependiendo de cuánta luz solar recibe y en qué zonas lo hace. Según lo establecen, existen tres ciclos, determinados por la inclinación del eje, la forma de la órbita y la precesión axial. Si se combinan, marcarían el proceso de inicio o el fin de las eras de hielo, pero siempre en escalas que se amplían a miles de años.
Otro dato importante explicado por la NASA tiene que ver con que una menor inclinación del eje suaviza las estaciones y favorece que se acumule nieve y hielo en altas latitudes, marcando una aceptación en la teoría, pero solo en puntos específicos.
Por ello, el estudio del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático plantea postergar una glaciación que, sin emisiones humanas, no llegaría antes de 50 000 años, y ninguna fuente la presenta como una amenaza próxima. Con esto, la supuesta salvación no es tal: no se estaría evitando ninguna amenaza reconocida oficialmente.
Sin embargo, los autores sí se encuentran verificados en el hecho de que los humanos se convirtieron en una fuerza que altera los mecanismos naturales, incluso con emisiones moderadas de dióxido de carbono, lo que afectaría las capas de hielo del hemisferio norte durante miles de años.
La conclusión final
Si bien es cierto que las emisiones humanas podrían postergar la próxima glaciación durante miles de años, no equivale a una protección para la humanidad, convirtiendo la afirmación en parcialmente falsa. El dato científico que respalda el argumento sobre el calentamiento del planeta no justifica confundir un ciclo natural que se mide en milenios.
Fuentes:
- Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático (PIK) (13 de enero de 2016). «Human-made climate change suppresses the next ice age».
- Ganopolski, A., Winkelmann, R. y Schellnhuber, H. J. (2016). «Critical Insolation-CO2 relation for diagnosing past and future glacial inception». Nature.
- NASA Science (27 de febrero de 2020). «Milankovitch (Orbital) Cycles and Their Role in Earth’s Climate».
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