En la transformación hacia la energía renovable, las instalaciones solares constituyen un rol importante, que cada día toma mayor relevancia y expansión a lo largo del mundo. Sin embargo, este sector lidia con una escasez de mano de obra, que la empresa Earthrise Energy ha solventado con la implementación de robots de construcción impulsados por la inteligencia artificial, los cuales están tomando parte del relevo en esta clase de proyectos.
Automatización de la mano de obra
La empresa Earthrise Energy está desarrollando el proyecto Solar Gibson City, asociándose con la empresa de inteligencia artificial y robótica Gritt, Burns & McDonnell, con el fin de cubrir la mano de obra insuficiente de una manera automatizada. Es de resaltar que durante el año pasado, la empresa estuvo evaluando la robótica impulsada por inteligencia artificial y comprobando su efectividad en entornos de construcción en el mundo real.
Por su parte, el proyecto solar Gibson City, ubicado en el condado de McLean, Illinois, llegó a operaciones comerciales a principios de este mes, utilizando rastreadores de seguimiento del terreno NextPower, un sistema de recolección sobre el suelo Shoals e inversores SMA. Además, Gritt ha combinado la inteligencia artificial y la robótica para automatizar los trabajos que requieran de mucha mano de obra en sitios de construcción.
Robots revolucionando la construcción
En el año 2024, la compañía eléctrica global AES Corporation presentó a Maximo, el primer robot de instalación solar impulsado por inteligencia artificial, que trabaja con equipos humanos para acelerar la construcción de proyectos, a través de la colocación y la conexión de módulos. Utilizando datos patentados de AES para adaptarse a las condiciones del sitio del mundo real y así poder admitir diferentes fabricantes de rastreadores y módulos.
Por otro lado, en la actualidad, Burns & McDonnell implementó un software de inteligencia artificial y robótica de Gritt con el fin de instalar módulos solares en el proyecto Gibson a 345 megavatios (MW). Además, este tipo de robots cuenta con sistemas de construcción que se conectan a equipos estándar y que luego pueden manejar de forma autónoma tareas específicas, como por ejemplo, colocar y ensamblar paneles solares, colocar barras de esfuerzo o verter concreto.
Cabe destacar que los sistemas impulsados por IA están diseñados para ayudar a los trabajadores mientras aprenden continuamente de las operaciones de campo, lo que convierte a cada sitio en un aula para la inteligencia artificial. Por lo que tanto Burns & McDonnell como la tecnología de Gritt y Máximo son robots que aprenden constantemente en el trabajo.
El crecimiento de las instalaciones solares a gran escala
Según Adam Bernardi, quien es el director de línea de negocios de energías renovables de Burns & McDonnell, la construcción solar es un trabajo muy repetitivo, donde se levantan módulos de 80 libras diariamente. Por lo que, a medida que estas instalaciones solares continúen creciendo a escala, existirá una mayor oportunidad para aprovechar la tecnología de manera que ayude a los equipos a trabajar de manera más rápida, inteligente y segura.
Además, enfatizó en que los robots no están destinados a eliminar los trabajos de los humanos en la construcción solar, sino que su enfoque principal está en trabajar junto a ellos para así acelerar los procesos o completar tareas repetitivas y que requieran mucha mano de obra.
Sin duda, la construcción siempre ha estado impulsada por un personal calificado y eso no está cambiando; aunque haya un elemento robótico en el trabajo humano, es necesario aprender a administrar, operar y trabajar en conjunto con estas tecnologías, puesto que ayudan a optimizar los procesos de cualquier proyecto de una manera más eficiente, lo que en esta oportunidad demuestra el reforzamiento que ha generado en la fabricación e instalación de paneles solares.
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