La Universidad de Yale anunció a través de sus redes sociales los avances de la construcción del telescopio MOTHRA, un dispositivo con 1140 «ojos» que pondrá el foco en la estructura oculta del universo, la «red cósmica» de materia y gas que conecta a todas las galaxias, algo que, hasta el momento, solo ha sido inferido a través de modelos y observaciones indirectas.
Cómo es MOTHRA y su funcionamiento
De acuerdo con el astrónomo de Yale Pieter van Dokkum, «todas las galaxias están conectadas por una gran red de materia cósmica invisible» y el objetivo de MOTHRA es poder tomar una primera foto de esa red. El instrumento está siendo construido en Chile bajo la iniciativa de Dragonfly FRO (una organización de investigación especializada), liderada por el mismo van Dokkum y el astrónomo de la Universidad de Toronto Roberto Abraham. Ha sido descrito como el mayor telescopio del mundo, hasta el momento, basado completamente en lentes.
El dispositivo reúne 1140 teleobjetivos Canon EF 400mm diseñados para capturar las luces más tenues del universo. Al combinar las imágenes de todos estos lentes de manera digital, el sistema actúa como un solo telescopio de aproximadamente 4,7 metros de diámetro, con un campo de visión considerablemente ancho. La estructura distribuida le permitirá a MOTHRA captar el gas ionizado difuso que está ubicado entre las galaxias, elemento que los telescopios tradicionales suelen perder o confundir con ruido de fondo.
El telescopio representa una evolución directa del telescopio Dragonfly, desarrollado por los mismos investigadores en 2013 con tan solo tres lentes que luego fueron ampliando hasta docenas en Nuevo México. El mismo demostró, en su momento, que la combinación de muchas lentes podía revelar estructuras extremadamente débiles, como halos de estrellas difusas y galaxias ultra-tenues. MOTHRA, por su parte, tiene un propósito distinto al buscar específicamente la red de gas que entrelaza el espacio intergaláctico. Para conseguirlo, el equipo utilizará filtros patentados que permiten aislar la luz de hidrógeno ionizado.
La importancia de investigar la «red cósmica»
De acuerdo con los investigadores a cargo del proyecto, la «red cósmica» es una arquitectura compuesta por una red de filamentos de materia oscura y gas, que funciona como esqueleto para la formación de galaxias y cúmulos. Si bien su existencia puede inferirse a través de simulaciones y modelos, nunca ha podido observarse de manera directa y extendida, comprendida como un mapa continuo de gas intergaláctico que compone la arquitectura de fondo del universo.
MOTHRA buscará revertir esto, al buscar no solo observar dónde se encuentra el gas, sino también cómo se traslada dentro de la red, explorando el flujo de materia entre las galaxias. En declaraciones recientes, el astrónomo declaró que el telescopio está diseñado alrededor de una idea principal: «maximizar el espacio de descubrimiento para el tenue brillo del gas intergaláctico».
Actualmente, el telescopio se encuentra en construcción en el Obstech/El Sauce Observatory, en el valle de Río Hurtado, en Chile, y se espera que para fines de este año se encuentre totalmente operativo. Cabe destacar que los primeros avances de la misión ya han sido anunciados, con MOTHRA observando el remanente de supernova RCW 114, en la luz de hidrógeno ionizado. Además, el área de cielo que puede capturar con sus 1140 lentes es aproximadamente 250 veces más grande que la Luna llena, lo que posibilita observar estructuras de gran escala de forma continua.
De acuerdo con lo anunciado por el equipo de Dragonfly FRO, el éxito de la misión implicaría la creación de una nueva ventana en la observación del universo, permitiendo que la estructura a gran escala se pueda observar no solamente en teoría, sino también como una imagen directa y medible.
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