A sus 88 años, el Papa Francisco, protagonizó un emotivo gesto en el Vaticano durante el Domingo de Resurrección que quedará grabado en la memoria de los fieles. A bordo del papamóvil, recorrió la plaza de San Pedro ante miles de personas, bendiciendo bebés y saludando a los presentes.
El paseo lo hizo tras la tradicional bendición Urbi et Orbi, pese a su delicado estado de salud, y fue el propio Papa quien preguntó a su enfermero personal, Massimiliano Strappetti, si podría hacer el recorrido, y él lo animó, Francisco decidió salir, dejando de lado cualquier precaución médica para poder acercarse a su pueblo.
El recorrido duró cerca de 15 minutos y, al regresar, pronunció una frase que hoy resuena con mayor fuerza: “Gracias por traerme de vuelta a la plaza”. Esta frase, revelada por Vatican News, el medio oficial de la Santa Sede, cobra un peso simbólico especial porque ese fue su último baño de multitudes.
Las últimas horas de Francisco después del recorrido por la plaza
El Papa regresó a su departamento en la Casa Santa Marta, donde descansó por la tarde y cenó en tranquilidad. Horas más tarde del recorrido, durante la madrugada del lunes, el sumo pontífice moriría a causa de un derrame cerebral, tras una rápida sucesión de síntomas que lo llevaron al coma.
Durante los primeros síntomas aparecieron poco después de su habitual hora de despertar, pasó la hora, saludó a su enfermero y entró en coma. A las 7:35 am, el Papa Francisco fue declarado muerto, y desde el Vaticano confirmaron que el pontífice no sufrió.
Bajo este aspecto, todo ocurrió de forma rápida y serena, según los testigos que lo acompañaron (Las reacciones a la muerte del Papa Francisco). Sin embargo, fue una partida discreta, acorde con su estilo de vida reservado y su tendencia a mantener su salud lejos de la exposición pública.
La Santa Sede dio a conocer las imágenes del descanso eterno
Este martes, desde el Vaticano difundieron las primeras imágenes del pontífice tras su muerte, se vio que el cuerpo del Papa fue preparado conforme al protocolo vaticano, dispuesto en un féretro de madera forrado en terciopelo rojo, en la capilla privada de su residencia.
El cuerpo de Bergoglio vestía una túnica roja, este suele ser un color litúrgico reservado para funerales papales, una mitra blanca y sostenía un rosario negro entre sus manos. El acto fue acompañado por cardenales y miembros cercanos de su entorno en Roma, en un ambiente tranquilo y en silencio.
Estas imágenes se encuentran dentro del protocolo establecido por la constitución apostólica Universi Dominici Gregis, que dicta el procedimiento ante la muerte de un Papa. Sin embargo, su departamento fue sellado y se inició la organización del funeral, que tendrá lugar el sábado en la basílica de San Pedro.
El Vaticano brindó más detalles acerca del fallecimiento de Francisco
La muerte de Jorge Mario Bergoglio ocurrió sin dramatismo, el hecho de haber saludado al público según informó el Vaticano, por decisión propia del Papa, le dio un marco especial extra y se definió que fue una «muerte discreta, casi repentina», alejada del ruido y acorde a un pontífice que siempre evitó el culto al personaje.
El informe médico concluyó que sufría de afecciones crónicas previas: insuficiencia respiratoria aguda por neumonía multimicrobiana bilateral, bronquiectasias múltiples, hipertensión arterial y diabetes tipo II. No obstante, hasta el último día conservó lucidez y determinación.
Durante su despedida, el Papa dejó un mensaje que hace referencia a estar con la gente hasta el final ya que, aquella última bendición entre los fieles no fue un acto ceremonial más de Pascua sino la manera de demostrar la entrega pastoral. Francisco cerró su vida tal como la vivió: con humildad y cercanía.
¿Te ha servido este artículo?
Recibe cada semana lo que de verdad importa
Análisis de energía, clima y naturaleza en tu correo. Gratis y sin spam.



