Las fuentes renovables tuvieron un notable auge en el país durante el primer semestre de 2026 y Texas lidera este nuevo camino hacia la transición energética. Así lo confirman los datos de la Administración de Información Energética de EE. UU., que muestran que más del 90% de la capacidad del sistema de energía nacional está conformada por la energía solar, la eólica y los sistemas de almacenamiento en baterías.
Cambio de paradigma
A pesar de la agenda a favor de los combustibles fósiles que lleva adelante la administración de Donald Trump, las fuentes renovables ganaron gran protagonismo en Estados Unidos durante los últimos años. Diversos estados lideran el camino hacia la transición energética, con importantes proyectos que dejan entrever el cambio de paradigma que hubo en el sector energético.
De acuerdo a los datos brindados por la Administración de Información Energética de EE. UU., la mayor parte de lo construido en la primera mitad del año es energía solar, de almacenamiento o eólica. Mucha de esa capacidad ayudó a enfrentar el aumento de la demanda eléctrica a raíz de factores externos como el aumento extremo de temperaturas o la creciente instalación de los centros de datos para el desarrollo de inteligencia artificial.
En este marco, existen lugares como California, donde la agenda de energías renovables demostró resultados exitosos, alcanzando récords de producción y consolidándose como una potencia a nivel global. Esto es algo que comenzó a replicarse en distintas regiones del país, en las que las apuestas por las fuentes de energía limpia son cada vez más grandes. Es el caso de Texas, que actualmente lidera este cambio de paradigma.
La irrupción de la energía solar en Texas
La energía solar irrumpió de manera explosiva en Texas durante este último tiempo. Tan solo en 2025, la infraestructura fotovoltaica se duplicó y logró consolidarse como líder en este sector. Pese a las políticas federales restrictivas, el estado sureño instaló un total de 11 gigavatios durante el año pasado, lo que permitió no solo reforzar la seguridad energética local, sino también crear más empleos.
Según los datos entregados por la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA), a inicios del 2026 más del 50 % de la demanda total energética fue cubierta por proyectos fotovoltaicos. Este dato, que hasta hace unos años parecía imposible, deja entrever el gran respaldo de este tipo de fuentes para la red eléctrica regional. Además, resulta clave para mitigar el aumento de las tarifas eléctricas a fin de mes.
En este marco, los paneles solares funcionan como grandes productores energéticos, mientras que las baterías sirven para almacenar y reforzar la red eléctrica local en horarios de mayor demanda. Es de esta forma que los proyectos fotovoltaicos cuidan el bolsillo de los ciudadanos mientras aseguran la estabilidad energética.
Otros ejemplos del avance de las fuentes renovables en EE. UU.
En el ranking presentado por Canary Media, basado en los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, se muestra a Nuevo México como el segundo estado con mayor producción energética. Mientras Texas genera un total de 6608 megavatios, el estado del suroeste produjo un total de 4204 megavatios a través de fuentes renovables.
Según este informe, estas cifras están impulsadas por el proyecto SunZia, uno de los parques eólicos más grandes del país, el cual entró en funcionamiento en junio de este año en medio de una lucha con el Gobierno federal. Por su parte, Arizona ocupa el tercer lugar del ranking, con una producción de 3449 megavatios, impulsada más que nada por los sistemas de almacenamiento de energía solar a través de baterías. Sin embargo, los paneles solares también apoyan gran parte de esa nueva capacidad de generación energética.
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