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El PNUMA advierte en un nuevo informe que, para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, se deben recortar las emisiones globales un 18 % para 2030 y un 45 % para 2035

Por Angélica Suárez · 1 noviembre, 2026 · 6:23 p. m. · 4 min de lectura Compartir: f 𝕏 in
El PNUMA advierte en un nuevo informe que, para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, se deben recortar las emisiones globales un 18 % para 2030 y un 45 % para 2035
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El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) enciende las alarmas advirtiendo a través de un reciente informe que se ha perdido la oportunidad de limitar el calentamiento global a 1,5 °C sin sobrepasarlo. Teniendo en cuenta esta realidad inevitable, los planes se redirigen hacia la meta de mantener el escenario en el pico máximo de 1,7-1,8 °C y desde allí lograr el retorno a 1,5 °C, continuando el descenso a partir de ahí. Para lograrlo, se plantea realizar recortes estrictos desde este año.

Los recortes globales obligatorios para el 2030 y 2035

El tiempo de evitar el «rebase» ha terminado debido a la inacción en las últimas décadas, lo que llevará al planeta fuera del límite de los 1,5 °C de forma temporal, marcando un rebase que se prevé sea controlado entre los 1,7 °C y 1,8 °C para luego descender la temperatura a 1,5 °C (o menos) para el año 2100.

Es por ello que, para lograr el retorno y evitar daños irreversibles, se establecieron metas estrictas que toman como base los niveles de emisión del 2025. Por lo tanto, se requiere un recorte inmediato de gases de efecto invernadero para el 2030 de un 18 %; para el 2035, casi la mitad de las emisiones globales deben desaparecer con un 45 % y al menos el 69 % para el 2040, para llegar a un punto donde las emisiones residuales sean mínimas antes de llegar al año 2050.

Cabe destacar que la obligación de llevar a cabo estos recortes sumamente drásticos en plazos tan cortos de tiempo es esencial para corregir el rumbo y regresar a un mejor clima antes de que termine este siglo.

La brecha entre la ciencia y los gobiernos

Las NDC (Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional) son los planes de acción y recortes de emisiones que cada país firmante del Acuerdo de París se compromete a realizar. Recientemente, varios países han presentado versiones actualizadas de estas promesas. Que aun con estas nuevas promesas, el informe del Pnumer advierte que las metas son muy débiles, que en caso de cumplirse, solo aportarían de un 5 % a 8 % para 2030 y un 11 % a 15 % para el 2035 (aun tomando como base el 2025).

Comparado con las exigencias científicas, es evidente que los planes sugeridos por los gobiernos no cumplen con las necesidades reales del planeta, generando una «brecha enorme» ante la falta de ambición colectiva y las proyecciones que indican que el planeta se encuentra encaminado hacia un calentamiento de 2,6 °C para el año 2100, un nivel arriba de los límites seguros acordados internacionalmente que desataría impactos irreversibles a nivel global.

La necesidad de remoción de carbono y acción sectorial acelerada

«Limpiar el aire» se ha convertido en algo obligatorio debido a la situación en que nos encontramos en la actualidad; este escenario exige remover de forma permanente aproximadamente 320 gigatoneladas de CO2 de la atmósfera a lo largo del siglo. Su remoción requerirá métodos tanto naturales como la reforestación masiva, tanto tecnológicos como la captura directa del aire, aunque este tipo de tecnología representa un desafío socioeconómico incierto.

Por otro lado, la transición energética a nivel global es un proceso demasiado lento y, si se quieren alcanzar las metas acordadas en el primer balance global de la COP28, se requiere triplicar las energías renovables como la solar y la eólica, abandonando los combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas en los sistemas energéticos.

En definitiva, corregir el rumbo climático no solo depende de frenar las emisiones futuras, sino de llevar a cabo una estrategia titánica, cambiando los hábitos y recortando drásticamente las emisiones de los gases invernaderos, aunque estos planes se encuentran en una brecha con las promesas de los gobiernos actuales, que son insuficientes para lograr las metas establecidas para el final de este siglo.

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Angélica Suárez es una redactora profesional con más de 2 años de experiencia, especializada en contenido sobre innovación tecnológica, sostenibilidad ambiental y novedades informativas a nivel global. Desarrollando artículos de alto valor, con una narrativa accesible para las audiencias y generando un enfoque preciso y creativo para su óptima comprensión.

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