La crisis hídrica ocupará un lugar central en la agenda de la COP31. En los últimos años, el cambio climático agravó la disponibilidad del agua, al tiempo que hubo un notable retroceso en lo que respecta a financiación e infraestructura del agua. Aquí es donde entraron en juego los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, que lograron impulsar acciones urgentes, las cuales derivaron en un progreso real en la materia.
Una crisis de gran alcance
El avance de la crisis hídrica en el mundo encendió las alarmas de las autoridades internacionales, quienes remarcaron la urgencia de tomar acción antes de que sea tarde. Actualmente, la falta de agua potable y la baja financiación de infraestructura de saneamiento, especialmente en países en vías de desarrollo, amplió el alcance de esta problemática, dejando a más de una cuarta parte de la población mundial sin acceso a este suministro crítico.
Un reciente informe de la ONU compartió datos alarmantes sobre las consecuencias de este drástico escenario. Según explicó, más de 1000 niños mueren todos los días en el mundo a raíz de enfermedades completamente prevenibles, asociadas a la ingesta de agua contaminada y una higiene muy deficiente. Esta lamentable tasa de mortalidad infantil es tan solo una muestra del impacto de la crisis en el mundo, que dejó de ser un problema de infraestructura para convertirse en una emergencia de salud pública.
Las inversiones y el financiamiento resultan claves para avanzar contra esta situación. Se trata de dos ítems contemplados dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible impulsados por la ONU, los cuales ocuparán un lugar central en la agenda de la COP31. No obstante, las autoridades internacionales viajarán a Turquía para participar de la cumbre climática con un informe alentador bajo el brazo.
Informe alentador de la ONU
En la antesala de la cumbre, la ONU compartió un nuevo informe sobre la crisis hídrica, en el que se abordaron los avances conseguidos a partir de la implementación del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (ODS 6). A través de sus canales oficiales, las autoridades confirman que, tras una década de implementación, el trabajo mancomunado ha traído avances reales, incluyendo miles de millones de personas que han obtenido acceso a agua, saneamiento y sistemas de higiene más seguros.
El Informe de Síntesis sobre Agua y Saneamiento 2026 de la ONU será clave en el marco de la cumbre climática, ya que brindará la información oficial sobre los avances logrados para garantizar el aumento de la disponibilidad y la gestión sostenible del suministro global. Asimismo, se hará foco en cómo el ODS 6 ha impulsado la acción a nivel nacional y mundial, fomentando el diálogo y fortaleciendo la coherencia de las políticas.
Uno de los principales objetivos de la cumbre climática será planificar cómo seguir a partir de estos resultados. Es que, pese a los avances confirmados por el organismo internacional, lo cierto es que todavía existen muchas deficiencias en esta área, sobre todo en lo que respecta a la financiación y la infraestructura. Esto, sumado a la intensificación de la crisis climática, agrava la situación y remarca la urgencia de ampliar el alcance de las políticas.
Los principales desafíos
En este marco, los principales desafíos giran en torno al aumento de la financiación hídrica y políticas más sólidas, en las que se priorizará la cooperación internacional para abordar una de las dificultades más grandes: la desigualdad. Es que en esta crisis, los países en vías de desarrollo son los que más sufren, ya que la escasez de agua y de saneamiento impacta de manera profunda en sus vidas, afectando a la salud, el sistema sanitario, la seguridad alimentaria y su desarrollo económico.
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