Los incendios forestales en Estados Unidos quedaron en la mira luego del último informe publicado por el Servicio de Vigilancia de la Atmósfera Copernicus (CAMS), a cargo de la Unión Europea, que muestra cómo las emisiones de carbono por fuego crecieron por encima del promedio para esta época del año. Según lo explicado, casi 50 000 focos de incendios ya arrasaron cerca de 3 millones de hectáreas en 2026 y se ubican un 170 % sobre el promedio de los últimos diez años, explicaron como dato complementario desde el Centro Nacional Interagencial de Incendios.
Otros focos importantes
No solo Estados Unidos aparece como la preocupación para Copernicus, sino que Europa, en su zona occidental, también pasa por momentos de fuego constante sin precedentes. En concreto, Bélgica sufrió el mayor incendio de su historia desde que se toman mediciones del estilo, con el resultado de 3000 hectáreas quemadas cerca de la frontera con Alemania. Junto a esto, la localidad fronteriza alemana Monschau tuvo que ser evacuada y Renania del Norte-Westfalia, en territorio de Alemania, también tuvo el peor incendio en el estado (200 hectáreas quemadas como resultado).
Pero otros países también sufrieron: Italia, España, Francia, Grecia y Serbia son algunos de los que más registraron datos negativos, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).
Más incendios de lo habitual en EE. UU.
Un fenómeno se extiende por todo el territorio de Estados Unidos y tiene que ver con los registros en aumento sobre incendios en el territorio. La pérdida de vegetación se suma a la evacuación y al aumento preocupante de emisiones de carbono, indicaron desde Copernicus como un signo negativo del resultado de las llamas. Sin embargo, el dato del humo generado por los incendios en toda Norteamérica se combina con los fuegos que se producen en el este de Rusia, que forman una densa columna de humo que llega hasta el océano Ártico por ambos frentes.
Mark Parrington, científico del programa Copernicus, explicó que la actividad de incendios se mantendrá alta en el hemisferio norte en general, especialmente en Estados Unidos, con la temporada de problemas forestales activa. «Esperamos ver una continuación de las emisiones de incendios forestales hasta fines de agosto», pronosticó, para sumar también a Canadá, países de Europa y hasta Indonesia como los principales focos de magnitud excepcional.
A pesar de que se registraron en 2026 las emisiones totales de carbono más bajas en los últimos 24 años, la medición podría modificarse a partir del daño forestal que atraviesan estos meses de verano para la zona norte del planeta.
En el estudio oficial del CAMS no dejaron de lado el impacto de El Niño, el fenómeno climático que podría acrecentarse hasta finales de 2026 y expandirse hasta 2027. Según explicaron, el sudeste asiático tuvo incendios forestales estacionales, pero se intensificaron por la potencia del fenómeno que registró temperaturas aún más altas de las normales. No obstante, desde Copernicus indicaron que, por ahora, el fenómeno es consistente con años previos, haciendo referencia a 1997, 2005, 2006, 2015, 2019 y 2023.
El respaldo del estudio y cómo se mide
El análisis realizado por Copernicus sobre Estados Unidos, Europa y el resto del mundo está desarrollado gracias a la ayuda de datos extraídos del Instituto Noruego de Investigación del Aire, el equipo especializado del CAMS en Londres y el uso de satélites de la Potencia Radiactiva del Fuego para estimar en tiempo real el impacto y densidad de los incendios. Para corroborar, indicaron que la plataforma Atmosphere Data Store es de carácter público para que cualquier interesado pueda mantenerse informado de cómo avanza el fuego forestal en el planeta. Por ahora, la temporada de incendios continuará, según los expertos.
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